
Una devoción para el Viernes Santo es el rezo y la contemplación de las estaciones del Vía Crucis . Te comparto uno meditado, que puedes rezar en familia, en la parroquia o, simplemente, llevándolo a la oración personal.
Antes de rezar las estaciones del Vía Crucis
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R/. Amén.
Querido Jesús:
Tú sabes que también nosotros tenemos cruces, cada uno de nosotros tenemos dificultades, cosas que nos duelen y nos dan miedo. Tú nos escuchas, nos tienes en cuenta y nos invitas a compartir contigo este momento de amor, de entrega, de sacrificio. Aquí ponemos delante de ti todo lo que nos da miedo, todos nuestros deseos e inquietudes.
Querido buen Jesús: tú sabes lo que es sentirnos solos, sabes lo que es tener miedo, sabes lo que es sentirte defraudado. En este momento te pido que de la misma manera que tú confiaste en la voluntad de Dios Padre, nos ayudes a tener en mente esa única voluntad que nos llevará al Cielo, a ese encuentro deseado contigo.
Mi querido buen Jesús: quiero permanecer a tu lado. En este momento quiero quedarme en cada uno de los pasos que vas a dar por mi. Quiero que tu dolor se convierta en mi dolor, que pueda sentir el peso de la Cruz, de ese sacrificio que has hecho porque me amas con locura.
También te pido que nos ayudes a cargar con nuestras cruces cada día como Tú cargaste con la tuya. Ayúdanos a ser cada vez más buenos, a ser como Tú nos quieres. Y te agradezco porque sé que siempre estás cerca de mí y que nunca me abandonas, sobre todo cuando tengo más miedo, y porque has enviado a mi Ángel custodio que cada día me protege e ilumina. Amén.
A continuación, las 14 estaciones del Vía Crucis, meditadas
I Estación: Poncio Pilato condena a Jesús a muerte

Pilato les habló de nuevo, porque quería liberar a Jesús, pero ellos gritaban: «¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!». Entonces Pilato decidió acceder a su petición: les dejó en libertad al que pedían, que estaba en la cárcel por disturbio y homicidio, y les entregó a Jesús para que hicieran con él lo que quisieran (Lc 23,20-21.24-25).
Meditación
Cuantas veces no he sido yo el que he gritado “crucifícalo” con mis pecados. Muchas veces te he olvidado, te he traicionado, he olvidado las cosas maravillosas que has hecho en mi vida y he preferido darte la espalda y te he dejado solo.
Pensemos en esas veces que hemos preferido a Barrabás, las muchas veces que antes de hacer el bien hemos elegido ese mal que no nos hace felices. No lo recordemos con tristeza, sino con el propósito de no seguir haciéndolo, o por lo menos de ser cada vez más conscientes de nuestra debilidad
Oración
Jesús, concédeme un corazón sencillo y sincero, así tendré el valor y la fuerza de caminar en tu justicia, aun en las dificultades. «Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo» (Sal 22,4).
Oremos
Señor, Padre bueno,
infunde en nosotros tu Espíritu Santo
y concédenos tu fortaleza,
porque solo así tendremos la valentía
de testimoniar tu verdad,
que es camino de felicidad y paz
Por Cristo nuestro Señor. Amén.
II Estación: Jesús con la cruz a cuestas

Los hombres que habían detenido a Jesús se burlaban de él y lo golpeaban y, tapándole los ojos, le decían: «¡Adivina!, ¿quién te pegó?». Y le gritaban toda clase de insultos (Lc 22,63-65).
Meditación
Es posible que no nos reconozcamos burlándonos de Jesús, pero es posible que alguna vez hayamos presenciado alguna burla y no hemos sido capaces de defenderte. Podemos ser débiles y haber tenido miedo a levantar la voz para proclamar nuestra fe.
Pensemos en las veces que no hemos sido capaces de hablar de ti, las veces que nos hemos ocultado por comodidad o por miedo, y pidamos a Dios que nos ayude a ser valientes, a amar de la misma manera que Él nos ha amado: hasta el extremo.
Jesús nos ha enseñado a amar y en su amor se encuentra la respuesta a todos los sufrimientos. Tenemos que estar dispuestos a todo para no hacer el mal a los demás, por el contrario, para hacerles el bien.
Oración
Jesús, nada nos separará de tu amor. Haznos capaces de amar a nuestros hermanos y a nuestras hermanas que sufren el dolor de la incoherencia o la falta de amor.
Oremos
Señor, Padre bueno, que nos has enviado a Jesús,
obediente hasta la muerte,
concédenos la fuerza de tu amor
para tomar con valor nuestra cruz.
Concédenos tu esperanza y sabremos reconocerte
incluso en los momentos más oscuros de nuestra vida.
Por Cristo nuestro Señor. Amén.
III Estación: Jesús cae por primera vez

