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Llevamos un tiempo en el que todo parece estar patas arriba, ¿no te parece? Se nota en el ambiente, en la sociedad, en los medios… se palpa cierto caos, confusión y mucha inquietud.

A veces parece que nada es real, y esperamos despertarnos del sueño (o pesadilla) de un momento a otro. Puede que incluso hayas notado en ti mismo los efectos de esta sacudida que sufre el mundo, la que muchos relacionan con un microorganismo diminuto y que a otros no les viene de nuevo.

Con el siguiente vídeo, entenderás mejor a qué me refiero. Se trata de la campaña de Burger King «Tiempos confusos», ¡te invito a verla, estoy segura de que te impactará!


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La confusión es una mezcla desordenada de sentimientos

Una mezcla que no comprendemos del todo, y que a veces nos hace sentir como en un barco a la deriva. No conseguimos descifrar la naturaleza de los estímulos que percibimos.

Nos sentimos desconcertados, y buscar en nuestro interior no parece ayudar demasiado. Es como si alguien tratase de boicotear tu alma, tu ser.

Y… ¿sabes qué? Yo creo que ese «boicoteador» no es otro que Dios haciendo de las suyas. Porque cuando Dios pone una inquietud en tu corazón, es porque está a punto de revelarte algo. Algo que te va a transformar por completo.

Esa es la buena noticia, que la confusión emocional es una oportunidad para revisar, para reflexionar y seguro, para crecer.

La no tan buena, es que a veces el camino es largo, incómodo, y con tramos oscuros. Son necesarios. Parece fácil hablar de ello, pero no lo es.

Mientras escribo me vienen a la mente momentos de tristeza, de lágrimas, de desesperación, de dudas, de desidia… las he experimentado, sé a qué saben.

No te dejes llevar por esto. Recuerda que la mano de Dios está también ahí, aunque no tengamos la salud espiritual necesaria para ver tan claras y lucientes las cosas.

Se atribuye a Sócrates un famoso filtro para guiar nuestras palabras y nuestro oído, dice así: habla o escucha sobre aquello que sea cierto, bueno y útil.

A mí me gusta darle una vuelta para esos momentos de confusión: vive buscando la verdad, la bondad y la entrega.

Busca la verdad

Cuando estamos confundidos, dudamos de todo. Incluso de aquello que nos llenaba completamente. Puede que incluso dudemos de Dios en esos tramos de oscuridad.

Es entonces cuando más conviene recordar el privilegio de haberlo conocido y de habernos sentido amados por Él. Busca de nuevo su abrazo y reconoce en tu confusión la verdad divina.

¿Sales a su encuentro con perseverancia?, ¿qué te susurra Dios entre líneas?, ¿qué hay de real y de superfluo en lo que sientes?

Busca la bondad

Muchas veces me pregunto cómo actuaría o decidiría Jesús en mi situación. Tengo la certeza de que leería la realidad desde la bondad, con amor y con confianza.

¿Miras con bondad lo que te pasa?, ¿eres misericordioso también contigo mismo?, ¿qué te hará mejor a los ojos de Él?

Busca la entrega

El concepto de utilidad, para el humanismo cristiano, se entiende mejor desde la entrega. No se trata tanto de reconocer aquello útil para mí, sino de leer mi vida en clave de misión.

¿Cuál ha sido mi misión hasta ahora? , ¿a qué estoy llamado a partir de este momento?, ¿qué semillas necesita la tierra que piso?, ¿cómo soy instrumento de ternura hoy?

¡Qué atrevido y valiente es Dios! Es capaz de ponerlo todo patas arriba, para darnos una vida nueva. Por el camino, algunos le darán la espalda, otros no acabarán de entender nada, también habrá quién saque provecho personal del caos y la convulsión.

Pero tú no, tú le has conocido, le has sentido y sabes leer sus signos al paso del tiempo y de la historia. Se atreve, porque sabe que eres capaz de encontrar un espíritu nuevo con el que revolucionar el mundo.

Artículo elaborado por Blanca Serres. 

Tiempos confusos: ¿cómo hacer frente desde la fe?