
¿Te has imaginado alguna vez capturando un beso, un abrazo, la alegría o la risa, para meterlo en un frasco y tenerlo a tu disposición cuando lo necesites? ¿Vivir ese momento una y otra vez?
Este comercial que te dejo por aquí me recordó algo sencillo, pero cierto: los instantes que llamamos felicidad difícilmente pueden encapsularse; están ahí para vivirlos con todos nuestros sentidos.
La importancia de vivir el momento
En este mundo tecnológico en el que estamos inmersos, con frecuencia caemos en la tentación de dejar que nuestros celulares sean nuestros ojos u oídos. Nos obsesionamos por tomar la mejor foto o video para luego subirlo en nuestros estados o redes sociales.
No solo hemos dejado de confiar en la capacidad de nuestra memoria para guardar buenos momentos, sino que también dejamos de disfrutarlos a plenitud por querer dejar evidencia.
No se trata de que nunca tomemos fotos o videos, pero me gustaría que asumieras el reto de gozarte cada instante por ti mismo.
Un ejemplo sencillo: antes solía grabar los conciertos a los que iba de principio a fin. Pasaron varios años y me di cuenta de que casi nunca volvía a ver esos videos. Pero sí me privaba de gritar, aplaudir o bailar para que quedaran lo mejor posible. Opté entonces por grabar solo algunos segundos y luego guardar el teléfono para disfrutarlo a cabalidad.
Claves para saborear el presente
Este comercial también nos hace reflexionar sobre aquellos sentimientos que ni las mejores cámaras pueden captar: la alegría de compartir una comida con nuestros mejores amigos, lo reconfortante de un abrazo de nuestros padres cuando estamos tristes, la sensación de asombro al ver un atardecer.
Estamos llamados a estar presentes, verdaderamente presentes. A no vivir en piloto automático, fingiendo con el cuerpo que estamos allí, cuando en realidad la mente está ocupada resolviendo miles de cosas que escapan a nuestro control.
Se escribe fácil, pero es todo un reto para quienes vivimos en cualquier lugar, menos en el presente. Vale la pena recordarnos que no podemos cambiar el pasado ni predecir el futuro. Lo único que tenemos es el hoy. ¿Por qué perdernos de disfrutarlo con total atención?
Ideas y ejercicios concretos
Así que aquí van unos consejos para gozar de esos instantes que no podemos guardar para después.
1. Menos celular y más atención
Pongámonos a prueba dejando el celular a un lado cuando estemos compartiendo con alguien o cuando vayamos caminando.
2. Más conexión física que virtual
Hagamos planes frecuentemente para vernos con quienes más queremos y extrañamos.
3. Más realidad que imaginación
No dejemos que lo que no ha ocurrido nos impida disfrutar de lo que en este instante tenemos.
4. Más sentir que pensar
Tomemos más conciencia de lo que podemos percibir y experimentar a través de nuestros sentidos.
Vive cada momento de la vida con la misma curiosidad de quien lo experimenta por primera vez, como si fuera un milagro. Porque, al final, el hecho de que aún sigas aquí, ¿no lo es acaso?

Excelente, de ahora en adelante disfrutaré hasta cada una de mis respiraciones.
¡ Automáticamente me sentí feliz!
Me trae a la memoria la primera Comunión… Los padres, familiares y hasta el niño que recibe a Jesús, no vive la misa con el verdadero valor, por estar atentos a la foto.