Hace unos días tuve la oportunidad de ver el comercial de la cerveza Quilmes «Coincidencias», sobre el Mundial de Fútbol 2022, y quiero compartir contigo dos ideas fundamentales: ¿cuál es la diferencia entre coincidencia y providencia? y ¿podemos hablar de providencia de Dios en el deporte?

En el video de Quilmes nos encontramos referencias a lo que ha sucedido en el pasado y lo que va a pasar en el Mundial de Fútbol de este año, haciendo referencia a las veces que ha ganado el Mundial de Fútbol la selección de Argentina. Claramente, puede haber muchas «coincidencias», pero si no hay un trabajo duro de los jugadores, esfuerzo y dedicación, no van a ganar el Mundial.

¿Coincidencia… o providencia?

Cuando hablamos de coincidencias nos referimos, en muchas circunstancias, a algo que pasa al azar, un imprevisto, a algo completamente fortuito, pero ¿nosotros los cristianos creemos que existe alguna circunstancia que se escape al plan de Dios?

Si creemos en un Dios omnipresente y omnisciente, es claro que nada se puede escapar de su mirada o de su perfecto y completo conocimiento de todo. Entonces nada es casualidad y todo es fruto de la providencia de Dios. 

¿Y en los deportes?

Ahora bien, llevándolo al plano de los deportes, ¿podemos decir que Dios quiere más a un equipo que otro? ¿O, si rezamos mucho, tal vez la selección de nuestro país gane? Te quiero decir que ante esto no tengo una respuesta definida. Lo que si te puedo decir es que aunque recemos mucho, si no entrenamos, si no hay esfuerzo y dedicación es imposible ganar. Pero hay muchos que hacen todo lo que deben hacer y aun así no ganan. Es verdad. 

Estoy segura de que en todos los mundiales de fútbol, muchos aficionados —entre estos yo, no te voy a mentir— le hemos pedido a Dios que un jugador meta un penalti o que el del otro equipo lo falle.

Y no puedo decirte, más que por las leyes de la física, que unos entran y otros no. Pero ¿Dios nos escucha cuando rezamos para que un equipo meta un gol? Esta pregunta no sé cómo responderla. Yo creo que Dios nos escucha siempre y tampoco creo que el deporte sea algo banal o que Dios no esté ahí. Porque, tal como dije antes, Dios es omnipresente. Tampoco te voy a decir que si todos los jugadores están confesados y en gracia, el Espíritu Santo va a jugar por ellos, pero ¿puede existir algo como el equipo de Dios? 

Puede que algunos estas preguntas les parezcan innecesaria y banales y otros, cuando lleguemos al Cielo, le preguntaremos a Dios por su equipo de fútbol favorito. 

¿Tú qué crees?