
Dentro de pocas semanas se estrenará la película «The King of Kings» (Rey de reyes), una nueva película de animación sobre la vida de Jesús de la productora de la serie The Choosen, Angel Studios.
La película «Rey de reyes» y la fiesta de san José
«Rey de reyes» Está inspirada en uno de los últimos cuentos que escribió Charles Dickens titulado «La vida de nuestro Señor». En ella el propio escritor le cuenta a su hijo la historia más grandiosa jamás contada, y lo que comienza como un cuento para dormir se convierte en todo un viaje transformador para su hijo.
Seguramente sea un nuevo éxito de esta productora que se propone entretener iluminando a través de historias llenas de bondad y belleza. Pero, aprovechando su estreno, no quería hablar de la película en sí, sino de uno de sus personajes, ahora que se acerca el día de su fiesta.
Precisamente, este 19 de marzo se celebra en la Iglesia la solemnidad de san José, el esposo de María. Y resulta curioso, y entrañable, que seguramente José le contase a Jesús niño en algunas ocasiones historias para que se durmiera de forma plácida, como las que el protagonista de la película cuenta a su hijo, sobre Jesús mismo.
El secreto de la grandeza de alguien «tan corriente»
San José era un simple artesano de Galilea, un hombre como tantos otros. Y muy enamorado de quien estaba desposado, María. Pero tuvo una total e incansable dedicación a lo que Dios le pidió. Siempre lo hizo de manera dócil y pronta, a pesar de lo difícil o incomprensible que le pudiera resultar. Le tocó ejercer la autoridad en la sagrada familia, a pesar de ser quizá el menos digno de los tres.
Pero la ejerció buscando agradar y servir a quienes más le importaban en su vida. José hizo de su vida una plena dedicación y servicio a Jesús y María.
No le faltaron tampoco situaciones difíciles y complicadas. Encontrarse con María embarazada debió de ser un auténtico shock para él tras su compromiso matrimonial. Algo realmente incomprensible que se le hacía muy cuesta arriba de entender.
O las circunstancias en las que tuvo que dar a luz María, en un establo, con el calor de unos animales en aquella noche invernal, humanamente no entendía que el Rey de reyes tuviese una venida tan pobre y miserable.
También el sorprendente actuar de Jesús en su visita al templo de Jerusalén con su ausencia prolongada de tres días. Tres días de búsqueda, desazón, incomprensión y angustia ante el temor de haber perdido a Jesús, cuando su misión era protegerlo.
Quizá el episodio de la huida a Egipto ante las amenazas de Herodes sea uno de los acontecimientos más costosos y difíciles al que tuvo que enfrentarse. Despertar a María, tomar al niño y lo más básico que pudieran llevar y emprender la marcha a oscuras, de noche, sin despedirse de nadie y con un rumbo incierto.
Pero lo hizo sin dudar, al instante, con plena confianza. Sin saber muy bien cómo, percibía que con su obediencia protegía al niño y a su madre. Y que así debía actuar en todo, así debía proteger a su familia.
¿Cómo es tu devoción a san José?
El Papa Francisco ha hablado de san José en unas cuantas ocasiones. Recordemos esa simpática foto donde el Papa dejaba unos papeles debajo de una estatua durmiente de san José. Y le ha dedicado alguna de sus catequesis y de su papel en la historia de la Salvación.
José recibe un encargo directo de Dios, que intenta llevar a cabo no solo de forma diligente sino de la manera más delicada y amorosa de la que es capaz. José es un auténtico padre para Jesús en un sentido pleno. Y conecta a Jesús con la estirpe real de Judá, bisnieto de Abrahan, nuestro padre en la fe. Y a la vez nos enseña a tratar a Jesús, por eso es también maestro de oración.
Él fue el primero en contemplar a Jesús desde niño y en su infancia. El primero en enseñarle a leer y escribir junto a María. En educarle en las tradiciones judías, en mostrarle cómo querer y cuidar a su madre. Con el tiempo Jesús crecía en sabiduría, edad y en gracia.
Y seguro que José aprendería muchas cosas de Él, deslumbrado ante el asombro de conocer verdaderamente al Mesías esperado, al hijo de Dios en la tierra.
Pienso que a todos nos gustaría imitar a José en algún aspecto de su vida, como padre y también como hijo o marido, como hijo querido de Dios en definitiva. Ahora que se acerca su fiesta, contemplemos su vida y sus desvelos por María y Jesús.
«San José, mi padre y señor, tú que fuiste guardián fiel del Hijo de Dios y de su Madre Santísima, la Virgen María, alcánzame del Señor la gracia de un espíritu recto y de un corazón puro y casto para servir siempre mejor a Jesús y María. Amén».
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Entonces es recomendable que un católico vea la película.
No hay contenido o doctrina evangélica?
«Entonces es recomendable que un católico vea la película.»
De hecho, no. Charles Dickens fue unitarista, y la película tuvo productores mormones, por lo que se omite la inmaculada concepción, la doctrina del pecado original y se hacen alusiones indirectas a las doctrinas de los mormones.