Hoy celebramos a san Pío de Pietrelcina, canonizado el 16 de junio del año 2002 por S.S. Juan Pablo II. Nuestro querido Fraile capuchino fue un modelo auténtico de espiritualidad y humanidad. En palabras de san Juan Pablo II, el padre Pío fue «sobre todo, un religioso sinceramente enamorado de Cristo crucificado. Durante su vida participó, también de modo físico, en el misterio de la cruz». Haciendo referencia a los estigmas que el santo había recibido como gracia de nuestro Señor Jesucristo.

En efecto, los estigmas son esto, una gracia y las señales de la pasión de Nuestro Señor. Sin embargo la Iglesia nunca ha promovido la fe católica a través de los estigmas, más bien se ha mantenido con una actitud de reserva dada su naturaleza sobrenatural y la dificultad de su explicación desde un plano científico. Es así que incluso en el proceso de canonización los estigmas no constituyen un milagro o señal certera de la santidad. La iglesia da relevancia a las virtudes y al testimonio de vida cristiana.


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Los estigmas son un fenómeno místico extraordinario que no deja de sorprendernos. En la piel de los santos, los estigmas cobran un significado más grande, el de poder palpar el propio sufrimiento de Cristo y un signo de la profunda relación personal que estas personas tuvieron con Él.

Aquí te dejamos un pequeño quiz con los más conocidos para que conozcas sus historias y crezcas en amor a la Cruz de Cristo.


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