”teologia_del_cuerpo”
”teologia_del_cuerpo”

El Padre Mike Schimitz nos presenta una vez más uno de sus programas de formación en la fe que realiza para Ascension Press. En esta ocasión propone un tema muy interesante y ante el cual solemos hacernos bastantes preguntas ¿Cómo tener una visión más clara acerca del sentido de nuestra vida? ¿Cuál es el propósito que tiene la existencia de cada uno?

Son preguntas que con seguridad alguna vez nos hemos hecho todos y a las que no encontramos una respuesta sencilla o inmediata. ¿Han pensado alguna vez que no saben hacia donde vamos? o ¿sienten que van avanzando por la vida pero en realidad no saben qué sentido tiene lo que hacen?

El P. Mike plantea que la respuesta de estos interrogantes es fundamental. Puesto que podríamos pasarnos toda la vida sin tener claridad de nuestros objetivos y al llegar al final de nuestro recorrido en este mundo, darnos cuenta de que hemos desaprovechado o malgastado nuestra existencia sin vivirla auténticamente, ni de acuerdo a lo que Dios ha pensado para nosotros.

La experiencia que he vivido acompañando a personas enfermas que se acercan al final de su vida, me ha permitido darme cuenta de que al sentir que les queda poco tiempo, todos se replantean la idea de haber vivido plenamente, fieles a su identidad y misión. Cuando las personas descubren que les ha faltado vivir algo que realmente haya valido la pena, o sienten que no han dejado una buena huella en el mundo, con un significado de trascendencia, sienten temor, pierden fácilmente la paz y la serenidad. Sin embargo, la buena noticia es que siempre hay esperanza de volver al camino, de volver al hogar. Dios siempre nos da una oportunidad más, así nuestro tiempo restante en esta vida sea poco.

Este video me hizo reflexionar sobre varios puntos, por esta razón quiero compartir algunos consejos que pueden ayudarte a descubrir cuál es el sentido de tu vida:

Escucha lo que Dios tiene para decirte

Hoy tenemos la oportunidad de hacernos nuevamente esta pregunta ¿Cuál es el sentido y el propósito de mi existencia? Es difícil encontrar una respuesta por nuestros propios medios y es justo aquí donde se hace indispensable la ayuda de Dios. Si Dios es quien nos ha creado y pensado desde la eternidad, ¿Quién podría tener una mejor respuesta? Hagámosle la pregunta, sin miedo y con confianza, en un ambiente de oración digámosle a Él: «Señor, ¿Qué quieres de mí?, ¿cómo puedo verme como tú me ves?, ¿cuál ha sido tu intención al crearme y al mantenerme hoy con vida?» Dios tiene muchas maneras de mostrarnos el camino, probablemente no nos responderá de inmediato, pero se encargará de hacerse escuchar, de darnos las señales indicadas para saber qué camino escoger.

Recuerda que lo esencial es invisible a los ojos

Nuestra cultura nos hace pensar que lo más valioso de una persona es lo que produce y no lo que es, su esencia. Somos tan ciegos a veces para ver lo valioso de nuestro interior y el de los demás, que creemos que lo fundamental es lo que se ve, lo que se aparenta, lo que es más visible. Nos centramos en los logros, los reconocimientos o los frutos que podríamos alcanzar y aunque también son relevantes, olvidamos que lo más importante es disfrutar el día a día, los momentos que Dios nos regala para descubrir nuestra verdadera vocación.

La respuesta que debemos esperar tras la oración, ha de estar centrada en lo que Dios ha pensado que seamos, en lo que estamos invitados a convertirnos, centra tus esfuerzos en vivir de acuerdo a tu ser auténtico.  

Acepta con humildad el llamado que te hace Dios

Tenemos la capacidad de elegir, poseemos libertad, pero esto no quiere decir que vayamos por el mundo haciendo cosas sin sentido alguno, de manera irreflexiva, irresponsable o ignorando las consecuencias que estos actos podrían traer consigo. Hay una gracia especial que Dios puede otorgarnos y que puede ayudarnos en este camino de encontrarle sentido a la vida y es el don del discernimiento. La capacidad de sopesar las situaciones, las experiencias y percibir aquello que Dios nos invita a vivir.

Este don nos permite ser capaces de ver, de juzgar y actuar coherentemente. Si nuestras opciones no están orientadas de acuerdo a lo que Dios ha pensado para cada uno, podríamos llegar al final de nuestros días con la sensación de que quizá nuestra existencia no ha valido tanto la pena o de que pudimos haber hecho más. Saber escuchar y aceptar la voluntad de Dios con corazón humilde, es clave en este proceso. ¿De qué valdrían las súplicas y las oraciones si al final no estamos dispuestos a seguir el camino que Dios nos muestra?

Te invito a reflexionar sobre las palabras del Padre Mike y a pensar desde este instante qué aspectos de tu vida podrías cambiar para estar mejor, para cumplir tus metas espirituales y llevar a cabo la misión a la que estás llamado.

La conferencia «Aprende a hacer un plan de crecimiento integral desde una visión de fe» puede darte grandes herramientas para saber encontrar el sentido de tu vida. No esperes a que sea tarde ¡Actúa hoy!