Por estos días, muchos hemos experimentado tensión, mini infartos cardiacos, nos ha faltado el aire y hasta hemos derramado lágrimas de emoción y de tristeza. La fiebre de este mundial contagia hasta el corazón más duro y nos une en un solo grito de alegría. Pero hay algo más que trae el fútbol, algo maravilloso: esperanza.

Esas ganas de creer que se puede llegar lejos, que se puede ganar, que se puede hacer historia, que lo inimaginable por fin, puede suceder. Javier Hernández, más conocido como Chicharito, el máximo goleador de la selección mexicana es la muestra perfecta de un corazón que bombea esperanza. En la entrevista que verás a continuación responde con firme determinación ante los constantes comentarios negativos que hace el periodista y nos demuestra que aunque a veces tratemos de escudarnos en “tratar de ser realistas” hace falta soñar, llenarnos de valentía, pensar positivo y apuntar alto, olvidándonos por un instante de las críticas y el constante pisoteo de ilusiones. Hace falta contagiarnos de la alegría y la ilusión que invade a Chicharito, hace falta ir en contra de todos los pronósticos, porque aquellos que ya están en la cima, aquellos que ya lo lograron o aquellos que hoy ocupan el primer puesto, un día lo saborearon solo como un sueño. Y si que nos hace falta soñar, permitirle a ese amor ferviente esperar lo mejor. Estas son tres lecciones que nos da Chicharito tras escuchar su entrevista y que pueden aplicarse no solo al sueño de alcanzar la copa sino a cualquiera que nos haga vibrar:



1. Soñar en grande

Este es un super poder con el que nacemos todos pero que lastimosamente se va desdibujando a medida que crecemos y se nos susurra al oído que no es posible. Las burlas, los ojos entornados y los comentarios negativos hacen parte de este desencantador proceso que termina por dejarnos desilusionados y exhaustos de soñar. En esta oportunidad, Chicharito nos demuestra que no todos tenemos que formar parte de este gran porcentaje de seres humanos cuyo super poder ha sido arrebatado, «pongámonos serios» como dice el periodista, pero esta vez para soñar y no de cualquier forma, sino de la más extraordinaria. Soñar en grande es una cualidad que debería caracterizarnos a todos en cualquier ámbito de la vida y sin distinción de edad, no existen límites ni leyes que nos prohíban trazar los sueños. «Imaginémonos cosas chingonas» tal como lo menciona Chicharito.



2. Ser consciente de las debilidades

Esta es una habilidad que nos puede costar demasiado tiempo adquirir, aceptar que no somos buenos en todo hace parte de nuestro crecimiento personal pero también de la fortaleza que nos puede definir antes los demás. Y es que nadie es perfecto, pero cuando eres figura pública hasta el más mínimo error o rumor se convierte en un mar de oportunidades para atacar. Chicharito responde con la palabra perfecta ante la constante presión del periodista cuando se refiere a qué tanto lo afectaron los rumores y es: aprendizaje. Todos, sin importar a qué nos dediquemos estamos llenos de fortalezas y debilidades, no hay de otra, nacemos con cualidades pero también con defectos. Lo que muchos olvidan es la increíble capacidad que tenemos de tomar esas debilidades y transformarlas en algo mucho mejor, en hacer del proceso y las experiencias negativas un aprendizaje.

3. Aceptar las críticas

Esta si que nos saca canas, lograr aceptar las críticas de buena manera llega a ser tan doloroso como un penal. A nadie le gusta ser foco de comentarios agresivos, irrespetuosos o negativos. Pero qué gusto da tomar esas críticas y convertirlas en el balón que va directico a hacer un gol, que dicha significa poder tener la actitud de Chicharito y decirle a todos los que nos critican «gracias por existir», porque gracias a ellos nos hacemos más fuertes. Es complejo llegar a ese punto en el que se acepta no solo de buena gana sino con verdadera alegría este tipo de comentarios hirientes, esta habilidad que se convierte casi que en un don es solo otorgada cuando existe humildad y cuando las batallas que se han librado nos han demostrado que hay más en soltar, perdonar y agradecer que en devolver el mal o querer sacarle una tarjeta roja a esa persona que nos hace la vida cuadritos.

Chicharito nos da una última razón para seguir soñando y es que en la vida no tenemos nada asegurado, no podemos dar nada por sentado y por consiguiente no podemos creernos capaces de menospreciar los sueños de otros por la simple convicción de no creerlos posibles. El periodista afirma «Alemania tiene el cupo asegurado», pero cuando se trata de sueños todo es posible. Se vale soñar, se vale empapar la camiseta, se vale limpiarse las lágrimas y el sudor, porque como en el fútbol algunas veces se pierde y otras se gana, pero en esta vida es más emocionante hacer parte de los que conservan la esperanza con la fe intacta.