rap católico

La música es una parte importante de la vida de la mayoría de las personas, produce emociones, trae buenos o malos recuerdos e incluso afecta nuestra salud. No obstante, hay numerosas canciones que tienen una gran acogida, pese a que incitan a la violencia, a las drogas, al sexo, al suicidio, etc.

El ritmo puede ser muy pegajoso, sin embargo, los mensajes son destructivos y nos motivan a caer en el pecado. Recuerda, «Todo está permitido, pero no todo me conviene. Todo está permitido, pero no todo me hace bien» (1 Corintios 10,23). Es muy importante elegir qué vamos a escuchar y cantar. 

En la Iglesia Católica hay una gran cantidad de artistas que son instrumentos para acercarnos y fortalecer nuestra relación con Dios. A continuación, te invito a escuchar la canción «Liriqueo» de Aisha, quien estuvo muchos años alejada de la Iglesia y a raíz de un encuentro con Jesús evangeliza a través del rap católico.

Usar nuestros talentos

Al igual que esta joven artista que usa su voz y alaba al Todopoderoso, nosotros también poseemos capacidades, habilidades que debemos ponerlas a producir al servicio de los demás. ¿Recuerdas la parábola de los talentos? Lee el Evangelio según San Mateo 25,14-3. Para descubrir estos regalos en nosotros, es preciso conocernos más.

Tener paciencia, disciplina, perseverancia, buena actitud y estar en constante oración. El Creador nos brinda lo necesario para dar fruto, ya depende de cada uno si lo hace o no. «Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.

Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo» (Mt 5, 14-16).

Marcando la diferencia con el rap católico

Al escuchar con detenimiento la canción de Aisha, sobre todo, algunas frases llamaron mi atención. «A ti me acerco con la voz»: Nos transmite el Amor Divino con su música.

«El que frena la lengua protege su vida, Proverbios te da tregua pa’ no provocar la ruina»: Ser prudentes al hablar, porque con la palabra podemos construir o destruir, nos señala el libro de Proverbios. Jesús también dijo, «de la abundancia del corazón, habla la boca» (Mateo 12, 34).

«Nos quieren silenciar, no lo van a lograr»: el cristiano da testimonio con su vida. Recordemos la historia de la Iglesia, ¡cuántos mártires tenemos por no haber negado a Cristo!

«A los abatidos les presento al único Dios»: Aquel que nos acompaña, consuela y fortalece. Esta cantante rapera escribió una canción, llamada «Testimonio» que detalla su proceso de conversión.

Así como Aisha, los artistas católicos llevan a cabo una gran misión, pese a que no reciben el merecido reconocimiento por la mayor parte de la sociedad, a través de los talentos que Dios les ha dado, ellos glorifican al Omnipotente.

Como leemos en las Sagradas Escrituras: «Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo» (Mateo 10,32).

Estamos llamados a evangelizar no solo en la comunidad o en la parroquia, sino, en especial, en los lugares donde hay gente alejada de Él o que no lo conoce. Seamos valientes marcando diferencia en lo que hagamos, «Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura». (Marcos 16, 15)

Nueva evangelización

Si somos más tradicionales, puede que rechacemos de primera impresión nuevas propuestas como la de Aisha. No obstante, recordemos que este tipo de rap católico no es música litúrgica, de misa.

El fin es evangelizar. No pretendamos que, en especial los jóvenes que permanecen lejos de la Iglesia, den el primer paso y se acerquen, atraídos por el canto gregoriano. Hay casos, es cierto, aunque en la actualidad, muy pocos.

Para llegar a este gran segmento se requiere hacerlo según sus gustos, sus intereses, recordando que estamos en el mundo, pero no somos de él. Es decir, se puede tomar aquello que atrae a la gente, como el tipo de música, sin usar letras denigrantes o bailes obscenos, por supuesto.

La Iglesia usa cada vez más los medios de comunicación social para que la Palabra de Dios sea escuchada en todo lugar, lo cual es prioridad. Sin embargo, siempre estará vigente lo que decía San Juan Bosco: «La prédica más eficaz es el buen ejemplo».