«El Estornino» (The starlight) es una película de Netflix que ya había dado qué hablar en el Festival de Cine de Toronto.

Dejando de lado la dirección y las muy buenas actuaciones de los personajes principales de la trama, «El Estornino» se convierte en una película casi filosófica que hoy recomendamos.

Jack y Lili son una pareja de esposos que perdieron a su hija, Katie, aparentemente por muerte súbita.

Después de un año Jack no logra superar la pérdida y ambos como marido y mujer se encuentran perdidos. Una pequeña ave, tal vez, les muestre el camino de regreso.

4 lecciones que nos deja «El Estornino» 

La he visto ya dos veces, y me sigo maravillando con la capacidad del ser humano para plasmar a través del arte, experiencias e interpretaciones sobre la realidad humana.

Experiencias que no solo conmueven y sorprenden, sino que también enseñan y ayudan a poner la inteligencia y la voluntad al servicios del amor.

No les voy a contar exactamente de qué se trata toda la película, quiero que la vean. Pero sí necesito recomendarla y compartir cuatro lecciones que me ha dejado esta película para la reflexión.

Este es el trailer:

1. No todos procesamos el dolor de la misma manera

«Si yo puedo hacerlo, cualquiera puede hacerlo». No, no es verdad. Cada uno tiene sus tiempos y sus procesos para sanar.

Si bien podemos caracterizar, ordenar, sintetizar y estudiar los fenómenos de la psicología del ser humano, cada uno sigue siendo único e irrepetible.

Cada proceso de duelo tendrá su propio ritmo. La etapas de negación, ira, negociación, depresión y aceptación tal vez lleguen en momentos distintos. Tal vez incluso es posible quedarse atrapado en uno, o simplemente, todo el proceso sea breve y al mismo tiempo válido.

En este sentido «El estornino», es una muestra concreta de la necesidad de acompañar a cada uno en la medida en que cada uno lo necesite.

Es casi como hablar del bien común, un bien que no significa dar a todos por igual, un bien que no busca la uniformidad si no la individualidad en lo que cada uno es.

2. En la salud y en la enfermedad, en la alegría y en el dolor

Genialmente la trama sucede dentro de un matrimonio que lo tenía todo: amor y amor en abundancia.

Un amor que sufre una herida de muerte que por momentos nos hace creer que el desenlace es inminente. Sin decir una sola palabra esta película nos muestra ese lazo indisoluble que debe ser un matrimonio.

Dos personas, que sin perder su individualidad, son casi como si fueran uno, una sola carne. Lo que vive Jack, lo vive Lili y viceversa, inevitablemente.

Es tan alentador ver una película que centre su mirada en la unión matrimonial y en la capacidad tan poderosa de reconciliación que tiene ese vínculo.

Podría escribir un artículo solamente mencionando cada detalle que tanto Lili como Jack tienen a lo largo de la película.

Detalles que son fundamentales para seguir caminando, para seguir amando cada vez más y mejor a pesar del dolor y la tragedia, e incluso salir fortalecidos.

3. La necesidad de ser acompañados en medio del dolor

Aunque nuestros protagonistas, cada uno a su nivel, tiene genialidades y fortalezas que les ayudan a continuar con su vida, lo cierto es que en cada paso siempre necesitaron de otro.

En primer lugar, se necesitaron mutuamente. Pero también necesitaron de terceras personas, genuinamente preocupadas y preparadas a todo nivel para ayudarlos.

Un matrimonio hoy por hoy, solo no sobrevive. Necesitamos desde buenas amistades, hasta consejeros y guías espirituales que nos acompañen a lo largo del camino para poder dar pasos firmes.

Y aunque «El estornino» lo muestra no tan abiertamente, la necesidad de Dios y el abrirse a su gracia es fundamental.

Necesitamos tanto al otro, y a todo nivel, no nos creamos capaces siempre de resolverlo todo solos.

4. El valor de la decisión personal

Así como necesitamos de los otros y especialmente de Dios, es necesario dar un primer paso en libertad. Hacer un movimiento de apertura a la gracia. De apertura a la ayuda, de decir «quiero hacerlo».

Dios necesita de nuestra libertad, necesita que lo escojamos y que juntos podamos dar los pasos necesarios para sanar el alma, aunque el proceso pueda durar toda la vida.

Reconocer, dejarse acompañar, perdonar, agradecer y volver a empezar. «El Estornino» no solo nos traer una historia absolutamente conmovedora, sino una multiplicidad de temas de la afectividad humana para procesar el dolor que son realmente una joya.

¡No pueden dejar de verla!

«El Estornino»: lecciones que deja la película