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Si tienes, has tenido o simplemente te gustan mucho los animales (especialmente los perros), te invito a que veas este cortometraje y reflexionemos sobre algunos puntos que son importantes tener en cuenta. 

«Divorcio» es un cortometraje dirigido y escrito por Bárbara Santa-Cruz (actriz española de cine, teatro y televisión). Ganó el premio de distribución en la 16 edición del Notodofilmfest y de mejor guión en el Festival de Tarazona.

Para que sepas de qué va esta historia que da para meditar largo, te resumo la trama en dos líneas:


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«La protagonista hace un año que no lo ve. Tenía la intuición de que se lo iba a encontrar, pero no esperaba que fuera esta noche». 

Vamos despacio, nuestras mascotas también nos hablan del amor de Dios por todo lo creado

Tengo un Boyero de Berna que está próximo a cumplir seis años y es sorprendente cómo, con el paso del tiempo, hemos ido desarrollando una relación de «códigos» donde nos entendemos.

Es probable que si tienes una mascota sepas de lo que te hablo o entiendas mejor a lo que me refiero. Cuando estoy con mi perro me gusta contemplarlo y suelo sentir una ternura y amor profundo que me conmueve el corazón. ¿Te pasa lo mismo?

Esto me ha llevado a pensar muchas veces en la perfección y detalles de toda la naturaleza creada por Dios y que puso a disposición de nosotros.

En este caso, nos dio a los perritos como seres fieles de compañía que son capaces de alegrarnos la vida con su presencia y ocurrencias. Incluso los veo como un descanso para el alma y tienen muchos beneficios terapéuticos…

… Pero, ¿qué sucede cuando restamos el valor de la persona y lo ponemos de manera desmedida sobre nuestras mascotas?

Por mucho que queramos a nuestras mascotas no podemos equiparar su valor con el de un ser humano. Ni mucho menos reemplazarlo. ¿Te has puesto a pensar en esto?

Dice el padre José Kentenich:

«¡Cuánta confusión! ¡Cuánta fractura se observa en la naturaleza humana! Se comprende entonces por qué tanta gente ama más a los perros que a su prójimo, pone más cuidado y amor en su perro que en la crianza de un ser humano. ¡Cuánto se ha degradado el ideal del hombre!

(Kentenich Reader Tomo 3: Seguir al profeta, Peter Locher, Jonathan Niehaus)».

Nuestras mascotas son seres de compañía y evidentemente existe un amor muy grande por ellas. Pero, es importante saber cuál es su lugar y el orden de prioridades que debemos tener. 

Muchas veces resulta más fácil comprometernos con una mascota que con una persona

¿Por qué? Quizás la respuesta sea fácil: porque tenemos miedo a sufrir y que nos hagan daño. Resulta más «seguro» entregar nuestro amor de manera incondicional a un animal que a un ser humano ya que implica menos exigencia.

Nuestros perros se alegran cuando llegamos a casa y nos hacen una fiesta, es verdad. Su amor es fiel, incondicional, emocional… más no racional.

Tener una mascota es algo maravilloso y sin duda son muchos los beneficios que esto conlleva.

Pero hay que saber qué lugar le estamos dando en nuestras vidas y si estamos haciendo o gastando más por ellas de lo que deberíamos.

Incluso tratándolos como si fueran seres humanos, pensando que ellos también sienten y se relacionan como nosotros. 

Nuestras mascotas (los animales en general) son una expresión de la bondad de Dios y el amor que Él tiene por nosotros. Queda claro, pero no podemos humanizar nuestro trato hacia ellos. 

Déjanos saber en los comentarios qué opinas sobre este tema. ¿Qué te pareció el corto?, ¿te sorprendiste?, ¿has tocado este tema con otras personas?, ¿crees que hay un amor excesivo por las mascotas en nuestra sociedad?

Amor excesivo por las mascotas: ¿es bueno o malo?