Una joven es llevada a un juzgado por ser católica, pero finalmente llega su abogado y “la salva” de la condena por no existir evidencia de que ella realmente practique el catolicismo. Este video, producido por outside of da box con un estilo peculiar, nos lleva finalmente a hacernos una pregunta: ¿soy católico o aparento serlo?

Quizás la respuesta no sea un simple ‘sí’ o ‘no’ rotundos porque nuestra fragilidad humana nos hace caer constantemente y algunas de nuestras actuaciones no serán coherentes con lo que predicamos, pero es importante hacer conciencia de ello y buscar la forma de cambiarlo.


El artículo continua después de la publicidad:

Al ver este video, me identifiqué con la vida de católica que llevaba antes y quisiera compartirles mi experiencia. La verdad no sé si esto del cuestionamiento nos pasa a todos por igual, pero yo sí llegué a hacerme la pregunta de ¿por qué soy católica? Después de estar en un colegio católico desde los 6 hasta los 18 años e ir a misa de domingo con mi familia –talvez sin darme mucha cuenta– ser católica para mí se convirtió en una especie de tradición o mero cumplimiento.

Cuando fui a vivir a otro país para estudiar, conocí a muchas personas de países, culturas, religiones y formas de pensar y de vivir totalmente diferentes a las que yo había estado acostumbrada. Fue en esas circunstancias cuando me di cuenta de que mi religión era algo que me caracterizaba; cuando iba a misa los domingos por la mañana y al volver a casa mis roomies me preguntaban por qué empleaba mi tiempo de fin de semana en eso o simplemente en qué consistía todo eso que practicaba. Cuando empecé a buscar respuestas a sus preguntas, inevitablemente empecé a preguntarme yo también. Fue una etapa definitiva, un re-descubrimiento del valor de mi religión y de cómo la practicaba, ya no debía solo preocuparme de ir a misa los domingos, sino de vivir mi fe y vivir lo que les explicaba a los demás. Aunque en realidad, vivir con coherencia no fue nada fácil y sigue siendo una constante lucha diaria.      

En realidad, todos los que somos bautizados, practiquemos o no, somos parte del pueblo de Dios y Él con su misericordia y amor infinitos actuará acorde la situación de cada uno. Sin embargo, si buscamos conocer mejor a Dios, aprender a mirarlo de otra manera, hablarle más seguido y tratar de escucharlo para entender la vida desde su amor; viviremos una experiencia transformadora y ser coherentes será cada vez más fácil.

Las palabras del Papa Francisco en una de sus homilías calzan perfectamente con el mensaje final del video, en el que la joven que ha sido juzgada descubre que todo lo que ha hecho como católica ha sido por cumplir, contentar a alguien más e incluso por causas superficiales como encontrarse con el chico que le gustaba, pero no por amor verdadero. «El amor impulsa y da fecundidad a la vida camino de fe: sin amor, tanto la vida como la fe resultan estériles».  

Si crees que vives tu fe de una manera monótona o sin encontrarle mucho sentido, puede ser un buen momento para repensarlo y decidir darle un empujoncito a tu relación con Dios 😉