Para ser honesta, cada vez que me plantean ver una película católica, de la vida de un santo, la veo por devoción, pero sin mucha fe en la calidad. Tengo que decirte que la película «Esclavos y reyes» me dejó asombrada de manera positiva, en cuanto a la calidad de la producción, el vestuario, el libreto y los mismos actores.

Entrando más en profundidad y sabiendo que no puedo hacer ningún spoiler — porque, seguramente, ya conoces la vida de este santo español —, te puedo contar que me impactó, de la misma manera que lo hacen todos los santos, la vida de un hombre que desde el comienzo lo dejó todo para seguir a Dios. Quien después tuvo que seguir dejando sus propios deseos para seguir Su voluntad.

Sobre la película «Esclavos y reyes»

La película «Esclavos y reyes» está dirigida por Pablo Moreno, quien también dirigió la película «Un Dios prohibido» — que narra el martirio de 51 miembros de la Comunidad Claretiana de Barbastro, durante la Guerra Civil española estrenada en 2012—.

Cuenta la historia de la investigación que realizó el escritor y periodista José Martínez Ruiz, cuyo seudónimo era Azorín, después de descubrir que algunas de las biografías del Arzobispo Antonio María Claret, fundador de los Misioneros Claretianos, propagaban ideas falsas y malintencionadas.

Antes de la ardua y honesta investigación realizada por Azorín, la imagen del Arzobispo era realmente negativa. Pero él descubrió las razones por las que se había denigrado a Claret: la envidia y la necesidad de hacerle perder peso a las denuncias que constantemente hacía en torno a la situación de los esclavos y la opresión de los poderosos a los más pobres y marginados de la sociedad.

¿Qué veremos?

La lucha por los pobres llevó a Claret a tener muchos enemigos poderosos y al mismo tiempo a congraciarse con la misma Reina Isabel II de España, que lo solicitó como su confesor. El nombre de la película «Esclavos y Reyes» nos permite ver esta doble función de este importante misionero.

Claret era feliz ayudando a los pobres, sirviendo a los más necesitados. Fue bien conocida su cercanía con los esclavos y la conversión al cristianismo de muchos de ellos, debido a la actividad pastoral del misionero Claret.

Él iba a los lugares deprimidos, tenía largas conversaciones con la gente y las personas lo veían trabajar como uno más de ellos. Claret no se escondía en su cargo, sino que lo utilizaba para ayudar siempre a los más necesitados, aun cuando esto le traía enormes dificultades, hasta la misma amenaza a su vida.

La película «Esclavos y reyes» está cargada de emotividad, luchas y deseos. Nos encontramos con un santo que vivió según la voluntad de Dios, muriendo a sí mismo, a sus propios deseos de quedarse como misionero y vivir entre los pobres. Todo esto para irse a vivir encerrado en una vida que él no deseaba, llena de lujos y gente influyente, donde nunca se sintió a gusto… pero donde Él lo necesitaba.