¿Nutrición y fe? ¿Será que aquí en Catholic Link estamos mal de la cabeza? La buena noticia es que no enloquecimos, y tampoco venimos a decirte que estás excediéndote con las calorías, que eres un vil pecador cada vez que contemplas en la vitrina ese pastel de chocolate o que debes ponerte a dieta porque esos gorditos no se bajan solos.

Lo único que queremos es recordarte que también el modo en que te alimentas, tiene que ver con Dios. Así es, en los mandamientos Dios no te prohibe los carbohidratos, pero al ser su obra más perfecta y haber sido creados a imagen y semejanza suya, es nuestra responsabilidad cuidar de nuestro cuerpo.

Tiene todo el sentido aunque no pensemos en esto muy a menudo. Nuestro cuerpo, es también templo del Espíritu Santo, se nos ha dado para que con él demos gloria a Dios y a su plan. Si lo pensamos mejor, nuestro cuerpo también refleja mucho de lo que somos, del respeto y amor que sentimos por nosotros mismos.

Valdría la pena que te preguntaras ¿de qué estás nutriendo no solo tu espíritu, sino tu cuerpo?, ¿te amas a ti mismo?, ¿valoras tu aspecto físico?, ¿te sientes agradecido con lo que Dios te ha dado? Antes de iniciar con las preguntas te animo a inscribirte en nuestro nuevo curso online «Bendita nutrición» ¡Te va a encantar! 😏

Este quiz que te ayudará a descubrir qué tan compatible es tu nutrición con tu fe. Pero tranquilo, no te preguntaremos cuánto pesas. 😂