El ministro católico Shahbaz Bhatti, principal defensor de los cristianos en Pakistán, donde hasta el final abogó por cambiar la polémica Ley de Blasfemia, se declaró dispuesto a morir por sus principios y la defensa de los cristianos perseguidos a pesar de las amenazas recibidas por parte de grupos extremistas musulmanes. Días después de grabar el testimonio, el 2 de marzo de 2011, fue asesinado por terroristas talibanes.