Hace unas semanas comenté un video del portal «Ascension Presents», elaborado por Fr. Mike Schmitz. Uno de los bloggeros más conocidos en los canales y webs evangelizadores en Estados Unidos. En esta ocasión hacemos lo mismo con un nuevo video de Fr. Mike muy al hilo del tiempo litúrgico en el que estamos, la Cuaresma.

Como sabemos, la Cuaresma es ese periodo de tiempo que se extiende del miércoles de ceniza hasta la víspera del domingo de Resurrección. Cuarenta y seis días en los que la Iglesia anima a los cristianos a prepararse para los misterios del Triduo Pascual, mediante las prácticas ascéticas del ayuno, la abstinencia y la penitencia, en memoria de esos cuarenta días en los que ayunó Jesús en el desierto. Pues de esas prácticas ascéticas es de lo que nos habla Fr. Mike, con su gracia y estilo tan personal.



La trampa del conformismo

Muy resumidamente Fr. Mike nos previene de esa trampa en la que podemos caer en cuaresma. La trampa del conformismo, de ser demasiado indulgentes con nosotros mismos cuando nos proponemos como sacrificio en esos días algo que casi nunca hacemos. O la trampa de ser inflexible, riguroso, de pensar que lo más difícil que pueda hacer en Cuaresma, es lo que más mérito tiene a los ojos de Dios, cuando tiene solo mérito para nuestro ego. Elegir ser indulgentes o ser estrictos no importa, en palabras de Fr. Mike no es necesario. Lo realmente necesario para la Cuaresma, es hacer lo que entendamos que nos pide hacer Dios para prepararnos mejor para la Semana Santa.



Y eso que Dios quiere para nosotros, eso que Dios nos pide tiene mucho que ver con lo que es la ascética, cuestión que también menciona Fr. Mike. Coloquialmente, ascética o ascetismo significa ejercer o ejercitación como se desprende de su origen griego «askeo, asketes o askein». Se utilizaba para designar el esfuerzo reflexivo y metódico que había que hacer para conseguir algo. En primer lugar se aplicó en el ámbito de la fuerza física corporal. Y de allí derivó a cuestiones filosóficas y morales, cuestiones muy de la sociedad griega del momento.

Necesitamos entrenar 

Es San Pablo quien de algún modo cristianiza su sentido, apareciendo la palabra griega «asko» en su conversación con el procurador Félix, «por eso yo también me esfuerzo por tener una conciencia limpia ante Dios y ante los hombres». También aparece en sus cartas a Corintios y Timoteo con una referencia más atlética o gimnástica. En todo caso, su sentido espiritual se refiere al «entrenamiento», que todo cristiano necesita para alcanzar las metas que Cristo nos propone.

En Cuaresma ese entrenamiento pasa por ayunar, hacer una comida fuerte al día sin perjuicio de tomar algo sencillo en la mañana o en la noche. Los días del Miércoles de ceniza y del viernes santo; por vivir la abstinencia de comer carne. Aparte de los días antes citados, todos los viernes de Cuaresma que es una antigua práctica del pueblo cristiano; y rezando alguna oración concreta de este tiempo litúrgico. Como puede ser el Vía Crucis, y ofreciendo pequeños sacrificios, especialmente los que hagan más agradable la vida a los demás.

Siempre con un ascetismo sonriente. Pues como dijo un santo de nuestro tiempo, «una sonrisa puede ser, a veces, la mejor muestra del espíritu de penitencia».