Historias como estas siempre nos llaman la atención. ¿Cómo es posible que Dios le hable a personas tan normales, tan “mortales” como nosotros? No puede ser posible. Esas historias épicas de amor están reservadas para grandes santos o místicos como santa Catalina de Siena, o san Francisco… pero resulta que no, Jesús quiere construir una historia de amor con cada uno de nosotros. No a todos nos llama a la vida consagrada o contemplativa, pero lo que si es cierto es que quiere relacionarse particularmente con cada uno.

«Dios no es un Dios lejano, demasiado distante y demasiado grande como para ocuparse de nuestras bagatelas. Dado que es grande puede ocuparse también de las cosas pequeñas. Dado que es grande, el alma del hombre, el hombre mismo, creado por amor eterno,  no es algo pequeño, sino que es grande y digno de su amor » (Benedicto XVI). 

Acá un hermosos testimonio de esto:

A mi me ha encantado este video y como sé que en nuestra página hay otros videos muy bonitos, te dejo estos dos y te hago una invitación muy especial 😉

Mi relación con Dios también es una historia de amor. Te explico por qué

 Almudena, ¿por qué quieres ser monja si eres tan linda?