«Unplanned» llega para mostrarle al público la verdad que se oculta tras Planned Parenthood. La organización sin ánimo de lucro que con la excusa de proteger los derechos de la mujer y su bienestar físico y psicológico, se ha convertido en la clínica de abortos más grande del mundo. 320.000 abortos son practicados en este lugar cada año.

La película fue escrita, producida y dirigida por los creadores de la aclamada cinta «God’s Not Dead» (Dios no está muerto), Cary Solomon, Chuck Konzelman, y Daryl Lefever. La historia se centra en la aterradora pero necesaria experiencia que vivió en la vida real Abby Johnson, ex ejecutiva de Planned Parenthood, quien después de presenciar el aborto de un bebé de 13 semanas de gestación, no volvió a ser la misma. El suceso tuvo tal impacto en la vida de Abby que tiempo después renunció a su cargo y se convirtió en una de las más importantes participantes de la campaña que se extendió por todo el mundo, llamada 40 días por la vida



De abortista a líder pro vida

El testimonio de Abby Johnson, además de escandalizar y poner en evidencia el despreciable objetivo de Planned Parenthood, ha desencadenado toda una ola de comentarios. Durante el tiempo que Abby desempeñó su cargo como directora, se realizaron al rededor de 22.000 abortos. En un comunicado aseguró «Pensé que estaba ayudando a las mujeres, pero estaba haciendo más daño que bien. No fue hasta que vi a un niño luchando por su vida que mi mundo se vino abajo y entendí la enormidad de mis acciones. Tenía que irme».



Abby Johnson entró a ser parte de Planned Parenthood cuando aún estaba en la universidad. Se ofreció como voluntaria creyendo en la falsa imagen que vende esta clínica y fue contratada oficialmente tiempo después, hasta ocupar el cargo de directora. 8 años más tarde Abby tuvo que asistir un aborto en el que era necesario usar un ultrasonido para realizar el procedimiento y fue entonces cuando presenció el horror de arrebatarle la vida a un ser humano que estaba completamente formado.

Uno de los negocios más rentables de la actualidad

En una entrevista Abby afirmó: «La clínica en la que trabajaba en Texas vendió cuerpos fetales por $200 por pieza. Con una capacidad máxima de 75 abortos por día, solo en mi clínica se podían recaudar $2 millones de dólares al año si solo la mitad de todos los abortos producían “tejido adecuado” para vender». Los detalles que Abby Johnson proporcionó lograron poner al descubierto a Planned Parenthood como nunca antes se había hecho.

Luego de su salida, Abby fundó And Then There Were Noneuna organización que ha ayudado a más de 500 trabajadores del aborto a abandonar la industria y encontrar nuevos empleos. Ashley Bratcher, quien interpreta el papel de Abby en la película, aseguró en una entrevista «nací para interpretar este papel», luego de que se enterase durante el rodaje de la producción, de que su madre había intentado abortarla. «Necesito decirte algo que nunca antes te había dicho. Te iba a abortar», confesó su madre. 

Testimonios que valen oro

Ashley mencionó también «Estoy agradecida de que Dios, a través de su providencia, me haya plantado aquí para contar mi historia, y que tenga el privilegio de compartir esta película con el mundo. Y sí, espero en secreto que uno de los resultados de todas estas ‘coincidencias’ sea que muchos encuentren el coraje que mi madre encontró cuando escuchó su conciencia y tomó la decisión de respetar mi vida».

La película se estrenará el 29 de marzo y será distribuida por «Pure Flix» en 800 pantallas. Es tiempo de abrir los ojos, de levantar la voz y hacer pública la inhumana acción de Planned Parenthood.