El Arte cristiano ha sido inspirado por la fe, para ilustrar y representar en una forma tangible el mensaje del Evangelio. Grandes pintores han dedicado sus mejores creaciones a Jesús, la Virgen o los Santos. Obras de arte han adornado las iglesias y los conventos a través de los siglos.

El arte cristiano se identifica con la mayor parte de las producciones artísticas de la Edad Media en Europa y siguió siendo muy importante durante toda la Edad Moderna. Como arte sacro, para nosotros los creyentes, el arte cristiano tiene como fin esencial el culto. Edificios, imágenes y objetos litúrgicos se consagran con lo que dejan de ser simples obras de arte. Desde el cristianismo primitivo, y sobre todo en la Edad Media, los templos y monasterios se identificaban con las reliquias de los santos y mártires que contenían y que los denominaban. No solo las reliquias, sino muchas otras imágenes, adquirieron fama de milagrosas y suscitaron  gran devoción y hasta grandes peregrinaciones.


El artículo continua después de la publicidad:

Acá les dejamos un interesante quiz, para que, a través del arte crezcamos en nuestro amor a Dios y aumentemos nuestra cultura 🙂