que es la pornografía

Hace unos días abrí Prime Video, buscando una película o una serie para ver. Me encontré con un título que me llamó mucho la atención: «Generación Porno». Me generó un poco de rechazo, ya que hay muchas series que tienen contenido excesivamente explícito para mi gusto. Pero, al ver que era un documental sobre la pornografía dije, «pues, a ver qué me cuentan».

Cuando lees el abstract del documental dice que está orientado a explicar lo que es la pornografía, los efectos de la misma en los jóvenes. Hay conversaciones con familias muy variadas, desde las que creen que la pornografía «no es tan grave» o «normal» hasta las que ya ven que es un problema que está afectando las relaciones de los jóvenes desde muy temprana edad.

«Es imposible escapar»

Esta fue una de las frases que más me impactó del primer capítulo del documental. Si te soy sincera, nunca lo había pensado, pero es verdad: la pornografía no siempre se busca, muchas veces ella te encuentra a ti. Te cuento mi experiencia personal. Aunque es difícil contarla, creo que es necesario para que los padres hablen con claridad a sus hijos.

En el colegio, cuando tenía más o menos 10 años, un grupo de niños mayores estaban hablando en el descanso. Como había algunos chicos de mi edad en el grupo, me acerqué a ellos. Cuando me vieron llegar, todos se callaron y uno de los más mayores me dijo: «¿Conoces una página web que se llama Play Girl? Es una web en la que puedes entrar y hay juegos para niñas, es superbonita. Pero entra cuando estés sola, a tus papás seguro no les va a gustar».

Cuando regresé a mi casa, después del colegio, entré a esta web. Cuando tenía 10 años era muchísimo más difícil acceder a internet y obviamente a este tipo de contenidos aún más, pero lo que vi despertó en mí algo que no era propio de mi edad. 

Después de acceder a la web, ver lo que vi y darme cuenta de que no era algo que debía ver, cerré la página. Claro, mis papás pudieron ver el historial y tuve una conversación bastante incómoda con ellos.

Doy gracias a Dios por que mis papás se hayan dado cuenta. La verdad no tengo mucho recuerdo de lo que pasó después, lo que sí sé es que la historia no terminó ahí. Aunque este artículo no es testimonial, sí quería contarte esto porque de esta misma forma muchos jóvenes pueden caer en las redes de esta droga que es fácil de conseguir, gratuita y muy adictiva. 

Te recomiendo ver el documental, con mucha cautela, teniendo en cuenta que lo que vas a escuchar sobrepasa lo que crees posible. Pero no podemos seguir tapándonos los ojos y pensando que esto no pasa, que los jóvenes están protegidos. Los números de los que hablan en el documental son absolutamente escandalizadores. 

Diversidad y horror en la pornografía

Otra cuestión que vale la pena analizar es el hecho de que existen cantidades alarmantes de tipos de pornografía, cosas que no te alcanzas a imaginar y que están al alcance de un clic de los jóvenes. Esto es algo que debe ser reflexionado debido a que, tal como dicen en el documental, las formas de consumo, de la primera a lo que sigue, va en incremento tanto de la cantidad y los estilos.

Es muy duro pensar que la pornografía es la que está educando a los jóvenes en temas de sexualidad. Tan así que los chicos creen que lo que ven es lo que deben hacer y las chicas aceptan ciertas conductas creyendo que es lo normal. En muchos casos la violencia es aceptada como algo necesario. 

Los jóvenes que aparecen en el documental cuentan historias alarmantes, hasta para los padres más progresistas. Lo que reciben en sus grupos de amigos es cada vez más difícil de escuchar. Pero no podemos seguir negando una realidad que está afectando de una manera muy dura a nuestra juventud.

Cada vez aparecen formas y estilos que despiertan el morbo y generan una insensibilización ante el sufrimiento de otros.

Las familias necesitan ayuda

Creo que la reflexión final del capítulo es esencial. Las familias no pueden luchar solas contra un monstruo del tamaño de la industria pornográfica.

El libre acceso, la facilidad para el consumo y los mecanismos que utiliza la industria para enganchar a los jóvenes debe ser un tema de políticas que busquen proteger a los más pequeños, a los que se ven indefensos ante una droga que les va desfigurando la visión de lo que es bello y bueno: la sexualidad como ha sido ofrecida por Dios dentro de su plan de amor y de entrega plena, fructífera y fiel. 

Es doloroso ver cómo algo tan bueno y bello se ha retorcido de tal manera que se usa y se vende de una manera tan dura y cruel. Creo que vale la pena que juntos nos unamos con las familias y busquemos ver de qué manera nos podemos ayudar a generar una sensibilización en torno a un mal que deforma la visión de la sexualidad de tantos jóvenes que son no solo el futuro del mundo sino el presente. 

Necesitamos pensar cada uno desde nuestra realidad cómo podemos luchar contra un monstruo. Creo que la lucha no es quedarnos callados.

Si piensas lo mismo, te invito a compartir este artículo con todas las personas que conoces, para que poco a poco y entre todos, viendo la realidad, busquemos la manera de salvar a nuestros jóvenes. Así, evitar una distorsión tan dolorosa en lo que Dios ha creado para ser bueno, bello y lleno de amor.