serie the chosen

El pasado 16 de febrero tuve la oportunidad de ir a ver a los cines el lanzamiento de la cuarta temporada de la serie The Chosen. No te quiero hacer spoiler, pero la verdad como la historia «nos la sabemos» no creo que te vayas a sorprender. Lo que sí te quiero reafirmar es que esta serie vale la pena verla.

Te preguntarás por qué puse entre comillas la frase «nos la sabemos», y es justo porque a veces creo que nos acostumbramos al Evangelio.

Lo hemos escuchado tantas veces que pareciera que lo pasamos de largo. «Ah, sí, la multiplicación de los panes y los peces», «ah, sí, las bodas de Caná»… y así, cada uno de los momentos maravillosos e increíbles de lo que hizo Jesús en su vida en la tierra, pasan a ser unas anécdotas más que no tienen ninguna profundidad para nosotros. 

La serie The Chosen: una nueva forma de ver a Jesús

Para mí la serie The Chosen ha sido una oportunidad de reencontrarme con Jesús. De verlo de manera cercana, de meterme en la historia y de re-enamorarme de Él. Hay muchas personas que son críticas de la serie. Si te digo la verdad, hay cosas que pongo en duda muchas veces, pero creo que no podemos seguir forzando separaciones y teorías en las que buscamos solo lo malo.

Yo prefiero siempre ver lo bueno. Quedarme con lo positivo, acoger lo Bueno, Verdadero y Bello que tiene todo lo que me rodea, porque en todo encontramos los rastros de un Dios que nos ama con locura. 

The Chosen me ha abierto los ojos a algunas acciones de Jesús que me han hecho enamorarme más de Él. Ver su mirada, sus gestos, su cercanía con los que sufren. He visto conversaciones poderosas que pudieron haberse dado de la manera en la que se ven en la serie o no, pero tienen una gran profundidad. Nos muestran cómo pudieron haber sido las relaciones cercanas a Jesús.

En estos capítulos del lanzamiento de la nueva temporada, son de gran importancia las conversaciones que tiene Jesús con Simón – que pasa a ser Pedro – y con Mateo, el antiguo recaudador de impuestos.

No te quiero contar mucho más, pero lloré viendo lo maravilloso y lleno de amor que muestran a Jesús y lo rotos y divididos, tan lentos al perdón que son los discípulos.

En esas conversaciones nos podemos encontrar nosotros, hablando con Jesús, cuando no entendemos muy bien el mal que nos puede hacer la gente que nos rodea. 

Apoyar lo bueno…

Es claro que nunca nada será perfecto, solo Dios y el Evangelio lo son. Pero demos gracias a Dios porque creemos en un Dios que está vivo, que no nos ha abandonado y que nos sigue hablando. No tengamos miedo a ver las cosas buenas que nos rodean, pero tampoco creamos como Palabra de Dios todo lo que vemos.

Tengamos la mente abierta, pero también la capacidad de discernimiento para ver con ojos críticos lo que se nos muestra, sabiendo de dónde vienen y lo que nos quieren enseñar. Yo la he disfrutado muchísimo, pero no te digo con qué predisposición ir a verla; sí te digo que reflexiones y te des el tiempo de profundizar en tu fe católica. 

Creo que esta es una serie que no deja indiferentes a los que la vemos. A los que conocemos más a Jesús nos lleva a preguntar «¿será…?». Y a los que no lo conocen tanto les abre la puerta a querer conocerlo más.

Eso siempre será bueno. Creo que debemos apoyar todas las iniciativas que buscan llevar a Jesús a las personas que no lo conocen, que lo conocen poco o que todavía no se han deslumbrado por la inmensidad de su amor. 

Te animo a que vayas a verla y me dejes los comentarios de qué tal te ha parecido. Si tienes alguna duda, la podemos conversar. Si algo te genera ruido ¡no te preocupes!, pregunta e intentaremos responderte.

Y si quieres conocer más de los Evangelios, ¡te invitamos a profundizar con este curso que tenemos para ti!