Una de las cosas que quizás más llaman la atención de la devoción a la Virgen es una suerte de paradoja: María está siempre y constantemente presente en la liturgia de nuestra Iglesia y, sin embargo, esta veneración y amor especial que le prodigamos parece proporcional al silencio que reina respecto a su vida. María nos es un doble misterio, histórico y teológico.

Más allá de los diferentes episodios de los Evangelios que nos permiten reconstruir algunos momentos de la vida de la Madre de Dios, prácticamente nada se sabe de su destino después del sacrificio de Jesús. Sabemos que vivió con el apóstol San Juan después de la muerte y resurrección de Cristo, pero es imposible afirmar cuándo dejó este mundo para ser elevada al cielo en cuerpo y alma. Existen algunas hipótesis respecto al lugar de su muerte: Éfeso y Jerusalén se disputan el honor de su tumba.


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Aunque conocemos poco de la vida concreta de María, su vida espiritual es una fuente inagotable de inspiración para todos aquellos que, con mayor o menor éxito, queremos seguir los pasos de Jesús. María está indisolublemente unida a su corazón. Por su dignidad de Madre de Dios y por su plenitud de gracia se le debe a María culto de hiperdulía. Con este término damos cuenta de un culto especial, esencialmente inferior al culto de latría (adoración) que solo a Dios es debido, pero superior en grado al culto de dulía (veneración) que corresponde a los ángeles y demás santos.

No pretendemos en este breve post abordar las reflexiones teológicas de las que se nutre la Mariología. Desde este espacio queremos acercarles un sencillo quiz que puede arrojar luz sobre historia de esta devoción tan importante en nuestra vida cristiana y quizás también, darles algunos sólidos argumentos históricos para compartir con aquellos hermanos cristianos que desconocen esta antigua práctica. También te invitamos vivamente a profundizar en la presencia de su amor maternal en tu vida cotidiana a través de esta bonita conferencia online.

Esperamos que les interese y les ayude a vivir esta devoción de una manera renovada y conscientes de su profundidad histórica.


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*Si quieres leer un poco más sobre este tema te recomendamos las siguientes obras que no han servido de referencia: Mario Righetti, «Historia de la Liturgia», Tomo1; Julián López Martin, «La liturgia de la Iglesia»; y J.A. Abad Ibañez, «Iniciación a la Liturgia de la Iglesia».