Rompió records en el mundo. Es la película más taquillera en la historia del cine y recién estrenó hace unos días en todo el mundo. «Avengers: Infinity War» es todo lo que uno podría esperar de una película de superhéroes. Acción, actos heróicos y la duda real de si ganan o no la pelea.

Para hacer un comentario libre de spoilers, me limito a explicar el contexto de la película. Algunos años atrás, se terminó la pelea entre Iron Man (Robert Downey Jr.) y Capitán América (Chris Evans). Thor (Chris Hemsworth) y Hulk (Mark Ruffalo) siguen juntos después de haber vencido a Hera (Cate Blanchett) y los guardianes de la galaxia rondan por el espacio viendo qué pueden hacer ahora.



La película reúne a casi todos los grandes héroes del universo cinematográfico de Marvel y los combina de manera tal que la lucha contra Thanos (Josh Brolin) sea lo más emocionante posible.

Hay en todo el film dos cosas que me llamaron la atención y me hicieron reflexionar sobre la situación actual en el mundo. Claramente no es una película apostólica, pero hay dos elementos del film que me parecieron bien para traer a un plano cristiano.



1. Todas las vidas valen por igual

Sería un spoiler menor decir que Thanos quiere liquidar a la mitad de la población de cada planeta en el universo para restaurar el equilibrio en el cosmos. Los Vengadores, como cualquier persona en su sano juicio, se oponen a esta filosofía, sosteniendo que todas las vidas valen por igual y que el genocidio de miles de millones es realmente algo muy malo.

Hoy en día, en este contexto histórico, la línea moral en este tema no está tan clara como en la película. No estoy diciendo que haya gente que piensa a rajatabla como el villano de la película, pero sí que se aproxima a su visión. En una sesión informativa con los diputados argentinos, un abogado abortista salió a decir: «Nosotros [sin aclarar quienes son “ellos”] valoramos mucho a quienes puedan planear y llevar adelante un plan de vida. Por lo tanto, hablar de vida no es demasiado. No es lo mismo vidas de algunos entes en el mundo que otros entes en el mundo». Cuando escuché esto se me hizo un nudo en el estómago. Estaba viendo por Internet como un compatriota hablaba como un perfecto nazi delante de los legisladores de mi patria. Inconcebible.

Lo increíble es que, en la película, los buenos luchan por la vida. Obvio que en ninguna parte se habla del aborto o la eutanasia. Pero es loco ver que pelean por todas las vidas, sin conocer quienes son cada uno de los habitantes en la tierra.

2. No intercambiamos una vida por otra

No voy a decir quienes dicen esta frase en la película, pero se dice dos veces y las dos me dejaron con una sonrisa en la cara. Una frase similar a esa sería «Salvemos las dos vidas». Otra vez, devolviéndole el valor humano que tiene la vida. Lo espectacular es que todo viene de los héroes, es decir, de las figuras ficticia del bien en la película. Ellos representan lo que está bien, lo bueno, lo que vale. Ojalá el mundo se contagie de esa frase y la empiece a digerir como propia.