santa rita de casia

En el corazón de Italia, entre las montañas de Umbría, nació una mujer que con su vida ejemplar se convertiría en un faro de esperanza y consuelo para miles de personas: santa Rita de Casia.

Su historia estuvo marcada por el dolor y la adversidad, ¡cuántas lágrimas derramó durante su matrimonio en su viudez! Por eso, es un testimonio de la fuerza del amor, la fe y el perdón.

Cuando nos ocurre algún conflicto, siempre buscamos alguien experimentado que pueda tendernos un consejo certero, ¿no? Pienso que santa Rita de Casia, además de haber sido declarada como santa de causas imposibles, tendrá un par de palabras precisas para aquellas parejas que están buscando salvar su matrimonio.

Pero, primero, quiero presentártela. Te hablaré de su vida – procuraré resumirla -, de manera que en ella puedas ver reflejado el profundo amor a Dios: ¡ten la seguridad que esa es la clave para dar los primeros pasos en el perdón y la transformación!

Antes de ser «santa Rita de Casia»…

Su infancia y juventud vivió en la pequeña aldea de Roccaporena en 1381, en el seno de una familia humilde. Desde temprana edad, se destacó por su piedad y devoción religiosa. Una niña normal… normal y piadosa.

A pesar de su deseo de ingresar a la vida religiosa, sus padres la casaron con Paolo di Ferdinando, un hombre de carácter violento.

Por ello, la vida de casada de Rita estuvo llena de dificultades. Su esposo, envuelto en las rencillas políticas de la época, era un hombre cruel y abusivo. Sin embargo, Rita nunca perdió la fe ni la esperanza.

Con paciencia, amor y oración, logró transformar su hogar en un espacio de paz y reconciliación. Juntos tuvieron dos hijos, Giangiacomo y Paolo María, a quienes Rita crió con devoción y cariño.

De la tragedia al perdón

santa rita de casia

La tragedia golpeó la vida de Rita cuando su esposo fue asesinado en un enfrentamiento entre facciones rivales. Su dolor era inmenso, pero en lugar de sucumbir al rencor, Rita eligió el camino del perdón.

Oró por la conversión de los asesinos de su esposo y por la paz entre las familias enemigas.

Tras la muerte de su esposo y la de sus hijos, Rita decidió dedicar su vida a Dios. A los 36 años, ingresó al Monasterio de Santa María Magdalena de Casia, donde se convirtió en una monja ejemplar.

Su humildad, obediencia y espíritu de oración la convirtieron en una figura querida y respetada por sus hermanas.

En 1432, Rita recibió un don extraordinario: un estigma en la frente que representaba la herida de la corona de espinas de Jesús. Este prodigio la unió aún más a la pasión de Cristo y la convirtió en un símbolo de sufrimiento y redención.

A lo largo de su vida, Rita realizó numerosos milagros, sanando enfermos, reconciliando enemigos y concediendo favores a quienes la invocaban con fe.

Muerte y veneración de santa Rita de Casia

santa rita de casia

Rita murió en el Monasterio de Casia en 1457, rodeada del amor y la admiración de sus hermanas.

Su cuerpo, incorrupto hasta el día de hoy, es venerado en la Basílica de Santa Rita de Casia, donde miles de peregrinos acuden cada año para pedir su intercesión.

Santa Rita de Casia es conocida como la «patrona de lo imposible» debido a su capacidad para interceder en situaciones difíciles y desesperadas.

3 consejos de santa Rita de Casia para matrimonios en crisis

1. Fe en Dios, confiar en Él

No es fácil, entonces, pedir crecer en el don de la fe. La fe en Dios fue la fuente de fortaleza de Santa Rita para enfrentar las adversidades y mantener la esperanza. En el matrimonio, la fe compartida puede ser un pilar fundamental que une a la pareja y les da la fuerza para superar juntos los desafíos de la vida.

2. Aprender a perdonar

Santa Rita de Casia nunca abandonó el amor y la paciencia, buscando siempre la conversión de su esposo. Orar al Espíritu Santo con frecuencia es importante para descubrir qué espera Él de cada cónyuge y del matrimonio, de manera que sea posible propiciar la reconciliación y renunciar al rencor.

3. Paciencia y comprensión

La vida matrimonial no siempre es un camino de rosas. Habrá momentos de desacuerdo, frustración y dificultad. Algunos más serios que otros. Es importante cultivar la paciencia y la comprensión para poder enfrentar estos desafíos juntos. Santa Rita de Casia nos enseña que la paciencia y la fortaleza van de la mano, mientras oramos para descubrir los próximos pasos que Dios espera que demos a su lado.

¿Qué otras lecciones crees que santa Rita de Casia puede dejar a los matrimonios que necesitan recomenzar?