quién fue san Sebastián

¿Alguna vez has oído hablar de san Sebastián, sabes quién fue y por qué hoy es santo? En mi caso, su nombre me resultaba familiar, pero poco sabía de los motivos que lo llevaron hasta los altares.

Nuestros amigos de Catholic Stuff prepararon un cortometraje impresionante, que nos muestra la historia real de san Sebastián, un hombre que supo ser fiel a Cristo y preferir ganar el Cielo antes que salvar su vida.

¡Te lo comparto!

¿Quién fue san Sebastián?

«Cuando un cristiano se enfrenta a la disyuntiva de elegir entre Dios y el césar, entre salvar la vida o salvar su alma, la decisión puede ser desgarradora. ¿Cómo responderá?», esta es la breve introducción que Catholic Stuff hace presentando el documental.

A modo de contexto, san Sebastián fue un soldado romano que se convirtió al cristianismo en secreto. En tiempos de persecución, se le ordenó adorar al emperador como un dios. Ante esta orden, Sebastián se vio obligado a elegir entre su carrera militar y su fe.

El momento crucial llegó cuando le pidieron a Sebastián que ofreciera un puñado de incienso al emperador. Un simple gesto que para él significaba negar a Cristo. Su decisión fue clara: se rehusó a participar en la idolatría y se mantuvo fiel a sus creencias.

Nuestra fidelidad tiene consecuencias eternas

La decisión de Sebastián tuvo consecuencias inmediatas. Fue condenado a muerte y acribillado con flechas. Sin embargo, su fe inquebrantable lo convirtió en un mártir y un ejemplo de valentía para las generaciones venideras.

La historia de San Sebastián nos recuerda que la fidelidad a Dios no siempre es fácil. A veces nos enfrentamos a decisiones difíciles que ponen a prueba nuestras convicciones, tal vez no de manera ruidosa o que nos merezca un martirio similar… a veces en pequeñas decisiones (como cumplir con justicia el trabajo, saber defender nuestra fe cuando recibimos burlas, escoger no pecar, etc.) mostramos nuestra fidelidad a Cristo.

La fe en Cristo nos da la fuerza para seguir su camino, incluso cuando el mundo quiere empujarnos a lo contrario. La historia de San Sebastián nos enseña que un puñado de incienso puede tener consecuencias eternas… y que la verdadera victoria reside en mantener una fe inquebrantable ante la adversidad.

Te invito a ver el cortometraje completo y luego llevar a la oración: ¿qué puñados de incienso pongo por delante de mi amor a Dios?