Él cargaba y soportaba nuestros dolores; nosotros lo consideramos un castigado por Dios, golpeado y humillado. Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones y quebrantado por nuestros crímenes (Is 53,4-5).
Meditación
Tú te has hecho débil por mí, has sufrido el dolor, la soledad, la incomprensión por mí. Gracias por haberme querido tanto.
Quiero pensar en todas las veces que yo me he caído y tú, de manera tan generosa me has levantado. Te quiero dar las gracias por el amor que me tienes y por el peso que has cargado. Quisiera que mi amor aliviara el peso de la Cruz.
Hoy sé que cada día vacilamos y podemos caer, pero Jesús está siempre ahí para tendernos la mano, para hacerse cargo del peso de nuestras cruces y volver a encender en nosotros la esperanza.
Oración
Jesús, has caído debajo de la gran cruz que llevabas. También yo caigo a menudo y me lastimo. Protégeme en mi camino y concédeme la fuerza de llevar mis cargas junto a Ti.
Oremos
Señor, has asumido nuestros sufrimientos
y los has compartido hasta el patíbulo que aplasta y humilla.
No nos abandones bajo el peso de nuestras cruces,
que a veces nos parecen demasiado pesadas.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
IV Estación: Jesús encuentra a su Madre

Cuando se acabó el vino, la madre de Jesús le dijo: «Ya no tienen vino». Pero Jesús le contestó: «Mujer, ¿qué tiene que ver eso con nosotros? Todavía no ha llegado mi hora». Pero su madre dijo a los que servían: «¡Hagan lo que él les diga!» (Jn 2,3-5).
Meditación
Unámonos por unos instantes al dolor de María, entremos en esas miradas. El dolor de esos corazones que se encuentran y se miran con un amor, sin rastro de pecado, sin odio ni resentimiento, en la plena y absoluta libertad que da el amor y la elección de entregarse sin medida.
Quedémonos por unos segundos contemplando a María, ¿qué pasará por su mente? Seguro recordará cuando llevaba a su precioso Niño en brazos, ¿cómo deseará poder llevarlo ahora?
Ahora mira a Jesús, su mirada limpia, con dolor, pero con la firmeza del amor. En esa mirada nos ve a todos y nos dice “lo hago por ti”.
Oración
Jesús, haznos capaces de dejarnos abrazar por María nuestra madre del Cielo.
Oremos
Señor, Padre bueno,
concédenos que encontremos la mirada amorosa de María,
para que cada uno de nosotros,
libres de la propia soledad interior,
podamos descansar en el abrazo maternal de Aquella
que en Jesús abrazó y amó a todos los hombres.
Él que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
V Estación: El Cireneo ayuda a Jesús a llevar la cruz

Cuando se llevaban a Jesús detuvieron a un hombre de Cirene, llamado Simón, que volvía del campo, y lo obligaron a cargar la cruz para que la llevara detrás de Jesús (Lc 23,26).
Meditación
Hoy yo quiero ser tu Cirineo, quiero tomar tu Cruz y cargala contigo. Sé que mi ayuda puede llegar tarde, puede que no sea suficiente, pero sé que me agradeces lo poco que puedo hacer.
Quiero quedarme contigo, ayudarte así sea mínimamente, estar detrás de ti y susurrarte, ¡gracias Jesús! Sé que estás cansado, que todo te duele y que poco puedo hacer para aliviarse, pero aquí estoy. Te veo y no puedo más que agradecer el enorme esfuerzo que haces y sigues haciendo. Veo que no te rindes, que sigues derramando tu Preciosísima Sangre por mí. Me sigues guiando y mostrando el camino. Ayúdame a ver en mi cruz de cada día el camino para seguirte a ti y amarte más y más.
Oración
Jesús, hazme acoger con amor a todos los hermanos que encuentre en mi camino y que pueda ayudarles a cargar con sus cruces. Quiero acompañar a los que más sufren.
Oremos
Señor, haznos capaces de reconocerte en los
que encontramos a lo largo de nuestro camino;
danos la valentía y el gozo
de dar de comer al que tiene hambre,
dar de beber al que tiene sed, acoger al extranjero,
vestir al que está desnudo y curar al que está enfermo,
para encontrarte y acogerte en todos.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
VI Estación: Una mujer enjuga el rostro de Jesús

