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En esta ocasión quiero compartir contigo un video preventivo de Ads of Brands llamado Bad Combos. En el que se busca hacer consientes a las personas de los riesgos que hay al conducir mientras utilizan el celular o algún dispositivo móvil.

El llamado es a prestar especial atención a lo que estamos haciendo, pero el tema sobre el que quiero reflexionar se centra en que es necesario reaccionar, despertar y sobre todo, estar verdaderamente presentes.

La vida se nos puede pasar en un abrir y cerrar de ojos y mientras estamos con la cara en el móvil ¡nos perdemos de mil cosas! Del saludo de un compañero, de la sonrisa de nuestros niños, de un gesto de amor o de un atardecer.


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Te invito a ver este video hasta el final y a pensar: ¿andaré muy distraído últimamente?, ¿necesitaré estar más presente para los que me rodean?

¿Has prestado, realmente, atención a tu vida?

Prestar atención al conducir es sumamente importante, pero prestar atención al vivir es fundamental, y a la vez algo a lo que muchas veces no le damos la importancia debida.

La responsabilidad que tiene todo conductor de evitar daños al conducir, de proteger el bien común, su vida y la de los demás, es la misma responsabilidad que cada uno de nosotros tenemos ante nuestra vida y la de quienes nos rodean.

Es por esto, que estar vigilantes ante nuestra forma de ser en relación con el otro, es tan importante, pues puede aportar grandes beneficios para todos o por el contrario, hacer mucho daño.

Las condiciones actuales nos han recordado lo corta que es la vida, cómo los días pasan rápidamente y cuando te enteras, ya han pasado por tu mirada años de existencia.

Es a todo esto a lo que hay que prestar atención y si se descubre que se viene ignorando el devenir de la vida, es necesario detenerse y plantearse otra manera de andar. 

¿Cuántos distractores tenemos? 

Evidentemente el celular es uno grande, pero ¿qué más te distrae? Para todos es una realidad conocida que debido a las dificultades, angustias, estrés u otros sentimientos, andamos como absortos de la realidad.

Así mismo nos distraen realidades que van imponiéndose como importantes, y lejos de serlo realmente nos alejan de lo fundamental, que es vivir plenamente.

Por todo esto es importante que a diario, en un momento de oración o de reflexión personal, nos preguntemos:

¿Qué tan consciente soy de lo que hago?, ¿estoy atento a las maravillas que Dios pone ante mis ojos cada momento?

¿Le estoy prestando atención a mi vida y me preocupo por la de los demás? Si no es así, ¿qué me distrae?, ¿qué consume mi mente y mi corazón? y ¿qué puedo hacer para cambiar? 

Cuando préstamos realmente atención a la vida, comenzamos a descubrir en ella realidades que tal vez deban ser transformadas o en las que es necesario emprender procesos de crecimiento.

Esto puede dar cierto temor y es además, motivo de angustia para algunas personas. Lo importante, más que el posible sentimiento extraño, es saber afrontar con fe esta realidad.

Comenzar a dar pasos firmes y serios en el crecimiento y fortalecimiento personal. Estar atentos a la vida es saberse limitados y a la vez reconocer que esta tiene un sentido y que el tiempo aquí en la tierra es demasiado valioso como para andar distraído en banalidades.

¿Cómo dejar de ser distraído?