Un hermoso video con extractos de varios congresos de la UNIV en Roma durante Semana Santa y un texto cortito que nos recuerda que hay que vivir la vida con intensidad como san Juan Pablo II.

«Vivir como el hombre -o mujer- que somos, como el hijo de Dios que somos, sería como tener doce caballos tirándonos del alma, sin dejarnos practicar el deporte que más nos gusta: dormir la siesta, dejarnos vivir, recostarnos en la almohada del tiempo que se nos escapa. Sí, cada hora muerta es como si nos arropásemos con nuestra propia losa. Sí, bailemos, encendamos el televisor y «matemos» esta tarde. Vivirla seria mucho más cuesta arriba. Y así, vamos matando y matando trozos de vida, convirtiéndonos no en hombres, sino en muñones de hombres incompletos.


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 “Murió prematuramente”, decimos de quienes fallecen jóvenes. ¿Y quién no muere habiendo vivido -cuando más- un cuarto de sí mismo?» (Jose Luis Martín Descalzo).