Tim Bergling, uno de los DJs más representativos del momento ha muerto. Con apenas 28 años, un gran talento joven ha dejado de existir. Se preguntarán por qué escribo sobre él.

Yo soy de la generación del grunge. El rock alternativo de los años 90 conquistó el espíritu de mi juventud. La crudeza y a la vez la introspección de letras que hablaban de angustia, de preocupación, de deseo de libertad y denunciaban la alienación del pensamiento, me llevaron a cuestionamientos muy importantes en la vida. Sus ritmos fuertes que hacían contraste con melodías suaves permitían que la ira y a la vez la tristeza por el que sufre salieran a flote. Sus letras y la rebeldía que comunicaban me impulsaban a hacer algo que significara… algo que, gracias a Dios, me viene conduciendo hasta aquí.

Avicii tenía también esta particularidad. Las letras de sus composiciones comunicaban una búsqueda incesante por trascender y significar. Alcanzó la fama muy joven, tal vez fue producto de su propia pasión, de sus búsquedas sin respuesta y de su inmadurez que lo llevaron a entrar en excesos, quién sabe… Lo cierto es que a los 26 años decidió retirarse (¡a los 26 años!), se encontraba exhausto y su salud era frágil. Sufrió una pancreatitis producto de su excesivo consumo de alcohol. Y es que un mundo como el de la música, de estrellas de rock donde parece que todo es posible y que todo es alcanzable se queda corto a la hora de saciar el hambre de infinito del ser humano.

Avicii sabía que la felicidad no se encontraba ahí, sabía que esta tenía que ver con entregarse, con amar, con servir a los demás. Sus letras y su vida misma lo comprueban. Su propia fragilidad humana, el ambiente donde se desenvolvía, eran lugar y situación difíciles para conjugar sus verdaderos anhelos con los bienes del mundo. La muerte de un joven como Avicii, nos tendría que doler a todos.

Este cantante ha hecho que recuerde a aquellos que con sus letras inspiraron mi juventud, Chris Cornell, Chester Bennington, Dolores O`Riordan, tantos, tantos han muerto no solo producto de los excesos, sino del dolor y la soledad. Los excesos han sido simplemente un síntoma de algo más grande, algo que no solo afecta a las “estrellas” sino que de alguna manera también nos afecta a todos: la soledad y el sinsentido.

Lamentablemente Avicii no es el primero, y más doloroso aún, no será el último que formará parte de la lista de jóvenes que dejan este mundo en medio de situaciones trágicas, tratando de saciar un hambre de infinito que el mundo ni con todos sus bienes materiales podrá siquiera intentar calmar. Ojalá nos quede esto de lección. El dolor que el vacío existencial produce es común a todas las generaciones, es común al ser humano porque el ser humano está “diseñado” para la grandeza. Una grandeza que se confunde con el éxito y los excesos…y marea y mata.

Avicii entre sus tantas canciones, el 2015 escribió «Sunset Jesus», canción en donde se atreve a enunciar una petición en forma de oración, tal vez: «So gimme love gimme love please give me piece of mind. So gimme hope gimme hope gimme hope on this lonely ride» (Por favor dame amor, dame amor, dame paz mental. Dame esperanza, dame esperanza en este solitario andar).

Ninguno de nosotros puede saber qué hubo en el corazón de este chico, solo nos queda confiar en la infinita misericordia de Dios.

Aquí les dejo la letra de la canción del video para que conozcan un poco de lo que había en el corazón de Avicii:

Sintiendo mi camino a través de la oscuridad,

guiado por un corazón latiendo,

no sé decir dónde terminará el viaje,

pero sé por dónde empezar.

Me dicen que soy demasiado joven para entenderlo,

dicen que estoy atrapado en un sueño,

bueno, la vida me pasará de largo,

si no abro bien los ojos,

bueno, por mí está bien.

Así que despiértame cuando todo haya terminado,

cuando sea más sabio y más viejo,

todo este tiempo, estuve buscándome a mí mismo,

y no sabía que estaba perdido.

Así que despiértame cuando todo haya terminado,

cuando sea más sabio y más viejo,

todo este tiempo, estuve buscándome a mí mismo,

y no sabía que estaba perdido.

Intenté llevar el peso del mundo,

pero solo tengo dos manos,

espero tener la oportunidad de viajar (por) el mundo,

pero no tengo ningún plan.

Desearía poder quedarme así de joven para siempre,

no temo cerrar los ojos,

la vida es un juego hecho para todos,

y el amor es el premio.

Así que despiértame cuando todo haya terminado,

cuando sea más sabio y más viejo,

todo este tiempo, estuve buscándome a mí mismo,

y no sabía que estaba perdido.

Así que despiértame cuando todo haya terminado,

cuando sea más sabio y más viejo,

todo este tiempo, estuve buscándome a mí mismo,

y yo, yo no sabía que estaba perdido.

No sabía que estaba perdido,

no sabía que estaba perdido,

no sabía que estaba perdido,

no lo sabía, no lo sabía.

Avicii – «Wake me up» (Despiértame).