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Grilex es el nombre artístico de un joven español que comenzó a hacer rap a partir de la dolorosa experiencia de una enfermedad de su hermano.

Su talento y el éxito de sus canciones lo llevaron a seguir volcando en sus composiciones todo lo que llevaba en el interior: heridas, frustración, desesperación, sinsentido, desorientación, rabia, etc.

Por cuestiones providenciales, un día aceptó acompañar a su mamá a misa y Dios se encargó de lo demás. Conoció a una comunidad que le permitió entender lo que buscaba y le anunció a Aquel que podría saciar su sed de infinito: el Señor Jesús.


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El video que te presentamos a continuación pertenece a la serie «Contagiosos», de Infinito+1 y no necesita más introducción, precisamente se trata de que escuches su testimonio personal.

Te invitamos a mirarlo con el corazón abierto para que puedas reconocerte también, como Grilex, un buscador de Dios. ¡Te dejamos algunas ideas para reflexionar sobre lo que sucede cuando nos encontramos con Dios!

«¡El carnaval del mundo engaña tanto!»

El anterior es un verso de un famoso poema de Juan de Dios Peza llamado «Reír llorando». En él el autor trata las apariencias que muchas veces engañan, como aquella de creer que quienes cumplen externamente con todos los prototipos de éxito que impone la cultura actual son verdaderamente felices.

La historia de Grilex, nos demuestra que la fama, el dinero y todos los placeres que podía vivir no lo libraron de la desorientación que, como tantos jóvenes, él vivía. Ni pudieron darle ese amor que necesitaba para sanar sus heridas y entender qué hacía en este mundo.

Su historia nos hace palpar aquellos que reza la Secuencia de Pentecostés: «Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro».   

El arte: un canal privilegiado

Vivimos en un mundo que nos bombardea constantemente de estímulos y de información que no siempre nos humaniza ni nos permite entrar en contacto con las voces de nuestro interior.

Así como escribió Aldous Huxley en su obra «Un mundo feliz», corremos el peligro de vivir anestesiados por diversos tipos de «soma», pastilla que tomaban los habitantes de su mundo utópico para paliar la infelicidad, pero no encontramos siempre el agua que calma nuestra sed ni el alimento verdadero que sacia nuestra hambre. 

En medio de un ambiente así, como dijo San Juan Pablo II en su Carta a los artistas: «El arte continúa siendo una especie de puente tendido hacia la experiencia religiosa. En cuanto búsqueda de la belleza, fruto de una imaginación que va más allá de lo cotidiano, es por su naturaleza una especie de llamada al Misterio.

Incluso cuando escudriña las profundidades más oscuras del alma o los aspectos más desconcertantes del mal, el artista se hace de algún modo voz de la expectativa universal de redención».

Las letras iniciales de Grilex, las más oscuras y amargadas, no eran por eso menos profundas o verdaderas. Eran un clamor de su corazón inquieto y herido que buscaba al Señor.

Es importante mantener en nuestras vidas un contacto frecuente y profundo con el arte, en cualquiera de sus manifestaciones, porque nos libra de la superficialidad y nos abre el camino hacia las preguntas fundamentales, aquellas en las que Dios nos busca y nos espera para revelarse y respondernos.

«Yo estoy a la puerta y llamo»

El testimonio de Grilex nos demuestra que Dios nos está buscando siempre, tanto en los hechos de nuestro día a día como en los movimientos de nuestra vida interior.

Aceptar acompañar a su madre a misa le terminó cambiando la vida. Debemos, pues, mantener el espíritu despierto para poder percibir la voz de Dios que nos llama, acogerla y saber que el Espíritu Santo también quiere llegar a los demás a través de nosotros y que seamos ese hecho en la vida del otro que le señala el camino a la verdad. ¡Dios actúa de maneras misteriosas!

Sé luz del mundo

En el video Grilex se muestra totalmente convencido de la necesidad de Dios que hay en las personas, aunque ellas no lo sepan. Por eso tomó la difícil y arriesgada decisión de transformar la temática de sus letras, que tanto público le habían obtenido en su nueva carrera musical, y llenarlas de palabras que anunciaran directamente las maravillas de Dios.

Si tú te has encontrado con el Señor, detente a pensar en cuánta gente lo necesita y podría conocerlo a través de ti. Discierne cuando es preciso predicar el Evangelio con palabras, pero no dejes de hacerlo con tus acciones. 

Grilex: el testimonio de un rapero enamorado de Dios