Entonces los justos le preguntarán [al Rey]: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, forastero o desnudo, enfermo o en la cárcel?». Y el Rey les responderá: «Les aseguro que siempre que ustedes lo hicieron con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron» (cf. Mt 25,37-40).
Meditación
Una de las estaciones del Vía Crucis que nos deja nos has dado un rgalo inmenso: el regalo de la imprenta de tu rostro. Nos has dejado tu imagen con la tinta preciosa de tu Sangre. Nos has dejado verte y contemplar la magnificencia de tu amor por nosotros. En este encuentro tú nos has permitido servirte. Piensa que eres tú quien limpia el rostro del Amado. Quédate delante de su rostro ensangrentado y deja que su dolor perfore lo más profundo de tu corazón. Deja que su dolor se convierta en tu dolor y póstrate ante el amor más grande que se entrega por ti.
Ahora piensa que un encuentro, una mirada, un gesto pueden cambiar nuestro día y llenar nuestro corazón. En el rostro afligido de un amigo, o incluso de un desconocido, está el rostro de Jesús que pasa por el mismo camino que yo… ¿Tendré la valentía de acercarme?
Oración
Jesús, concédeme cruzarme con tu mirada en los momentos de dificultad, para que así pueda encontrar consuelo en tu amor.
Oremos
Señor, haz que la luz de tu Rostro,
lleno de misericordia,
alivie las heridas del abandono y del pecado que nos afligen.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
VII Estación: Jesús cae por segunda vez

Él no cometió pecado ni se halló engaño en su boca. Él cargó sobre su cuerpo nuestros pecados, llevándolos al madero, para que, muertos al pecado, viviéramos para lo que es justo (1 P 2,22.24).
Meditación
Y caes, otra vez. El peso de la Cruz, de mis pecados, es enorme. Lo haces por mí y no me lo reprochas. No me miras con ojos de juicio o de resentimiento, sino con compasión y ternura. ¡Qué fuerza más grande! Sigues adelante por el amor que me tienes. No te quedas ahí, sino que te levantas para seguir con el camino que llevará a la plenitud de tu entrega.
Pareciera que quieres llegar. Aunque se hace pesado, tu amor lo hace posible, te levantas y continuas con la entrega. Yo sigo ahí a tu lado. Quisiera darte la mano, ayudarte a levantarte y seguir diciendo gracias, Señor.
Oración
Jesús, hazme instrumento de tu amor, haz que yo escuche el lamento de quien vive una situación difícil, para poder consolarlo.
Oremos
Señor, Tú caíste por tierra como cualquier otro hombre.
Concédenos la fuerza de volver a levantarnos
aun cuando no tenemos ni siquiera el deseo de hacerlo.
Aumenta en nosotros la convicción
de que, aunque estemos cansados y desanimados,
contigo a nuestro lado siempre podemos volver a caminar.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
VIII Estación: Jesús encuentra a las mujeres de Jerusalén

Seguía a Jesús una gran multitud del pueblo y de mujeres que lloraban y se lamentaban por él. Pero Jesús, volviéndose a ellas, les dijo: «¡Mujeres de Jerusalén, no lloren por mí! Lloren más bien por ustedes y por sus hijos» (Lc 23,27-28).
Meditación
En esta estación, nuevamente nos recuerdas que lo haces por nosotros. Nos recuerdas que el pecado duele y que debemos intentar huir de la tentación. Nos pides que reflexionemos en nuestras propias cruces, en las que nos llegan impuestas de fuera y en las que nos construimos con nuestros pecados. Ayúdanos a reconocer la diferencia y a emprender el camino de la sanación y liberación de esas cruces construidas que hacen más pesadas las que nos vienen impuestas.
Hoy te pedimos que nos abras los ojos y nos ayudes a ver esos pecados que hacen nuestras cruces más pesadas: la soberbia, el orgullo, la pereza, la gula o tantos otros que nos hacen la vida más difícil. Te pedimos que reconociéndolos empecemos un camino de liberación y, de tu mano, podamos llevar la cruz de cada día menos pesada.
Oración
Jesús, que has llenado nuestros corazones de dulzura y sensibilidad, haznos capaces de ver cuando nos alejamos de ti, condúcenos a la vida de la luz y la paz.
Oremos
Señor, Padre bueno,
haznos testigos creíbles de tu misericordia;
haz que nuestras palabras y nuestras acciones
sean siempre un signo sincero y gratuito de caridad
y que vivamos con fe y fervor nuestra vida,
cargando con nuestras cruces y siguiéndote siempre.
Por Cristo nuestro Señor. Amén.
IX Estación: Jesús cae por tercera vez

