”teologia_del_cuerpo”
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¿Alguna vez quisieron escribirle una carta a su «yo» del pasado para darle un consejo? David Rees lo hace en esta canción que quiero compartirles hoy. Rees es un cantante español que sube sus canciones en YouTube. Una de las más conocidas es «De ellos aprendí» donde habla de las frases de las películas de Disney que lo ayudaron a crecer.

Me parece que sus canciones son muy auténticas y hasta vulnerables porque hablan de sus sentimientos, sus miedos, y cómo afrontar la vida con una sonrisa. El tema que les quiero compartir hoy se publicó en julio de este año y habla de la etapa de la juventud.

Por eso quería relacionarlo con algunos puntos de Christus Vivit ¡que me encantan! La juventud «está marcada por sueños que van tomando cuerpo, por intentos y experiencias, por elecciones que construyen gradualmente un proyecto de vida» (CV 137).

Estos son algunos puntos que me gustaría compartir después de haber escuchado esta canción: «Querido Yo».

1. «Cuando cae el sol y se despiertan todas tus estrellas»

Este tiempo, entre que estamos terminando el colegio y hasta que somos ya adultos propiamente, es un tiempo de soñar (aunque soñar es de toda la vida).

Algo que me encanta de la Christus Vivit es como el Papa nos invita a soñar y a soñar en grande. Soñar con nuestra vida, soñar con un mundo mejor. Por favor, no nos cansemos de soñar.

Jesús es la persona que puede hacernos soñar más todavía y en cualquier situación porque no nos deja conformarnos. Qué lindo poder acercarnos a la oración (te recomiendo el curso/taller «Crecer en la vida de oración»), hablar con Jesús de nuestros sueños y preguntarle lo que sueña Él con nuestra vida.

«El amor de Dios y nuestra relación con Cristo vivo no nos privan de soñar, no nos exigen que achiquemos nuestros horizontes. Al contrario, ese amor nos promueve, nos estimula, nos lanza hacia una vida mejor y más bella» (CV 138).

2. «Ve, sin miedo a perder el tiempo»

Al ser un tiempo que se caracteriza por la toma de decisiones, podemos sentir algo de vértigo, está el peligro de que el miedo nos paralice. Pero lo más lindo de los sueños es que hay que arriesgar, no son gratis, porque dejamos nuestra vida, todo lo que somos en un sueño.

Por eso el resultado final es una vida plena por saber que nos entregamos y nos gastamos en un proyecto de vida que vale la pena. Además, sabemos que no caminamos solos, sino que tenemos al Mejor Amigo que nos ayuda a levantarnos cuando nos equivocamos y que se alegra con nuestras victorias.

«No hay que tener miedo de apostar y de cometer errores. Sí hay que tener miedo a vivir paralizados, como muertos en vida, convertidos en seres que no viven porque no quieren arriesgar, porque no perseveran en sus empeños o porque tienen temor a equivocarse» (CV 142).

3. «Hoy, ves más pequeño tu reflejo. Mañana ya se irá construyendo»

Nos pasa que intentando construir nuestro proyecto de vida tardamos más tiempo del que habíamos planeado. Nos podemos dejar llevar por la ansiedad.Pero es importante entender que las cosas que valen la pena en la vida no son instantáneas.

No se piden por delivery o llegan en un click sino que requieren de tiempo, de paciencia, de proceso, de camino. Nuestros sueños están construidos por pequeños ladrillos que vamos poniendo cada día.

Una manera de ver cómo va nuestra construcción es preguntándole a Jesús, que tiene más mirada de proyección y puede mostrarnos cómo vamos avanzando, a pasos cortitos, en nuestro camino.

«Los sueños más bellos se conquistan con esperanza, paciencia y empeño, renunciando a las prisas» (CV 142).

4. «Tú baila, ya está amaneciendo»

Nuestros sueños pueden pasar por momentos de dificultad. De repente nuestras motivaciones desaparecen y parece como si todo el esfuerzo hubiera sido en vano. Por eso es súper importante volver a Jesús, para que Él nos levante de nuestro desánimo y nos invite a seguir remando mar adentro con Él a través de las tormentas y las calmas de la vida.

«Cuando los problemas personales nos inquietan, los malestares sociales no encuentren las debidas respuestas, no es bueno darse por vencido. El camino es Jesús: hacerle subir a nuestra barca y remar mar adentro con Él. ¡Él es el Señor! Él cambia la perspectiva de la vida» (CV 141).

Les dejo la letra de la canción para que puedan reflexionar personalmente o en grupos. ¡A soñar en grande! Querido yo, aún no sabes quién soy.

Soy como tú, aunque tú no lo veas
Voy, unos pasos por delante de tu voz
Querido yo, ha pasado ya un tiempo
Y para ti, nunca nada es perfecto
Sé, sé de sobra que todo va a salir bien

Aunque hay ruido
Siempre en tu cabeza
Cuando cae el sol
Y se despiertan
Todas tus estrellas
Ve, sin miedo a perder el tiempo
Hoy, ves más pequeño tu reflejo
Mañana, ya se irá construyendo
Tú baila, ya está amaneciendo
¿Quién no quiere un camino recto?
No lo es, ser error de lo perfecto
Mírame, mírate

Querido yo, vengo a por tus ideas
Sé que están y que revolotean
Dime, cuáles se van y cuáles se quedan
Querido tú, es tan fácil decirlo
Para ti, que ya no estás perdido
Pero, no veo tus huellas, no veo el camino

Ahora es el momento
Ahora que está todo en el aire
Ahora que estoy aquí adelante
Mírame, mírate, míranos