¿Cuál es el modo correcto para acompañar a los matrimonios que viven la infertilidad cuando la causa es desconocida? Algunos piensan que sólo queda la resignación…. será que Dios quiere que no vengan hijos.

La Iglesia tiene la experiencia de 2.000 años ayudando a matrimonios, tiene muy buenas intuiciones y sus indicaciones pueden ayudar también en el ámbito médico. Las reflexiones de los Papas se puede resumir en: «Médicos, haced todo lo posible por ayudar a los matrimonios pero sin destruir el amor humano». Precisamente este reconocimiento lo recibirá el Instituto Pablo VI del Papa Benedicto XVI en el Discurso en la Universidad Sacro Cuore el 25 de noviembre de 2005:


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«Deseo afirmar que el “Instituto científico internacional Pablo VI de investigación sobre la fertilidad e infertilidad humana para una procreación responsable” me interesa mucho. En efecto, por sus finalidades institucionales se presenta  como ejemplo elocuente de la síntesis entre verdad y amor que constituye el centro vital de la cultura católica. Ese Instituto, nacido para responder al llamamiento realizado por el Papa Pablo VI en la encíclica Humanae vitae, se propone dar una base científica segura tanto a la regulación natural de la fertilidad humana como al compromiso de superar de modo natural la posible infertilidad. Haciendo míos el aprecio y la gratitud de mi venerado predecesor por esta iniciativa científica, deseo que tenga el apoyo necesario en la prosecución de su importante actividad de investigación».

Alguno pensará que esto se queda en palabras bonitas y que al final está alejado de la acción médica concreta. Resulta que no, existe este camino médico que respeta el amor humano, se llama naprotecnología. La visión cristiana del hombre ha regalado a la humanidad la manera más “médica” y humana de estudiar las causas de la infertilidad en el matrimonio, respetando la naturaleza del acto conyugal.


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No se trata de los métodos naturales de reconocimiento de la fertilidad sin más. Los métodos naturales son el punto de partida, pero lo realmente novedoso es el acompañamiento médico que se puede dar a partir de los modelos de reconocimiento de la fertilidad. Esto es lo que hace la naprotecnología y tal vez hay 10 cosas que deberías saber para ayudar a los matrimonios que estén pasando por una infertilidad de origen desconocido.

La naprotecnología nació en Estados Unidos siguiendo las directrices de la Humanae Vitae. Se desarrolla en el Instituto Papa Pablo VI para estudios de reproducción humana bajo la dirección del Dr. Hilgers.

No hay un método natural mejor que otro, pero los protocolos de naprotecnología trabajan con el modelo Creighton.

A la base de este planteamiento está la teología del Cuerpo de san Juan Pablo II y en todo el proceso se cuida el amor de los esposos.

No es una técnica de reproducción humana. De hecho con la naprotecnología la inseminación homóloga sin masturbación carece de sentido.

Es el planteamiento médico más sensato que jamás habrás escuchado.Se respeta al 100% al hombre y la mujer con tratamientos específicos para cada uno de ellos. Así es, ¡también se trata al hombre!

Los matrimonios que están en tratamiento reconocen que la relación entre ellos ha mejorado y se sienten más fortalecidos en su amor.

Poco a poco se va extendiendo por el mundo, pero de manera especial en España y en Latinoamérica está teniendo gran acogida.

Como la finalidad primera es médica, se pueden atender a mujeres con problemas en su ciclo, desde que viene la menstruación hasta la menopausia. ¡Olvídate de la píldora!

Se pueden llevar casos a distancia desde México y España. Puedes asesorarte sobre tu caso incluso por llamada de whatsapp. +34 659 68 23 27, (Hay que reservar hora de llamada).

Si quires más información, te facilitamos una serie de videos que te ayudarán a comprender más de cerca cómo se trabaja en Naprotecnología y para conocer más sobre estos métodos según las enseñanzas de la Iglesia te recomendamos esta conferencia online.

Escrito por Venancio Carrión Armero.