«¡Vivan los padres!» Más de 350 carteles han sido instalados en 61 ciudades españolas con motivo de la celebración de San José, y el día del padre, este 19 de marzo.

Con una campaña insólita la Asociación Católica de Propagandistas apunta al recobrar y celebrar el valor de la figura paterna, el valor del padre, celebrado en España en la misma festividad de nuestro Padre San José.

En una sociedad donde la figura del padre viene echada a menos, esta campaña a golpe de «¡Vivan los padres!» no solo genera una gran revolución, sino una llamada de atención.

Gracias por todo papá

Y es que el mundo sin padre es inviable. Y la ACdP nos los recuerda con la oración al Padre por excelencia, el «Padre Nuestro». A imagen de Nuestro Padre celestial, hay miles, millones de padres que se desviven por sus hijos por su familia y viven en el silencio.

Y aún, cuando evidentemente existe una crisis de masculinidad y un enfrentamiento cultural contra la figura del padre, lo cierto es que la ausencia de un padre hace un daño enorme. Así como su presencia innegablemente fortalece a la sociedad en su conjunto y nos hace mejores seres humanos.

San José ejemplo de paternidad

El papa Francisco, en su carta «Patris corde», nos hace mirar al corazón de Padre de San José. Un padre que ocupa un lugar importantísimo en el Magisterio de la Iglesia.

El amor de padre de José, nos remite y es también reflejo del amor de un Padre, que a la vez que es tierno, es valiente, es protector y providente. Cuidador del tesoro más grande que haya visto la humanidad: Jesús, Nuestro Señor y Santa María, Nuestra Madre.

Recobrar y reconocer el valor de la paternidad, mirando la figura de San José, es una tarea pendiente que tenemos como cristianos.

Si el mundo olvida lo hermoso que es tener un padre, nosotros que conocemos al Padre porque conocemos a Su Hijo, necesitamos ser los primeros en anunciarlo.

De regreso al padre

Desde el momento en que nacemos estamos de regreso al Padre, al padre celestial. Y así como estamos de regreso, necesitamos un guía que nos conduzca hacia él.

Nuestro padres forman parte importantísima esta guía. No son prescindibles, no están privados de responsabilidad frente a sus hijos. No porque ellos no nos lleven en el vientre, no significa que no tengan injerencia sobre nuestras vidas. La tienen y mucha.

Hay padres de todo tipo. Padres que no saben lo que paternidad significa, porque nunca les han enseñado que son importantes en la vida de sus hijos. Porque ellos mismos o no han tenido padre o han tenido una figura paternal tan deteriorada.

Pero también hay padres, y muchos, que se desviven por aquellos que han engendrado y también por aquellos que han adoptado en el corazón.

Es necesario gritar ¡Qué vivan los padres! porque si no viven, si no los tenemos, la humanidad entera sufrirá, y que ya sufre, de una orfandad sin sentido.

Que San José interceda por todos los padres del mundo. Que en él recuerden, reconozcan y aprendan el sentido enorme de su misión.

vivan los padres