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«Unorthodox»… me he demorado tanto en comentar esta serie de Netflix, no quería hacerlo a la ligera. El tema que toca es delicado y a la vez muy profundo. Muchos han comentado sobre las extraordinarias actuaciones, especialmente de la protagonista, Shira Haas, y lo cautivante de la historia.

El mensaje para un creyente, al final puede parecer una rebelión contra las formas o como dice Mons. Barron, en un excelente comentario sobre la serie, un intento de: «Encontrar formas particularmente opresivas de la religiosidad para justificar» la historia y el viaje de nuestra heroína.

He visto la serie dos veces y la volvería a ver. El dolor que comunica la protagonista es enorme y también enorme es esa simplicidad con la que termina. Quiero apuntar dos reflexiones que esta serie me ha provocado, por un lado creo que podrían ser útiles al momento de verla y por otro pienso que nos permite reflexionar en nuestra vida como cristianos.


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1. «Unorthodox» y el error de separar la fe de la vida

La serie se desarrolla en una opresiva comunidad jasídica judía en Brooklyn. Efectivamente «Unorthodox» puede interpretarse como la típica historia que nos cuenta la liberación de la opresión nefasta de la religión. Reclamo que hemos visto innumerables veces en el cine y la literatura.

Si bien varias veces este reclamo encuentra justificación válida, termina siendo una generalización y permite que la audiencia luego califique todo lo religioso desde ese lente, la opresión.

Bien sabemos que no es así, la religión es un camino hermoso hacia Dios. La iglesia católica nos muestra a través de su magisterio la belleza de seguir a Cristo. Un Dios vivo que nos enseña a vivir y a elegirlo libremente.

El problema se presenta cuando se vive la fe separada de la vida o cuando la religión es antes que el encuentro personal. Cuando esto sucede se da una gran incoherencia.

¿Cómo podemos amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo, si despreciamos al otro, si vivimos encerrados y si no somos caritativos en nuestro propio hogar, en nuestra comunidad? ¿Cómo amar a Dios si ese amor hondo de encuentro es desconocido y muchas veces rechazado sobre todo con aquel que piensa distinto?

Esta serie nos muestra esa incoherencia, que no es ajena a nosotros. Es casi una crisis de identidad entre lo que creemos y cómo lo ponemos en práctica. Muchas veces nos «agarramos» de las formas para utilizarlas como defensa contra lo mundano, contra todo aquello que ataca el cristianismo y nos aleja de Dios. Nos dejamos la vida defendiendo en lugar de «viviendo» como se nos ha enseñado, e irónicamente nos perdemos hacer lo que se nos ha enseñado, amar. 

«Unorthodox» nos muestra esta realidad. No podemos vivir apartados del mundo, guardando las formas y olvidando nuestra misión. Aislarnos e ignorar lo que pasa a nuestro alrededor sin involucrarnos con nada ni nadie. No es algo que suceda solo en esta comunidad judía retratada con amplificador, sucede en nosotros más frecuentemente de lo que creemos.

2. El despliegue personal en oposición a mi relación con Dios

Es casi insoportable ver a Etsy tan llena de cualidades y dones, despreciarse de la manera en que lo hace. Parece que no soportara ser ella misma. Desde un inicio percibimos que se siente incómoda, rara. Posee ese defecto que nadie quiere, y además hace que haber sido elegida por un hombre parezca casi un milagro. 

El despliegue personal no se opone a la relación con Dios, más bien la ahonda. Cuando la religión no nos permite reconocernos, reconciliarnos con nuestra historia personal, descubrir quiénes somos y poder ser cada vez más auténticos, es terrible. Nos hace un daño tan grande que nos despersonaliza.

Cuántas veces hemos visto pasar esto dentro de nuestra amada Iglesia, dentro de nuestras comunidades, nuestros movimientos. Esta serie nos llama la atención de una manera tal vez exagerada, pero que de ninguna manera deberíamos ignorar. 

No se trata de liberarnos de las formas o los ritos, eso jamás. Nuestros ritos, nuestras ceremonias y liturgias son un regalo hermoso. Tampoco se trata de creer «a nuestra medida», creo que el esfuerzo debe darse por procurar un encuentro personal con Dios, con un Dios que ama.

Hay un detalle tan importante al respecto, y se da justo al final. Etsy llega a expresarse auténticamente a través de un hermoso canto, y no cualquiera, ¡sino uno religioso! La intensión del guion al utilizar «Mi Bon Siach» como canción de liberación de Etsy es la de romper con las tradiciones religiosas y los vínculos auténticos como el del matrimonio.

Esta canción hebrea, celebra la unión entre un hombre y una mujer y se interpreta en las bodas cuando los novios se encuentran bajo la jupá. La letra nos habla de dos amantes y Aquel que conoce su alegría auténtica que los bendice. 

Me pregunto si realmente es un simbolismo de liberación o una nostalgia por volver a los orígenes. Etsy tiene un don hermoso, una voz potente que se expresa casualmente en un canto que hace honor a su pasado y a sus creencias. Ella no reniega de Dios, sigue anhelando un amor profundo, hondo, reverente, auténtico. 

¿Qué hubiera pasado si intentara empezar de nuevo con su esposo?

Seguramente mi pregunta es escandalosa luego de todo lo que ella ha vivido. Sí, efectivamente se necesitará de un tiempo y un espacio para sanar, pero hay que entender que él también es un ignorante de sí mismo. Un hombre herido que también tiene sed de amar y descubrir su auténtico llamado.

¿Cómo enmendar estos errores nuestros? Abandonando todo o abrazando a Dios, reconciliando y volviendo a empezar de nuevo. Ciertamente la ayuda es necesaria.

Si ya viste esta serie nos gustaría saber qué opinas y qué fue lo que más te impactó de esta historia. ¡Déjanos saber qué piensas en los comentarios!

Unorthodox, «Unorthodox». La serie que me recordó los errores en los que podemos caer en nombre de la fe