[Jesús dijo:] Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere queda solo; pero si muere da mucho fruto. El que se apega a su vida la perderá; el que desprecia la vida en este mundo la conservará para la vida eterna (Jn 12,24-25).
Meditación
Y vuelves a caer, qué dolor más grande, ya no te queda más para dar y aún sigues siendo generoso. Caes por falta de fuerza, pero te levanta la fuerza del amor. Las ganas de seguir entregándote, sabiendo lo que nos ibas a dejar: tu propia vida, tu presencia y la promesa de la resurrección.
En este momento caes por la fragilidad de tu humanidad herida y continuas por la grandeza de tu divinidad fiel. Te levantas para mostrarnos los frutos que puede dar el sufrimiento el dolor cuando se entregan por amor, cuando se ofrecen por los que más lo necesitan. Nunca dejes que tu dolor o sufrimiento pase en vano, únelo a la Cruz redentora de Jesús.
Oración
Jesús, luz eterna, te suplico que resplandezcas cuando me pierdo en oscuros pensamientos y me alejo de Ti.
Oremos
Señor, que subiste al Calvario como cordero para el sacrificio,
ilumínanos en esta noche oscura,
para que no nos extraviemos en estos momentos difíciles.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
X Estación: Jesús es despojado de las vestiduras

[Los soldados] lo crucificaron y se repartieron su ropa por sorteo, para ver qué se llevaba cada uno. Así se cumplió la Escritura: Se han repartido mi ropa entre ellos y sortearon mi túnica (Mc 15,24; Jn 19,24b).
Meditación
Lo has entregado todo, hasta tu vestidura, quedas desnudo delante de todos, mostrando que no tienes nada que quieras quedarte, que te das sin reservarte nada. ¡Qué generosidad más grande has mostrado con nosotros, Señor. Tú nos muestras el camino del verdadero desapego.
Ayúdanos a ver esas cosas que nos tienen esclavizados. El deseo de poder, el dinero, la buena fama, alguna cosa. Es posible que tengamos algo de lo que no nos queremos desprender, pensemos en esas cosas valiosas económicamente que nos aprisionan, puede ser el móvil, el coche, alguna joya de la que no nos queremos desprender.
Que las cosas sean eso, cosas y que nada se nos vuelva indispensable, porque teniéndote a ti, qué más puedo desear.
Oración
Jesús, vela sobre mi corazón, hazlo libre de la esclavitud de las cosas materiales. Ayúdame a no dar solo lo superfluo, sino también algo necesario.
Oremos
Señor, Padre bueno, llena nuestras lagunas,
haznos generosos para compartir con los hermanos
los dones de tu providencia.
Por Cristo nuestro Señor. Amén.
XI Estación: Jesús es clavado en la cruz

El pueblo estaba contemplando. Los jefes se burlaban y le decían: «¡Salvó a otros! ¡Que se salve a sí mismo si este es el Mesías de Dios, el elegido!». Los soldados también se burlaban de él y, acercándose para ofrecerle vinagre, le decían: «¡Si tú eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo!» (Lc 23,35-37).
Meditación
Recibes burlas e insultos y sigues mirando con amor. Te desprecian y humillas y tú perdonas con el corazón. ¿Cuántas veces no hemos sido humillados y nos hemos resistido a recibir lo que no creemos merecer, nos hemos quejado y reprochado? Tú, siendo Dios, dejaste que te hicieran todo esto y perdonaste, en ese mismo momento, no dejaste pasar tiempo, no tuviste que pensarlo, simplemente perdonaste.
En esta estación, Señor, ayúdanos a comprender el misterio de la entrega. El darlo todo sin pedir nada a cambio, sin echarlo en cara. Ayúdanos a ver en la humillación que recibimos, la posibilidad de perdonar y ser más como tú. Que cuando recibamos los golpes, las humillaciones y seamos rechazados, recordemos que tú los has vivido primero y que nos has enseñado que el amor siempre da frutos.
Oración
Jesús, líbranos de nuestro orgullo y de nuestros prejuicios, haz que nuestro corazón esté abierto a los demás.
Oremos
Señor, danos la gracia
de no permanecer abrumados por nuestros pecados,
y ayúdanos a ver en cada una de nuestras debilidades
una posibilidad nueva
para manifestar la fuerza de tu cruz,
que da vida y esperanza.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
XII Estación: Jesús muere en la cruz

