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«I Can Only Imagine» (Si solo pudiera imaginar) es el nombre de una película anunciada hace poco a la que decidí darle una oportunidad. Para mi sorpresa, al final terminé agregándola a mi lista de películas cristianas favoritas.

¿La razón? Porque me recordó lo importante que es mantener a nuestra familia cerca y lo valioso que es perdonar, como el mismo Cristo nos lo enseñó.

Esta película relata la historia de la canción «I Can Only Imagine» del grupo cristiano MercyMe, misma que por muchos ha sido reconocida como la canción cristiana con más ventas en la historia.


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No obstante, la película narra también la vida de Bar Millard (cantante líder de la banda y principal autor de la canción) incluyendo la difícil relación que mantuvo con su padre abusivo.

Y sí, antes de que nos alarmemos por recomendar una película cristiana, tengamos presente que el mensaje que nos brinda es valiosísimo. Que la enseñanza se centra en la figura de Jesús y que no hay ninguna escena o comentario que ofenda a nuestra Madre Iglesia.

¿De qué se trata «Si solo pudiera imaginar»?

Bart inició su carrera musical forzado a tomar una clase artística en la preparatoria, a partir de la cual se dio cuenta de sus dotes como cantante participando en algunas obras escolares.

Sin embargo, tras una serie de maltratos por parte de su padre, decide huir de casa abandonándolo todo. Vivió tiempos difíciles hasta que en su primer trabajo (como técnico de sonido) conoció a la banda que lo llevó a la fama años más tarde.

Su historia artística en sí me parece inspiradora, pero lo que me sacó algunas lágrimas fue ver el milagro que Dios hizo en su vida y en la de su familia a través del perdón.

Incluyendo a su padre a quien él mismo consideraba como un «monstruo». Realmente, su testimonio familiar es una muestra de que Dios nos utiliza como medios de salvación, solo debemos estar abiertos a escuchar su llamado.

Esperanza ante el dolor

Esta es una película que inspira esperanza pura a todas aquellas personas que atraviesan momentos difíciles, recordándoles que por medio del amor de Dios y del perdón, pueden sanarse relaciones y construirse vínculos eternos.

La película me recordó también de una manera muy especial, que tenemos un Padre amoroso que vela por nosotros en todo momento y que se encargará de cumplir sus promesas aún cuando para nosotros todo parezca «perdido».

Sin duda Él puede transformar hasta el corazón más duro. Es perfecta para ver en familia, con amigos o con grupos parroquiales en donde se quiera tratar el tema de la reconciliación, de cómo puede cambiar nuestra vida cuando le abrimos las puertas a Dios y de cómo el amor es el protagonista de todo.

Si ya te viste «Si solo pudiera imaginar» cuéntanos si te sentiste identificado con la trama. Date la oportunidad de verla, además cuenta con excelentes actuaciones, música inspiradora y una historia encantadora.

¡Déjanos tus comentarios, queremos saber qué te pareció! 🎬

«Si solo pudiera imaginar»: lecciones de la película