El encuentro diario con el Señor es fundamental en nuestra vida, más si buscamos transmitirlo a los demás. Por eso, si quieres que todos conozcan lo bueno que es tener una relación cotidiana con Él, ¡tú eres el primero que debes empezar a hacerlo! Qué mejor manera de escucharlo que conocer las historias que Él mismo contó a sus discípulos, y que hoy, 2000 años después, tienen la misma vigencia.

Por esta razón hemos decidido crear esta herramienta. A través de algunas sencillas preguntas queremos recomendarte una parábola para que la medites y la reces durante esta semana.


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También te recomendamos compartir este recurso para que más personas se animen a rezar. Mucha gente a veces no reza sólo porque le falta un empujoncito.

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