Era casi mediodía y se oscureció toda la tierra hasta media tarde, porque el sol había dejado de brillar. La cortina del Templo se rasgó por la mitad. Y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «¡Padre, en tus manos entrego mi espíritu!». Y, después de decir esto, expiró (Lc 23,44-46).
Meditación
Nuestro Dios, el más bello de los hombres, ha muerto. Humillado y despojado, ha entregado la vida por ti. En este momento contemplemos, cada rincón de su piel herida, cada centímetro sangrante. Veamos el dolor de su madre y contemplemos la escena con los ojos del arrepentimiento y la gratitud.
Es verdad, no hay amor más grande que el de Aquel que no teniendo, decide libremente, entregar su vida por todos, aun por los que lo humillan, lo rechazan e ignoran. El amor de este Dios hecho hombre es incomparable y al mismo tiempo es el amor al que estamos llamados por la gracia.
Te pido Señor nos des un corazón como el tuyo y nos ayudes a entregarnos sin reservas.
Oración
Jesús, danos la fuerza de perdonar, Tú que has dicho: “Habrá más alegría en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse”.
Oremos
Señor Jesús,
que has muerto en la cruz por nosotros,
acoge nuestra vida
que se une a la tuya
como una ofrenda perenne y definitiva.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
XIII Estación: El cuerpo de Jesús es bajado de la cruz

Al atardecer vino un hombre rico de Arimatea llamado José, quien también se había hecho discípulo de Jesús, y se presentó ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato ordenó que se lo entregaran (Mt 27,57-58).
Meditación
En esta estación te vemos ya sin vida, traspasado, ser bajado de la cruz y entregado a las manos de tu madre. Virgen preciosa, en este momento nos quedamos a tu lado. Te agradecemos tu generosidad. Dijiste si al plan de Dios, fuiste la sierva obediente y te despojaste de tu preciado tesoro. Tu hermoso Niño. Tú nos lo diste hecho niño, suave y tierno, amoroso, dulce, y nosotros te lo devolvemos herido, ensangrentado y humillado.
No hay dolor más grande y tú lo vives con la serenidad de no tener pecado alguno. Vives el dolor sin odio por los que lo hemos matado con nuestros pecados. No nos recriminas que hemos matado a tu hijo y todavía más nos recibes como hijos tuyos. Madre buena, gracias por tu amor, gracias por tu intercesión.
Oración
Te damos gracias, Jesús, porque con tu muerte en la cruz nos has dado la fuerza de la esperanza.
Oremos
Oh Señor, Padre bueno,
concédenos sentirte cercano,
como presencia que consuela y reconcilia,
hasta el momento en que, por un don de tu providencia,
nos llames para que seamos uno solo contigo.
Por Cristo nuestro Señor. Amén.
XIV Estación: El cuerpo de Jesús es puesto en el sepulcro

