«Aunque es de Noche», es una versión del poema de San Juan de la Cruz cantada por Rosalía. Aunque ya tiene algunos años, yo recién la escucho. Me emocioné con la letra, no tengo que temer a la Noche. En este artículo te quiero contar por qué.

Seguro conoces a Rosalía. Ella es una joven cantante española que tuvo un éxito muy grande al combinar el flamenco con otros géneros musicales. Además de su forma de vestir excéntrica y sus uñas muy largas, Rosalía es famosa por generar polémica al incluir imágenes católicas en sus videos musicales y redes sociales.

Yo tenía todos estos prejuicios antes de escuchar la canción. Escúchala conmigo.

Me ayudó un montón ver el video de análisis de la canción que hizo el Padre Dani Pajuelo en su canal. Ahí pude descubrir la riqueza del poema de San Juan de la Cruz «Qué bien sé yo la fonte», en el que se basa la canción.

Caía en la cuenta de que la interpretación de Rosalía, de este flamenco compuesto por Enrique Morente Cotelo, no es casualidad.

La canción es tan existencial que habla al corazón de católicos y no católicos. Rosalía no se describe como católica pero la forma en que interpreta este canto refleja cómo toca su corazón.

Lo mismo pasa con muchas personas, que dejan sus comentarios en el videoclip. Aunque no son creyentes se sienten identificados con este fuerte sentimiento de desesperanza y de esperanza, de duda y de fe, de noche y luz. Para mí esta canción viene a responder al miedo que le tenemos a las Noches de nuestra vida. ¿Por qué?

Te cuento mis razones:

Todos tenemos momentos de noche

Cuando te sientes perdido, o paralizado por tanto dolor e incertidumbre. Cuando sientes que la fe no es suficiente. Ese momento de oscuridad, San Juan de la Cruz lo une con la fe. La fe no puede captar totalmente a Dios con todos los sentidos.

Y al mismo tiempo, es el lugar donde Dios se manifiesta: en la noche. Me encanta que en el videoclip lo hayan querido simbolizar con un auto con sus focos prendidos conduciendo en medio de la oscuridad.

En medio de la noche hay una luz

No importa lo que vivas, creer que hay algo más grande que nosotros nos regala una esperanza y nos da la fuerza para seguir. Podemos verlo en muchas personas que no se identifican con una religión concreta pero que creen en Dios.

Necesitan esa parte espiritual en sus vidas. En la canción, esta luz en la oscuridad es una fuente bella, eterna, sin origen, omnipotente, que llega a todos. La fuente simboliza al Dios Trinidad que regala su Amor a torrentes. Un Dios que ama y se relaciona con nosotros de forma personal

La noche es tiempo de salvación

En esos momentos de oscuridad, descubrir que existe Dios, y que no es indiferente a lo que vivís, es la mejor noticia. La fuente es un Dios que te ama con locura y que viene a salvarte. En el videoclip aparecen símbolos de fe que en un principio me desconcertaron porque no estoy acostumbrada a verlos de esa forma.

Pero me emocioné cuando vi la palabra «Redentor». Esa palabra anuncia, a ti, a mí y al que se sienta en el fondo del abismo, que existe Cristo y que él murió, bajó a los infiernos y resucitó para salvarte.

En la noche podemos rastrear la Luz

Esa Fuente no está lejos sino que está cerca. Está escondida en el Pan de Vida y en nuestro interior. El Dios Trinidad que nos salva se queda en un pedazo de Pan y viene a habitar nuestro interior.

Él te abraza desde dentro y sana las heridas del corazón. Puede ser de noche, pero Dios no te deja solo con tus batallas, y te da nueva vida desde tu interior.

Puede ser que sientas que en tu vida es de noche. Muchos jóvenes del siglo XXI nos sentimos así. ¡Ánimo! porque esta canción y este poema nos vienen a decir que existe la luz, la fuente.

Dios Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te habita y te abraza desde dentro para asumir tu vida y transformarla. Él te redime con su Cruz y Resurrección y por eso no hay que temer la Noche.

Si te ayudó el artículo te invito a que lo compartas con tus amigos, creyentes y no creyentes. El Evangelio sigue siendo buena noticia y todos tienen derecho a escucharlo. La fe es una necesidad de todos, especialmente en los momentos de Noche.