La tecnología no se cansa de sorprendernos, ¿o somos nosotros quienes nos sorprendemos con el uso que le podemos dar? Hace unos días Anita, una amiga del trabajo, me comentó con emoción que se había hecho muy cercana a una monjita a la que le encantaba la tecnología.

Y pensé ¡genial! Nos hace falta conocer de cerca a monjitas y sacerdotes que estén involucrados en la evangelización digital. Me dijo que le había pasado una reflexión muy linda sobre el tema y pensé… ojalá no hablemos más de esta bendita pandemia que nos tiene a todos ya cansados.

Comencé a leer y ahí estaba la palabra mágica: pandemia. Que pereza seguir leyendo de esto, ¿no se ha dicho todo ya?, ¿no estamos todos deseando que acabe pronto?

Pero para mi sorpresa esta monjita llamada Jacqueline Quadri me alegró el día con sus palabras. ¡Qué cierto es todo lo que dice frente a esta situación y la forma en que hemos utilizado la tecnología! Su reflexión empieza así:

¡Bendita tecnología en medio de esta pandemia!

«En estos días, a raíz de la pandemia, hemos vivido un fenómeno que «ha dado vuelta el mundo». Hace un tiempo, no mucho… mirábamos a la tecnología con desconfianza. Había que tomar muchas precauciones, porque provocaba adicciones y aislamiento social o familiar.

En las escuelas o colegios (en la mayoría), estaban prohibidos los celulares. Porque, presuntamente, distraían a los alumnos de sus tareas escolares y los aislaban de los demás compañeros.

Y ahora…. ¡Oh! La tecnología nos ha ayudado a comunicarnos con nuestros seres queridos. Nos ha mantenido unidos a la distancia. Y ni qué decir de la función esencial que ha desempeñado en el campo de la educación, ¡gracias a la tecnología las clases han podido continuar!

Al principio todos tuvimos que hacer un esfuerzo

Algunos más que otros… Pero hoy podemos decir que hemos tomado el ritmo, la mayoría de los docentes (religiosas y sacerdotes también) quiere aprender más de tecnología y herramientas tecnológicas para dinamizar sus clases. Esto a todos los niveles: básico, medio y universitario.

¡Y para qué hablar de los posgrados que ya hace tiempo son online! Podemos cursar una carrera, tomar clases de actuación, aprender a cocinar, practicar otra lengua, visitar museos y hasta prepararnos para evangelizar de este modo. ¡Todo a través de Internet y gracias a la tecnología!

Hemos recorrido la historia de la humanidad en unos pocos meses de pandemia. Porque cuando surgió la televisión, también se miró con desconfianza. Los medios de comunicación, al principio eran llamados por la Iglesia: masivos, porque se decía que se dirigían a las masas, que masificaban al hombre.

Mientras que apenas asumió el papa Francisco, sin ningún protocolo ni gran alarde, lo encontramos en las redes sociales. En muchos de sus discursos llama a los católicos a ser evangelizadores de los medios de comunicación y a evangelizar con ellos. ¡Cuánto bien nos hace el papa Francisco durante la cuarentena con la transmisión de la misa diaria!

Todos le dimos la mano a la tecnología

¿No se volcaron todos los sacerdotes a las redes sociales a acompañar a sus comunidades?, ¿a brindar consejos, a transmitir misa diaria a través de Facebook o YouTube, a compartir reflexiones en Instagram, a realizar foros y acompañamiento en estos momentos de crisis?, ¿no nos sumamos nosotros a conferencias, cursos, talleres y charlas online gratuitas?, ¿no nos apuntamos a algún curso virtual que teníamos pendiente hace mucho?

¡Esta pandemia nos demostró que con la tecnología podemos hacer mucho si la usamos para bien! El mundo se ha «reiniciado», y muchas mentes se han «formateado». Han cambiado diametralmente su modo de pensar frente a la tecnología, las redes sociales, el teletrabajo, las reuniones virtuales, los encuentros familiares y tantas otras cosas…

¡Benditas redes sociales, que nos transmiten frases de aliento durante esta pandemia! ¡Gracias medios de comunicación, por brindarnos la oportunidad de seguir participando de la misa aunque sea desde nuestras casas! ¡Gracias por las reflexiones, las lecturas espirituales y los retiros virtuales!

¿Qué uso le estás dando a la tecnología?, ¿no nos ha dado este tiempo una gran lección a todos? Es hora de pensar más allá, de sacar nuevas ideas para llegarle a otros, de esforzarnos por sentirnos cerca incluso cuando nos separan océanos enteros.

No desaprovechemos ese valioso potencial que hemos descubierto en los medios, para evangelizar en la catequesis, para formarnos y para nutrir nuestra espiritualidad».

¡Qué mensaje más lindo el de la hermana Jacqueline Quadri! Gracias a ti por recordarnos a todos que hay muchas cosas positivas por rescatar. Que somos capaces de mucho cuando nos lo proponemos y que no hay barreras para llevar a otros esperanza, luz o consuelo. 🙌🏻