José tomó el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia y lo puso en el sepulcro nuevo que él había excavado en la roca. Después hizo rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro y se fue (Mt 27,59-60).
Meditación
Por fin reposas, descansas de nuestro castigo. Ya recostado, con las marcas del amor, descansa el Dios hecho hombre. Te vas sin nada, ni siquiera tu lugar de descanso. Realmente te hemos dejado sin nada.
Quiero ser como José de Arimatea, dejarte lo poco que tengo. Ser como esas mujeres que limpiaron tu cuerpo. Servirte y entregarte todo.
En esta estación ayúdanos a recordar que no tenemos nada sin ti, que todo lo que creemos tener, ha sido un regalo que tú nos has dado. Quiero vivir en el reconocimiento de que tú eres mi más grande tesoro. Que tu amor es lo más grande que puedo tener y que las cosas (dinero, fama, éxito) son solo pasajeros y me han sido dados para servir. Quiero recordar que mis dones y talentos no son míos, sino que tú me los has dado para servir a los que pones a mi alrededor.
Oración
Jesús, ayúdanos a no interrumpir nuestra oración cuando sentimos el corazón pesado ante la piedra de tu sepulcro.
Oremos
Oh Señor, Padre bueno,
cuando el camino de la vida nos muestra historias difíciles,
concédenos la esperanza de la Pascua,
paso de la muerte a la resurrección.
Por Cristo nuestro Señor. Amén.
Oración final
Después de caminar contigo en esta vía dolorosa, queremos guardar un silencio interior, sabiendo que dejaste de estar entre nosotros, pero que has prometido volver. Esta es una despedida con la esperanza del reencuentro. Contemplamos el dolor de cada una de las escenas con la mirada del amor y de la esperanza.
Es verdad que solo tú puedes sacar bien del mal, y de este enorme mal que es tu muerte en la Cruz, nos has traído el gozo de la salvación. Has abierto las puertas del Cielo y nos has hecho la invitación a cargar con nuestra cruz, para que al final de nuestros días vivamos contigo la dicha de la resurrección.
Por Cristo nuestro Señor. Amén.
¿Qué estaciones del Vía Crucis te conmueven especialmente?
Comenta cuáles son las estaciones del Via Crucis que en esta oportunidad te sorprendieron, que te hablaron de una manera nueva.
Luego, comparte con otros esta devoción, háblales de la preciosa costumbre de rezar el Via Crucis y contemplar las 14 estaciones que nos ayudan a meditar en la Pasión de nuestro Señor.

