Me crucé con la noticia de la serie documental de Zac Efron: «Con los pies en la Tierra», al parecer todo el mundo está hablando de ello. Me habían mencionado que había un capítulo donde Zac visitaba Lourdes y los pelos se me pusieron de punta. Finalmente decidí ver el capítulo, y a medida que los minutos pasaban fui entendiendo el por qué tanto revuelo.

No solo se trataba de alguien famoso llegando al Santuario de Lourdes en medio de una investigación sobre los poderes curativos del agua, sino que se trataba de un no creyente, un agnóstico que se abría a la posibilidad de mirar un poco más allá, tal vez sin intención. 

La apertura del programa, las tomas escogidas y las impresiones que el lugar produjo en Zac Efron me han llevado a cuatro reflexiones sobre nuestra fe que creo nos puedes servir en nuestro apostolado. Te dejo el trailer para que lo veas, pero si solo quieres ver el capítulo donde se habla de Lourdes puedes ir directo al episodio dos. 

 1. Los símbolos

Nuestra Iglesia siempre ha sido amante de los símbolos. Representaciones que nos hablan de la huella del Creador y de la belleza misma. Nos han acompañado siempre, y el mismo Jesucristo los utilizó. Los símbolos nos hablan de la vida sobrenatural. No son objetos vacíos sin significado, son tesoros nuestros y para la humanidad.

El agua, elemento indispensable para la vida, está cargado de un simbolismo muy grande. Es purificación, es un volver a nacer. Es sanar las heridas de una vida dolorosa, es el agua que sacia la sed. Nuestra historia está llena de fuentes de agua que comunican vida, Lourdes es una de ellas.

Las tomas que vemos sobre Lourdes en «Con los pies en la Tierra», nos hablan de ese poder que no viene de este mundo. Y no solo lo percibimos cristianos, es algo percibido incluso por aquellos que no creen, y sobre todo por aquellos que tienen un corazón abierto.

2. La fe y la razón

Entrar en el Santuario curativo más famoso del mundo, para cualquier persona, no solo para un creyente es algo impresionante. La fe que se vive en Lourdes, las sanaciones que se ven no solo de cuerpo sino de alma, son auténticos milagros. 

Milagros, que no solo se aceptan y ya, sino que acompañados de la veracidad de la ciencia se fundamentan y se declaran como tales. Creo que en Lourdes, el diálogo ciencia y fe se da de una manera cotidiana, seria y tangible. Nuestra fe no se opone, como muchos creen, a las verdades de la ciencia, se apoya en ellas.

Ha sido hermoso e importante que esto se haga evidente de una manera tan sencilla y por supuesto tan seria. 

3. El valor del mensajero

El Padre Jim Phalan, sacerdote capellán del Santuario conduce a Zac Efron y su equipo de una manera muy linda. Les explica, los acoge, les cuenta la historia y lo que todo esto significa para tantos.

Habla de la sanación del cuerpo, del alma y del consuelo. Los invita a rezar, es una conversación tan hermosa. Sin imposiciones, comunica la fe con alegría. Habla de su investidura, de su disponibilidad sacerdotal al servicio de los demás. ¡Qué importante aprender a hablar así! Nos deja un ejemplo grande para todos nosotros.

4. Lo bueno, lo bello y lo verdadero son evidentes

Es innegable ver la impresión de Zac Efron visitando este lugar. En sus propias palabras: «No se puede negar el sentimiento sagrado que se obtiene, solo por estar aquí. Y cuando la gente se aleja de esta experiencia, real o imaginaria, hay un cambio».

Suceden cosas en el espíritu que son innegables cuando estamos en presencia de lo bueno, lo bello y lo verdadero. Y esto es así porque en ello está la huella de Dios. «…no puedes negar la extraordinaria paz y belleza que está ocurriendo aquí mismo» (Zac Efron).

Si ya viste este capítulo, déjanos saber cuáles fueron tus impresiones en los comentarios. ¿Estás viendo «Con los pies en la Tierra»?, ¿qué fue lo que más te gustó de este episodio sobre Lourdes?, ¿has visitado el santuario? ¡Te leemos!