Cuando ví este vídeo sobre la Cena Familiar navideña, me suscitaron dos sentimientos encontrados. La alegría de ver a toda la familia, sentada, reunida, hablando de un tema común. Pero por otro lado, la tristeza de percibir qué poco nos conocemos, al interior de nuestra propia familia.

Dicho esto, quiero detenerme a compartir con ustedes, la alegría de poder constatar una reunión tan hermosa, como una comunidad familiar, desde los abuelos hasta los nietos, sentados, alrededor de una mesa. Además, vale decir, por un motivo tan especial como la Navidad: que es el nacimiento del niño Jesús. Supongo que muchos se han hecho esta pregunta: ¿Por qué esperamos hasta Navidad o qué tiene la Navidad de especial, que es uno de los únicos momentos del año dónde se reúne toda la familia? Aunque para algunos no sea muy explícita la razón, sin duda alguna, es el motivo de la Fiesta: la Encarnación de Jesucristo nuestro Señor.



Experiencia personal

Les comparto que nací en Brasil. Pero mis padres son de Argentina, y mis abuelos europeos. Por trabajo de mi padre terminamos residiendo en Sao Paulo. Eso significó que no teníamos ningún familiar. Éramos solamente los cinco (somos tres hermanos hombres). Lo comento pues, al escuchar y haber participado una que otra vez, de esas fiestas familiares por Navidad, no dejaba de sorprenderme la alegría y júbilo de esa noche tan especial.



Lo recuerdo clarísimo, como si fuese ayer, en casa de uno de mis mejores amigos. La mesa puesta como para invitados importantes, copas de vino y agua, distintos cubiertos para la cena especial. Se servía lo mejor de lo mejor. La mamá de mis amigos, así como las demás madres, se pasaban todo el día preparando la cena. Haciendo que todo luciera estupendo ¡Qué árbol! La sala era enorme y tenía altura como de dos pisos. El árbol era el más grande que hasta ahora pude conocer. Esa noche, a los pies del árbol, había una cantidad de regalos, colores, tamaños, no veía la hora de contemplar ese momento para los chiquitos.

Decirlo me genera cierta nostalgia, puesto que, como dije, en Sao Paulo, vivíamos solos. No era común, mejor dicho, casi nunca tuvimos una experiencia como la que describí. Quiero hacerlo explícito, el significado que tienen esas ocasiones. Juntarse en familia, es probablemente una de las cosas más hermosas de esta vida. Después de mi relación con Dios, considero a mi familia, como una de las bendiciones más hermosas que tengo. No tengo, como todos, la familia perfecta. Pero cada uno tiene su lugar en mi corazón.

Una Fiesta para rescatar la importancia de las relaciones familiares

El mensaje del video, me parece muy claro. Lo que sí quiero decir, a raíz del desconocimiento de cosas tan básicas en la vida de nuestros familiares (tal como lo vemos en el video), es que debemos aprovechar al máximo esta próxima Navidad para superar «las barreras» que nos imponen las redes sociales. Es algo paradójico, como estando tan «conectados» todo el tiempo, vivimos con el corazón «desconectado».

No dejemos que pase esta Navidad como una fecha más. No nos dejemos llevar por la rutina, no nos quedemos en la comida o los regalos. Sabemos que lo esencial es el Niño Jesús, supongo que está demás decirlo, pero no perdamos de vista, otra experiencia que, estoy seguro la mayoría experimenta así: La alegría y júbilo de la comunión familiar.

No dejemos que la tecnología robe ese momento. Sugiero guardar los celulares, aprovechar y saborear el momento. Conocerse más mutuamente. Si nos cuesta tanto tener esos espacios familiares, debido a las responsabilidades y tantas ocupaciones, no dejemos que el nacimiento de Nuestro Señor nos pase de largo.

Que en nuestra Noche Buena, el final no sea como el del video. Olvidando o desconociendo por completo los detalles de la vida de nuestros padres, abuelos, hermanos o primos. ¡Qué este no sea motivo para entristecerse! sino más bien, una ocasión para aprovechar y conocernos de modos más íntimos. Terminemos esa noche, con un corazón jubiloso, por poder compartir la Navidad, con un papá, una mamá o un abuelo, que pude conocernos un poco más.