Una de las cosas que más disfruto de la época de navidad es escuchar y cantar villancicos. Mi papá siempre sintoniza emisoras en la radio con estas canciones muy temprano cada mañana de diciembre y, desde que tengo memoria, me produce mucha alegría empezar cada día de este mes con esta música. Escuchar villancicos me remonta a mi infancia, a compartir Navidad con mi familia y mis amigos, celebrar juntos las tradiciones que tenemos en nuestro país durante este mes. Unirnos alrededor del pesebre para rezar la novena al niño Jesús, cantar, intercambiar regalos, compartir un plato navideño con natilla, buñuelos, hojaldras, y todos los postres que se dan al final de cada día de la novena. «»

Es una época en la cual pareciera que el tiempo se detiene por un instante. Todos estamos más alegres que de costumbre, las puertas de los hogares se abren para recibir a los visitantes, la esperanza y la generosidad crecen en medio de las dificultades.



Uno de mis villancicos favoritos es «El tamborilero», también conocido como «El niño del tambor». Cuando era niño y rezaba la novena al niño Jesús, me imaginaba qué se sentiría estar en el portal de Belén frente a Él, me preguntaba que podría regalarle. Ahora que soy adulto, admiro aún más la letra de esta canción que habla de un niño humilde cuya única intención es darle algo al niño Dios que le pueda agradar, y le ofrece de vuelta el talento que ha recibido para tocar el tambor.



Multipliquemos la esperanza en esta Navidad

Este año que me encuentro lejos de mi familia he sentido un poco de nostalgia de no poder compartir en persona con ellos esta época que tanto nos gusta. Pero ver este video del grupo «Gentri» me ayudó a recordar que la Navidad no se trata solo de nosotros mismos o nuestra comodidad, y que en este momento muchas personas a mi alrededor anhelan tener la oportunidad de ser tratados con dignidad. De recibir un abrazo, una sonrisa, una palabra de aliento que los impulse a continuar por más difícil que parezca el camino.

Tal vez este tiempo no sea fácil para ti, bien sea porque hayas perdido a un ser querido, o estés atravesando una situación muy difícil, o porque por algún motivo no puedes estar cerca físicamente a tu familia. Cualquiera que sea tu realidad en este momento, le pido a Dios que te regale la esperanza y el gozo necesarios para recordar que Él tiene planes maravillosos para ti, a pesar del dolor que podemos experimentar a veces en esta vida. Creo que de eso se trata la Navidad, de reconocer que tenemos un Dios cercano, que nos ha nacido un Salvador en quien nuestra alegría es y será completa.

Finalmente, te invito a compartir esa esperanza con otros a través del tiempo y los talentos que has recibido, a hacer viva la frase del Leo Buscaglia que aparece al final del video: «tu talento es el regalo que Dios te dio. Lo que haces con él es el regalo que le das a Dios». ¡Feliz Navidad!

Agradezco a mi amiga Juliana Meza por compartirme este video.