Primero quiero empezar diciéndote que el vídeo de la canción «Monotonía» de Shakira y Ozuna me ha impactado y refleja, de una manera —un poco sangrienta— como tratamos nuestro corazón. En este artículo quiero que reflexionemos en diferentes frases que nos pueden ayudar a pensar en la situación de las relaciones de pareja en el mundo actuar y a, dándonos cuenta de la realidad, buscar traer un poco de luz en donde hay tanta oscuridad.

* El video de «Monotonía» de Shakira y Ozuna cuenta con imágenes fuertes

No fue culpa tuya ni tampoco mía, fue culpa de la monotonía 

Al escuchar la canción de Shakira, pienso que cuando hablamos de monotonía puede ser algo en lo que las parejas sí pueden caer. Es normal que al llegar del trabajo queramos sentarnos en el sofá y descansar, y muchas veces será necesario “hacer el esfuerzo” para hacer algo especial, ir al cine o tener una cena romántica, pero esto no es lo que se podrá hacer todos los días.

Las parejas no deben estar siempre buscando satisfacerse en sus deseos egoístas. Muchas veces querer al otro será solamente tener una velada tranquila, escucharse, cocinar juntos, hablar unos minutos antes de quedarse dormidos. El matrimonio no será siempre mariposas y estrellas, es seguro que llegarán momentos de monotonía, pero esto no es siempre malo. Recuerda: Dios hace nuevas todas las cosas y si tu relación está fundada en el amor de Dios, Él será quien te dé el amor para amar a tu cónyuge, aún en las más grandes dificultades.

Yo sabía que esto pasaría 

Esta frase me dolió profundamente. Hay muchas veces en las que sabemos que las cosas pueden andar mal. Pero, antes de hablar, luchar por el amor y decidir permanecer en él, quizá por soberbia, por orgullo o miedo, permitimos que la herida de la ruptura siga creciendo en nuestro corazón.

Me pregunto, ¿si sabemos que esto va a pasar, por qué no actuamos antes de que pase? Vemos cómo se va derrumbando nuestra vida y la de nuestros hijos y aun así dejamos que el vacío se siga haciendo más grande.

Yo sé que no todas las relaciones son iguales. Hay muchas personas que sufren enormemente el dolor de la separación. Pero también debemos reflexionar en la cantidad de matrimonios que se acaban por no hacer un buen discernimiento matrimonial. Porque decidimos casarnos por las razones equivocadas o porque las pasiones desordenadas nos ciegan en el momento de decidir.

Otra de las razones por las que esta frase me dolió es porque creemos que la infidelidad o las rupturas son algo normal, algo del día a día. Algo que va a pasar si o sí. La idea del amor para siempre es cada vez más una utopía para las personas.

Muchos inician sus relaciones sabiendo que se va a acabar, planeando el tiempo que va a durar y hasta sabiendo las razones por las que la relación va a terminar. Cuando hablas con las personas del amor para siempre te miran con cara de estar loco o de que estás hablando de un imposible.

Nosotros, los cristianos, estamos llamados a traer la luz a este pensamiento, que lo que hace es dejar cada vez más corazones rotos. Más heridas y más dificultades para permanecer en la decisión libre de amar al otro, en los momentos buenos y en los momentos malos… salud y enfermedad, etc.

Te olvidaste de lo que algún día fuimos 

Esta frase es muy común en las relaciones. Parece ser que hay una idea romántica y edulcorada de lo que son las relaciones al principio. Pero es evidente que las relaciones cambian, las personas cambian. No podemos mantener una relación idealizando lo que era en el comienzo, sino reconociendo la bondad del presente.

Es en el presente en el que vivimos la gracia de Dios. El ayer es para el perdón y la gratitud y el mañana es para la esperanza. Pero es aquí y ahora cuando Dios está obrando en cada uno de nosotros.

Así que vivir en un anhelo de pasado es no permitir que las personas cambien y maduren. Claro, tener bonitos recuerdos es eso… bonito, pero no es lo que puede sostener una relación en el presente.

Yo te quiero, pero me quiero más a mí

¡Qué común es esta frase y qué equivocada puede ser en un matrimonio! Me podrás decir: «tengo que quererme a mi mismo», y claro que sí, tienes que quererte, pero en un matrimonio ya no hablamos en singular.

Una relación es de dos y lo que hace la gracia de Dios es permitir que dos corazones se unan en un solo corazón, una sola carne. Recuerda, aunque siguen siendo personas únicas e irrepetibles, por el vínculo sacramental y por la presencia de Dios en la pareja en gracia, se puede hablar de un amor a la imagen de Dios, una donación-recepción de amor envolvente, que sostiene a los dos cónyuges para sobrepasar los egoísmos y buscar la comunión.

Estas son las frases que me han dejado reflexionando, pero el final del vídeo «Monotonía» me rompió el corazón, con la llegada de Shakira al lugar donde encierra su corazón. Es la imagen de lo que pasa en el mundo constantemente. Las personas que sufren desilusiones, antes de sanar las heridas, pedir perdón y aprender de los errores, creen que es mejor encerrarse y no volver a sentir. Utilizar a las personas para su propio beneficio y así, no solo generar heridas más profundas en su corazón, sino dañar a las personas que pueden llegar a conocer.

No amar no es una opción, recuerda: hemos sido creados por amor y para amar.