
Nuestra Señora de los Dolores o la Virgen Dolorosa es una advocación que hace honor a las pruebas que enfrentó la Madre de Dios. Desde el momento en que fue anunciado el nacimiento de Jesús y hasta su crucifixión.
María jugó un papel de suma importancia para la redención de la humanidad y, con ello, cargó también con el continuo dolor de ver a su Hijo enfrentarse a la oposición de sus tiempos.
Es así que para recordar el pesar del corazón de María tras aceptar ser la madre del Salvador y su inmenso amor de Madre hacia Jesús y nosotros, el Papa Pío VII estableció la Fiesta de Nuestra Señora de los Dolores para el 15 de septiembre.
No obstante, como católicos, conmemoramos también los dolores de la Santísima Virgen durante Semana Santa.
Ella caminó a la distancia

Amaba a Jesús con todo su Corazón y aun así sufrió en el silencio. Lo vio caminar con la cruz a cuestas sin poder asistirlo. El peso del dolor y sus lágrimas, solo las puede comprender quien ya ha sido madre.
Pidamos a Dios que, a ejemplo de María, nos conceda permanecer fieles aún en el más profundo dolor.
Ver a su Hijo entregarse

María entregó a su hijo, desde el momento en que fue concebido por obra del Espíritu Santo, aun con el corazón desgarrado, pero aceptando la Misión que Dios le encomendó.
Pidamos a Nuestro Padre, que nos ayude a entregarnos también, en cuerpo y alma a Él, para hacer siempre Su Voluntad.
Verlo morir y despojarse de todo (hasta de ella misma)

María vivió su maternidad sabiendo que una espada le atravesaría el corazón y así fue. Pero, aun sabiendo la prueba que enfrentaría, nunca desistió.
Pidamos a Dios, especialmente en esta semana, que nos despoje de nuestra debilidad en la duda y nos llene de Su Fortaleza de Fe. Amén.
La Virgen Dolorosa: 7 dolores para contemplar

La Iglesia nos invita a meditar especialmente estos siete dolores que sufrió la Virgen María:
Primer dolor: La profecía de Simeón en la presentación del Niño Jesús. (Lucas 2, 25-33)
Segundo dolor: la huida a Egipto. (Mateo 2, 13-15)
Tercer dolor: La pérdida de Jesús en el templo. (Lucas 2, 41-50)
Cuarto dolor: El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas camino del calvario. (Lucas 23, 27-31)
Quinto dolor: La crucifixión y la agonía de Jesús. (Juan 19, 25-30)
Sexto dolor: La lanzada y el recibir en brazos a Jesús ya muerto. (Lucas 23, 50-54)
Séptimo dolor: El entierro de Jesús y la soledad de María. (Lucas 23, 50-56)

que coooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooool
Hola tengo mucha Fe En Dios y Virgen del Milagro que ayuden a mi hijo Mario Alberto Maldonado Romero 🙌🙌 a volver a sus estudios y trabajo en Ti confío Amén 🙏🙏🙌
La entrega fiel, el amor puro y la bondad infinita, lindas virtudes de nuestra madre amada.
Por su dolorosa Pasion Jesus ten misericordia de nosotros y del mundo entero
Excelente artículo. Muy bueno para meditar sobre los dolores que sufrió nuestra madre y que pasan desapercibidos por nosotros sus hijos.
El dolor de Madre que,junto a los demás,Ella guardaba en su corazón.
Fue un dolor tan grande q debemos reflexionar en estos días cuánto nos ama Jesús y ser buenas personas
🙏Nos unimos a tu dolor madre santísima, para que por tu intercesión nos enseñes a seguir amando a tu santísimo hijo, para que ya no podamos ofenderlo más.