La pasión de Cristo me da fortaleza y humildad para seguir adelante, creo y seguiré adelante con su bendición y la de su santísima madre la Virgen María y su padre San José.
todas las estaciones son muy hermosas y nos enseñan muchísimo, pero de la X a la XV es lo que de manera personal me hacen amar cada vez más a nuestro Señor, por su dolor, su sacrificio en la cruz, su agonía lenta y con tanta calma a pesar de lo que estaba sufriendo, amar a nuestra MadreSantísima, pedirle perdón por esto q hemos causado…
La oración de la octava estación. Líbranos especialmente de la soberbia.l
TODAS. PERO ESPECIALMENTE EL ENCUENTRO CON SU MADRE, LA CRUSIFIXION JESÚS MUERTO PUEDTO EN LAS MANOS DE SI MAMÁ…, TODAS!
Hermoso reconocer a nuestro Cristo Salvador sigamos sus huellas y seremos hijos de Dios y nada nos faltará Amen
“Lo hago por ti “ saberlo simplemente me hace sentir amado por el ser que mas ha amado a la humanidad
En cada una de las estaciones me estas enseñando tu gran amor , me invitas a seguirte mostrando humildad , mandedumbre
Mi bien amado sostenme en mi camino y dame fuerza para imitarte !!!!
Gracias Dios por regalarnos a Jesús tu hijo.no hay palabras para decir lo hermoso que es tu amor.y que Jesús y María .nos guíen así ti.Amen.
tercera
Jesus, nos amó hasta el extremo con ese sacrificio de Amor y venciendo al pecado y a la muerte con su resurreccion, nos dio la certeza de alcanzar la vida eterna. Amen.
El amor de Jesús es inagotable. El nos ama tanto que entrego su vida por nosotros y María con su dolor nos entregó al Hijo amado. Duele.
El cual dice “ay que dar sin esperar nada a cambio”🤍
Conmovida por todo lo que sufrió nuestro Padre Redentor por la salvación de la humanidad. Valoremos su sufrimiento cumpliendo con sus Mandamientos y Santa Voluntad.
me pareció una belleza verte Via Crucis.
realmente me ayudó a meditar y rezar.
tanto amó Dios al mundo que entregó a su único hijo para que el que crea en él, no muera más tenga vida eterna.
me conmueve grandemente cuando el cuerpo de Jesús es entregado a María ..
su bebé tierno dulce y amoroso a Sido maltratado y humillado por nuestro pecados
Gracias madre por ese si que fue parte primordial para nuestra salvación
Muy buenas reflexiones, a mi me ayudaron a sentirme amada y con la esperanza que de la manera de Dios puedo superar mis debilidades y debo apoyar a mi semejantes
muy bonita meditación del viacrucis me encantó
Es la primera vez que lo rezo. En general todas las caídas me dejan enseñanzas nuevas para mi vida y me dolió todo en general me puso muy triste.
Primera vez que lo hago. Siento que tengo que estar con Maria y ayudar a sostener su dolor. Gracias por Señor por aprender algo en mi vida. Arrepentimiento,caridad y otras cosas.
todo es conmovedor
es imposible rezarlo y no sentir nada
que nos ayude a aumentar nuestra fé en Dios, y que encontremos el verdadero sentido de la vida, de una vida con Dios y que el siempre sea el primero en todas y cada una de nuestras decisiones.Que no nos cansemos de ser pregoneros de la verdad que viene de Dios 🙏 que el sea siempre nuestra luz y guía.
Toda Su Pasión dolorosa, desde la traición, las calumnias, es ser juzgado y condenado como criminal cuando es el mas Justo, el humillarlo, reírnos y hacer todo lo que quisimos los pecadores y aun así perdonarnos y seguir amándonos, solo Dios verdadero mirando la.miseria de sus hijos nos continua amando y nos ofrece la vida eterna. Te amo mi Dios y mi Señor, en mi d3bilidad, y en mis pecados yo te amo y quiero amarte hasta morir.
A mi me conmovió todo el viacrusis .
Especialmente el encuentro con su madre . Las miradas de hijo y madre .
No hay palabras 🥹 me imagino el dolor tan grande de su madre ver como su hijo va sufriendo . Así una madre sufre ver al hijo mal y caer .
Caer en la addiccion el Alcohol , el verlo dejar lo bueno y seguir lo malo .
Perdón Señor perdón !!!!!
Muchas Gracias
Jesucristo, gracias por tu perdon.
La estación que más me impresiona es la VII del perdón y amor hacia nosotros de nuestro Señor a pesar de su dolor y sufrimiento que causamos. Meditar todo su via Crucis en este Santo Viernes nos da indulgencia plenaria, otro regalo inmerecido que por su amor y entrega nos conceda. Bendito seas mi Señor!
Digamos que a mí me conmovieron todas. Este viacrusis es realmente hermoso. Sentí mucha paz. Todas las estaciones tienen hermosas reflexiones.
fue hermoso y doloroso a la vez, recordar cada paso de dolor ocasionado a nuestro Señor Jesucristo y la Virgencita María. Mi corazón se conmueve ante tanto sufrimiento ocasionado también por mi pecado.
La cuarta estación, me emocionó sobre manera, contemplar la mirada de Jesús y la de su santísima madre la Virgen María.
El encuentro con las mujeres La responsabilidad q tenemos como madres esposas he hijas y x lo tanto tener en cuenta q somos las primeras evangelizadoras como tarea en nuestra iglesia doméstica y la última muerte y resurrección de jesucristo y su obra redentora y esperanzadora Xa nuestro encuentro final con el cara a cara durante la escatología y la parucia como culmen de nuestra fe y x lo tanto saber dar razón de la misma con nuestros hermanos a través de la evangelización compromiso adquirido con nuestro bautismo…..🙏🙏🙏.
