Corría el año 2005. Otro sábado más por la mañana tocaba ir de vuelta al colegio. Esta vez, en realidad, para la catequesis. Ahí estaban Paola y Luciana, esperándonos a mis compañeros y a mí para hablarnos de Jesús, seguramente. Recuerdo que Luciana era muy atenta, cariñosa en el trato y bella, también bailaba en un festival del colegio.

Fue así como años más tarde me animé a anotarme para ser catequista yo también. Con 13 años empecé a dar un poquito de mí, de aquello que había recibido, movida por admirar a Luciana.

Así como yo, seguramente en tu vida existe alguna Luciana a quien admiras; a quien miras y dices: «me encanta cómo es, me gustaría ser así».

¿Cuándo fue la última vez que paraste para pensar en esto?, ¿que paraste para pensar en lo geniales que son las personas que tienes a tu lado?

Empezamos este nuevo año y personalmente me puse 3 propósitos: tomar decisiones más libres, más responsables y que así ellas me generen mayor plenitud. Estas resoluciones las tomé gracias a que tengo cerquita mío a 2 hombres a quienes admiro mucho, muchísimo.

Admiro su profesionalismo, el amor, la pasión y la entrega con la que realizan sus tareas diarias, lo mucho que inspiran a otros. Se toman el tiempo de estar con los demás y dejarles un poquito mejor de lo que estaban antes. Son críticos en sus pensamientos, objetivos, cultivan valores en sus vidas, aman intensamente.

¿Sabes qué? En nosotros tenemos ese reflejo de lo que admiramos en los demás. Somos también aquellos con quienes pasamos más tiempo.

Esto tiene mucho que ver con el video que hoy quiero compartirte: «¿Quiénes son los mejores modelos a seguir?» es la pregunta que nos hace Real+True. De la misma manera, la pregunta hoy – en términos más actuales – podría ser «¿Qué implica ser un buen influencer?» o «¿Cómo sería un influencer católico?»

¿A quién admiras? ¿Por qué?

Durante al menos 5 minutos, en el lugar donde estés, cierra tus ojos. Respira profundamente 3 veces. Trae a tu mente a una persona a quien admires y respóndete estas preguntas:

¿Cómo se llama?, ¿quién es?

¿Cuál es la frase que recuerdas que te haya dicho y te marcó la vida?, ¿qué hizo esa persona por vos?

¿Qué es lo que más admiras de él/ella?

Muchas personas con quienes hice esta reflexión mencionaron a sus madres, sus padres, un docente o un jefe. Sin embargo, también han habido personas que mencionaron a Jesús.

Es bello reconocer la relación cercana que tenemos con Él y darle también el crédito de mucho de lo que vivimos y nos pasa a diario. Darle el crédito de ser quienes somos.

En una segunda etapa del ejercicio que te propuse, ahora puedes preguntarte:

— ¿Será que yo también inspiro a otros?

— ¿Cuándo fue la última vez que alguien me agradeció por darle un consejo útil?

— ¿Cuándo fue la última vez que hice de corazón y sin interés algo por alguien?

— ¿Soy consciente de que mi vida influye en la vida de otras personas?

Frente al ejemplo de «el mejor influencer»

Muchos años atrás, un hombre vivió en una sociedad muy estructurada, con reglas de las reglas, con una cultura determinista/fatalista, con impuestos que pagar, con personas que tenían derechos y personas que no eran consideradas. Este hombre, Jesús, eligió amar.

Pensamos muchas veces en cómo influir en la vida de los demás. La verdad es que estamos siempre influyendo, positiva o negativamente, a cada momento, en todo lugar. Elegir amar siempre va a ser la respuesta para ir a contracorriente.

Viktor Frankl decía:

«Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: La última de las libertades humanas, la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias para decidir su propio camino».

Me atrevo a agregar: «que, por consecuencia, influenciará en el camino de los demás a su alrededor».

En psicología y en otras ciencias, se habla de la comunicación no verbal o el lenguaje corporal. Este es un elemento clave que el cerebro procesa directamente sin que invirtamos mucho tiempo en pensar en ello. Es gracias a esto que cuando preguntamos a alguien que conocemos «¿Cómo estás?», simplemente con la mirada o con un gesto sabemos interpretar su estado.

Teniendo en cuenta esto, ¿cómo eliges iniciar este nuevo año? ¿Te animas a ser un/a influencer consiente?

Delante de este llamado de ser luz para el mundo – que no es por nuestras fuerzas, ni por nuestros méritos -, pidamos al Señor que Él nos renueve interiormente. Que nos ayude a dar y ser una respuesta más madura para el mundo.

 

Artículo elaborado por Fernanda Recalde