Pareciera que solo sentándonos frente al Santísimo o en el silencio de la quietud de un espacio en el día, la oración fecunda aparece. Tal vez nos hayamos acostumbrado a estas formas tan bellas y tan íntimas de conexión con Dios. Sorprendentemente existen otras. Dios se manifiesta y habla con nosotros a través de personas, de la creación, pero también a través de los dones que nos ha dado.

Nuestro querido autor Álvaro Díaz, que con tantos artículos nos acompaña en este proyecto apostólico, hoy nos ha querido abrir su corazón de una manera distinta. Álvaro pinta, a través de la pintura no solo encuentra un hobby o un descanso a una profesión tan intensa como es la medicina. Pinta imágenes de santos y nos cuenta cómo es que para él la pintura puede ser también una especie de oración. Un diálogo con Dios y con aquellos amigos que tenemos en el cielo.

Hace poco compartió todo este tiempo de diálogo espiritual en un muestra en su comunidad espiritual en Colombia. «Rostros de santidad», no es una simple muestra del talento de una persona, sino la viva prueba de que cada pintura es testigo de un diálogo personal que nos invita a encontrarnos con un camino de santidad que es posible. Seguramente a través de estos dibujos muchos encontrará inspiración en la vida de estos santos amigos que son compañía en nuestro caminar.

Les dejamos algunos dibujos de esta muestra y una pregunta para meditar: ¿cuáles serán esos dones que poseo, que me permitirán también encontrarme con Dios?