Me conmueve mucho cuando el Cirineo ayuda a Jesús, ya que nosotros en esta vida terrenal necesitamos siempre de ayuda y guía para poder caminar por este mundo, también cuando muere mi alma mi corazón se rompe y siento una gran tristeza, también cuando lo despojan de sus vestiduras y lo deja desnudo, le quitaron hasta la dignidad. Me siento mal por qué muchas veces yo también lo he hecho con mi actitud y palabras.
las estaciones que más me impactaron fueron la 8-9-10-14
me encanto resar este viacrusis
Todas, especialmente me hizo sentir cuando dice que lo despachamos sin nada solo con dolor y ensangrentado.
La estación 13 donde Jesús es entregado a su madre santísima y ella es capaz de perdonar a los que lo mataron 🙏🙏
como no he de reflexionar después de este santo viacrucis,en verdad pido a Dios me ayude a ser más unido con el sufriente,el nesecitado ser más Jesús y menos yo amen
La estación XIII y con la meditación: «En esta estación te vemos ya sin vida, traspasado, ser bajado de la cruz y entregado a las manos de tu madre. Virgen preciosa, en este momento nos quedamos a tu lado. Te agradecemos tu generosidad. Dijiste si al plan de Dios, fuiste la sierva obediente y te despojaste de tu preciado tesoro. Tu hermoso Niño. Tú nos lo diste hecho niño, suave y tierno, amoroso, dulce, y nosotros te lo devolvemos herido, ensangrentado y humillado.
No hay dolor más grande y tú lo vives con la serenidad de no tener pecado alguno. Vives el dolor sin odio por los que lo hemos matado con nuestros pecados. No nos recriminas que hemos matado a tu hijo y todavía más nos recibes como hijos tuyos. Madre buena, gracias por tu amor, gracias por tu intercesión.» Madre María, amor humano desbordado, en el amor de Díos y entregado por tantas creaturas que lo despreciamos y mal utilizamos, viviendo en banalidades.
Perdón señor perdón, si grande es mi culpa mayor es tu bondad.
¡Oh Jesús mío! Libranos del fuego del infierno.
Me llegó mucho su tercer caída. La fuerza del amor lo hace levantarse . Nunca se cansa de perdonarnos.
Todas, especialmente me hizo sentir cuando dice que lo despachamos sin nada solo con dolor y ensangrentado.
gracias, Bendiciones
Me encantó, Jesús que dio la vida por nuestros pecados ❤️🫰🛐✝️
Jesús cae por segunda vez, como me conmueve
❤️
me ha hecho entender que mis pecados han sido perdonados con muchísimo amor y me ayuda para ser un mejor ser humano cada día siguiendo el ejemplo de Jesús dándome a la entrega de mi vida para ayudar a mi prójimo. con gusto y alegría como El lo hizo. .
me encantó, Jesús que dio la vida por nuestros pecados ❤️🫰🛐✝️
Meditar la pasión de Jesús me llena de una inmensa tristeza al saber que cada vez que pecó lo someto a esta pasión tan dolorosa y cruel
Pues a mí todas me conmueven pues sabemos que fue el recorrido que Jesus tuvo que pasar para darnos vida eterna. Agradezco tanto poder encontrar este material, pues es la primera vez que voy a coordinar el Viacrucis en mi colonia y quiero hacerlo bien.
Siendo Fios se despojo de todo para entregarse por nosotros, De Maria nuestra Madre viendo a su Hijo, su Tesoro, no vacila y acepta docilmente la Voluntad de Dios, Jose de Arimateabpor su parte y el Cirineo nos conmuevwn con su Testimonio de servir al Señor con lo que tenian.
la estación qur más mr conmovió fue la 4 estación el encuentro con su santísima madre. qur amor más grande el no de ir nada más aceptar la voluntad de nuestro padre celestial.
La estacion que te habla de perder tu vída si te apegas ella ,si la desprecias ganarás la vida eterna. Creo es lo más difícil que se me plantea en este momento.
Hermoso vía crucis. Muchas gracias ,🙏🏻 me conmueve cuando lo despojan d sus vestiduras, la humillación más grande para una persona, El soporto todo por amor. Gracias x acompañarme a meditar en este viernes santo. Saludos !!
Exelente Via Crucis, gracias, gracias, gracias. Dios los bendiga
Tan maravilloso este Via Crucis Meditado, en especial para los jóvenes.
Gracias Catholic por este extraordinario recurso con la meditación, contemplación, oración nos hace comprender mejor la Vía dolorosa de nuestro Salvador Jesús.
Me conmovió el encuentro con su madre, María, que dolor tan grande verlo completamente desfigurado, verle su mirada de dolor, verdaderamente hasta las lágrimas.
Me encantó el lenguaje sencillo y en primera persona de la meditación y de la oración. Solo una observación, he meditado el viacrusis en otras páginas y es de XV estaciones, siendo la resurrección. Me faltó,
Gracias, 🙏
Gracias por este material tan actualizado y bien confeccionado. Las imágenes, que nos ayudan a la contemplación del misterio, son preciosas. Tal vez, se podría finalizar con una estación adicional: la resurrección de Cristo; como para que no quede todo en el sepulcro: siempre está la esperanza de la resurrección.
De nuevo, agradeceros por el trabajo y la dedicación para elaborar este precioso material.
XI JESUS ES CLAVADO EN LA CRUZ. el perdón y la misericordia de Dios, a pesar de que fue humillado, escupido y el trato que recibió. Nunca desistio llegó hasta el culmen de su muerte por nuestros pecados
Me ha encantado este viacrusis. Gracias por tan bonito regalo meditativo que nos conmueve…
Que maravilloso sería llevar una vida ejemplar cómo la vida de jusus
Que nuestro padre Dios nos perdone que yo haga una verdadera conversión de corazón de arrepentimiento y mis pecados sean perdonados 🙏