
Todos tenemos la necesidad de sentirnos unidos al otro, especialmente si se trata de las personas con quienes más compartimos: nuestra familia. La oración familiar es fundamental, pero…
A menudo, las tareas del día a día, las ocupaciones y el cansancio propios de nuestro ritmo de vida nos pueden conducir a estar agotados. Muchas veces, sin darnos cuenta y sin quererlo, nuestros vínculos con nuestra familia se debilitan y se quedan en diálogos superficiales.
Tener diálogos donde no solamente comuniquemos, sino que además comprendamos la realidad del otro y lo más profundo de su ser, es fundamental. Nos abre la puerta a una riqueza inmensa que aporta esto a la dinámica familiar.
De esta manera, podremos abrazar más a fondo a nuestros seres más amados. Siendo esto tan importante, quiero compartir contigo unas ideas para que la oración familiar nos conduzca cada vez más a ese encuentro con el otro.
¿Por qué la oración familiar es importante?

La oración pasa por la experiencia humana. Es imposible orar y no sentir que estamos tocando lo más profundo de nuestra humanidad: miedos, heridas, sueños, anhelos, etc. Poder comprender esa realidad del otro cuando oramos juntos nos recuerda que todos somos semejantes en la fragilidad humana y también que somos hijos de Dios.
Por eso, unir a la familia a través de la fe hace que nos encontremos con la humanidad de nuestro ser querido, con su corazón. Nos recuerda que el otro es un don de Dios.
Muchas veces no nos damos cuenta de que uno de los beneficios de orar en familia es, precisamente, poder descubrir al otro y llegar a lo profundo de su corazón.
La oración familiar beneficia la experiencia de comunión en la familia porque, necesariamente, nos hace cercanos los unos a los otros.
5 maneras prácticas de introducir la oración en la vida familiar

Muchas veces no se ha tenido la experiencia de orar en familia desde el principio. Puede resultar algo nuevo para algunos cuando, de repente, se introducen dinámicas de oración en la vida familiar.
Pero acercarse a Dios no tiene por qué ser extraño ni mucho menos traer división. ¡Seamos creativos! Hagamos que este momento sea llamativo para todos. A continuación, te dejo algunas ideas para rezar en familia:
1. Encuéntrense con Jesús en un pasaje del Evangelio
Especialmente los pasajes del Evangelio que nos hablan explícitamente del amor de Dios y de los gestos de misericordia del Señor hacia los demás pueden resultar atrayentes, pues nos hacen entender que los destinatarios de ese amor ¡somos nosotros mismos!
2. Recen antes de comer y antes de dormir
Oraciones cortas, que no se conviertan en espacios monótonos ni largos, de modo que cada uno pueda irse uniendo sin sentirse obligado ni como una imposición. En esos espacios podemos enfatizar cómo Dios, siendo Padre, quiere saber de nosotros, sus hijos, así como mamá y papá también quieren saber de sus hijos.
3. Testimonio y congruencia
Muchas veces la experiencia de fe puede terminar alejando a las personas en vez de acercarlas, cuando se queda en las formas externas: repetir oraciones, ir a eucaristías, rezar novenas; pero los familiares no descubren un testimonio vivo en quien los invita a la oración. Decía San Francisco de Asís: Predica el Evangelio en todo momento y, si es necesario, usa las palabras». Por supuesto que ir a la eucaristía es el centro de la vida cristiana y que las novenas pueden traer un gran provecho a nuestras almas, pero, como dice San Pablo: Si no tengo amor, nada soy»(1 Cor 13, 2).
4 Ser devotos de algún santo y seguir su modelo
Cuando nos acercamos a un santo que nos llama profundamente la atención, poco a poco deseamos imitarlo en nuestra cotidianidad. Por eso, tener como modelo a un santo al que podamos pedir su intercesión, leer y aprender de sus virtudes y estilo de vida puede ser edificante para la experiencia familiar.
5. Vivir cristianamente
Muchas veces queremos que nuestros hijos crean en Dios o que nuestra pareja se acerque más a Él, pero necesitamos que ese acercamiento pase por la experiencia de vida.
Por eso, debemos esforzarnos nosotros mismos por imitar la vida de Jesús. Cada quien podrá descubrir, según su estado de vida y su propia historia, cómo Dios le puede pedir acentuar más ciertas virtudes o incluso espiritualidades, de las muchas que existen en la Iglesia.
Cómo superar los desafíos para orar juntos como familia

Cuando nos ponemos en camino hacia Dios con nuestra familia, algo que rápidamente surge son los obstáculos. Falta de tiempo, diferencias en los horarios familiares, la edad de los integrantes, el estilo de oración de los padres y el de los hijos, distracciones, etc.
Lo más importante: no te angusties. Muchas veces los obstáculos nos hacen frustrarnos y creer que nunca podremos hacerlo, que somos insuficientes y no agradamos al Señor. Pero recuerda que el Señor ve la intención del corazón. Por eso quiero darte unos consejos para que la oración en familia no termine en una eterna frustración:
1. Guarda la calma
Busquen un espacio en la semana o dos donde puedan estar todos en casa.
2. Involucra activamente a los hijos
Piensen en oraciones que les permitan participar activamente para que no tengan que sentarse a escuchar todo el tiempo.
3. Educa en la diferencia
Enséñales que el espacio de oración es diferente al de juego o de otras actividades personales.
Esto requiere paciencia, perseverancia y discernimiento, pues hay que ajustar las expectativas a lo que la realidad nos muestra. Es importante estar atentos a la respuesta de los hijos durante la oración, así como a la experiencia interior personal.
No podemos implantar la idea de que la oración es algo forzoso y obligado. Debe ser un espacio de comunión, confianza y apertura para estar con Dios, nuestro Padre que nos ama.
Recuerda que la oración puede hacerse de muchas maneras. En silencio, con un pasaje del Evangelio, con el rosario, escuchando música de adoración, con un buen libro espiritual, con un cuaderno de oración, etc.
Pensemos también en las herramientas que hoy día existen para generar esa conexión. Tener una Biblia para niños, una Biblia personal, un cuaderno de oración, un rosario, música instrumental para orar, cantos gregorianos, imágenes de Jesús, de la Virgen María o de un pasaje del Evangelio, puede ayudarnos a conectarnos interiormente.
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gracias por estos consejos , Dios toca corazón y en su divino corazón confío mi hogar y mi familia para unirnos en oración 🙏
me encanta
Una renovación de baterias para empezar el año. Una luz que nos pueda iluminar en las desiciones. Gracias
Gracias
Gracias ha sido muy aleccionador este artículo. Nunca lo hice en familia. Muy raras ocasiones hice el Rosario.con hijos y nietos. Porque vivimos lejos y ahora hasta eso es conveniente la tecnología.
Gracias por el consejo. Bendita sea la Gloria se Dios. Amén