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La pandemia nos tiene cansados a todos, ha pasado más de un año desde el primer caso de Coronavirus. Ha sido un tiempo lleno de cambios, de tristes noticias, pero también de esperanza y aprendizaje. 

Aún dentro de las consecuencias negativas y dolorosas, hay varios aspectos positivos que se pueden resaltar. ¡Sí, positivos, no todo ha sido malo!

Por eso te invito a ver este anuncio publicitario de Coca-Cola llamado «Everyday Special».


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La pandemia ha hecho que limitemos nuestras actividades de antes, si es que veíamos con frecuencia a nuestros familiares, puede que ahora no podemos estar con ellos como solíamos hacerlo.

Pero la tecnología ha permitido que nos unamos a través de mensajes, llamadas o video llamadas y que se fortalezcan los vínculos familiares debilitados o a lo mejor hasta perdidos, por motivos de poca trascendencia. 

¿Conoces a tu familia?

Lamentablemente en muchos hogares por la rutina diaria, existe el peligro de que la casa se asemeje a un centro de hospedaje.

Cada quien llega a diferente hora, se encierra en su habitación o anda ocupado en sus asuntos y no se interesa por los demás miembros de la familia. 

Entonces, si no sé de sus alegrías, de sus tristezas y preocupaciones, de cómo le va cada día, ¿cómo puedo decir que la conozco? 

Y en este tiempo de pandemia, ¿será que sigo siendo indiferente?, ¿sigo sin interesarme en lo que angustia o preocupa a mi mamá o a mi hermano?, ¿soy egoísta o frío con mi pareja y le hecho toda la culpa al trabajo?

La famosa frase «quédate en casa»

En esta pandemia la frase que más se ha repetido ha sido y sigue siendo «quédate en casa». Y aunque ya nos suene a disco rayado, es la única solución que hay para tratar de no seguir propagando este virus.

Es cierto que el hecho de quedarnos en casa también ha traído tensiones familiares, no es fácil compartir 24/7 con tu familia.

Todos somos distintos y para mantenernos en armonía es necesario seguir lo que señala san Pablo en la carta a los Efesios ( Ef 4,2): «Sean humildes y amables, sean comprensivos y sopórtense unos a otros con amor».

Debido al confinamiento (el del año pasado y el que ahora regresa en muchos países) seguimos teniendo momentos valiosos para compartir en familia, mejorar la comunicación, realizar actividades juntos.

¿Te estás esforzando para que esto suceda?, ¿pones de tu parte para que la convivencia sea buena?

¿Has dado las gracias por seguir vivo y tener a tu familia?

En este tiempo han fallecido muchas personas, muy cercanas a nosotros o a lo mejor no tanto. Sin embargo, creo que todos hemos conocido a alguien que ha perdido a un ser querido debido al COVID.

¿Te has puesto a pensar si en medio de la rutina le das las gracias a Dios por lo que tienes? Agradezcamos a Dios por el simple hecho de estar vivos, por seguir tienendo una familia, muchos lo han perdido todo.

¿Qué pasaría si nos faltara esa persona especial, nuestra madre, nuestro esposo o nuestros hijos?, ¿acaso no lamentaríamos haber compartido tan poco con ellos?

¡Aún estamos a tiempo, aprovechemos cada instante! Como dijo san Ignacio de Loyola: «El amor se ha de poner más en las obras que en las palabras».

Tengamos presente lo que señala el video: después de un año, no es lo mismo, ¡cada día es especial! 

Aprovecha el tiempo, valora lo que tienes

Así como hemos compartido más tiempo en familia, puede ser que también hayamos usado este tiempo para hacer lo que más nos gusta.

Como aprender a preparar nuevos platos y postres, leer, hacer ejercicio, seguir un curso en Internet, comenzar un nuevo negocio y proyecto, etc.

Todo lo que he mencionado es bueno y provechoso, pero que este tiempo también sea, un tiempo para reflexionar en lo verdaderamente importante, en el orden de prioridades que hemos tenido y necesitamos tener.

Porque nos hemos visto impedidos de participar en misa, de confesarnos, de comulgar, de asistir al grupo o movimiento de la iglesia si pertenecemos a uno.

En fin, hemos tenido que hacer uso de los medios virtuales, pero que esto no sea motivo para alejarnos de Dios. ¡Porque todo puede sernos útil!

¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma? , ¿cómo olvidar a Aquél que nos ha amado tanto y sigue protegiéndonos?

Recuerda que Dios lo puede todo

Los tiempos son difíciles, pero todo pasa y esto también pasará. Confiemos en Dios, aun cuando sintamos que no nos escucha. Él está ahí, dándonos todo su amor y atento a nuestras súplicas.

Y para este tiempo de pandemia que durará aún más, te dejo esta oración:

Oración para pedir protección en tiempos de pandemia 

«Oh Madre amorosa, tú sabes lo que necesitamos y estamos seguros de que proveerás como lo hiciste en Caná de Galilea.

Intercede por nosotros ante tu Hijo Jesús, el divino médico, por aquellos que han enfermado, por quienes son más vulnerables y por quienes han muerto.

Intercede también por quienes cargan la responsabilidad de proteger la salud y seguridad de los demás y por quienes atienden al enfermo y buscan una cura.

Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado con nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección.  

Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios. No desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro ¡Oh Virgen gloriosa y bendita! Amén».

(Adaptada de la oración del Papa Francisco, Caballeros de Colón)

Artículo elaborado por Verónica Tito.

Pandemia: ¿cómo recuperar la esperanza en este tiempo?