miss universo 2023

Nicaragua se convirtió en el centro de atención por estos días al llevar a Sheynnis Palacios al certamen de Miss Universo 2023, quien obtuvo la corona como la mujer más bella del mundo en un concurso celebrado en El Salvador el pasado 18 de noviembre.

Esta noticia inesperada y alentadora llega para el pueblo nicaragüense en medio de todos los conflictos internos que el país ha experimentado en los últimos años.

¿Quién Sheynnis Palacios, la ganadora de Miss Universo 2023?

Por primera vez en la historia, una mujer de Nicaragua ha conseguido el título de la mujer más bella del mundo. Sheynnis Palacios, de 23 años y licenciada en comunicación social, logró superar los desafíos económicos que enfrentó como hija de una madre soltera de clase media baja. Su madre, migrante que viajó a los Estados Unidos a los 19 años, la tuvo cuando era adolescente, dejándola al cuidado de una abuela y un hermano menor.

Sheynnis financió parte de su carrera vendiendo buñuelos, algo que llena de orgullo y agradecimiento por considerarlo «un trabajo digno. Otra parte de sus estudios la completó gracias a una beca.

Además de su éxito en el certamen, Sheynnis es una defensora destacada de la salud mental, compartiendo su experiencia con crisis de ansiedad a través de su iniciativa llamada «Entiende tu mente», un programa sin ánimo de lucro que aborda temas de salud mental y diversos trastornos que afectan a las personas en la actualidad. Esto demuestra que la belleza física no implica necesariamente trivialidad o frivolidad.

¿El vestido de la Miss Universo 2023 realmente está inspirado en la Virgen María?

Sheynnis Palacios también destacó por el vestido de gala diseñado por Nidal Nouaihed, un artista venezolano. Muchos internautas relacionaron el vestido con la Virgen María debido a sus tonos blanco y azul, vinculándolos con la Virgen de la Inmaculada Concepción, una advocación venerada en Nicaragua.

Sheynnis, que se declara cristiana católica, ha manifestado abiertamente que la oración la hace sentir cómoda, y al ganar la corona, hizo un gesto al cielo en agradecimiento, expresando que la corona no es solo para ella, sino también para Dios, su país y su familia.

Aunque el creador del vestido dedicó palabras de agradecimiento y oración a la Virgen en redes sociales, Sheynnis ha indicado que los colores del vestido representan la bandera de su país y de El Salvador, donde se realizó el certamen, tratando así de representar a la mujer centroamericana.

Hasta el momento, ni Sheynnis ni el diseñador han afirmado directamente que el vestido esté relacionado con la Virgen María. Sin embargo, como internautas y creyentes, nos queda la satisfacción de que esto sí sea una posibilidad, y sobre todo, de que expresen con palabras, gestos y oraciones que vivir aferrados a Dios es posible en cualquier entorno y actividad en el mundo. María es nuestra Madre que nos lleva a los pies de Jesús.

María, presente en nuestras vidas

Qué paz nos da poder contar con la Madre, la Virgen María, en cada uno de los instantes de nuestra vida. Ella, como madre, intercede constantemente por todas nuestras necesidades, sueños y anhelos. Nos enseña a rezar con más perseverancia, disciplina y amor. Nos dice en todo instante: Hagan lo que Él les diga (Juan 2, 5), y nosotros solo debemos aprender a escuchar la voz de Jesús en medio del ruido y la prisa diaria para cumplir no solo nuestros propios sueños, sino también los que Él ha diseñado para nosotros.

Estos anhelos van acorde a los talentos y habilidades que poseemos, llenando de plenitud nuestro corazón y alma al mostrarnos que hay verdadera alegría en su santa presencia (Salmo 16 (15), 11).

Los sueños de Dios para nosotros no son necesariamente opuestos a los nuestros, y de la mano de nuestra madre María, sabemos que el camino es más llevadero porque como padre nos socorre apresuradamente (Lucas 1, 39).

Los creyentes somos luz y sal para el mundo, testigos y enviados de Jesús para anunciar y amar en toda circunstancia y lugar, ya que Él es amor y nos ha amado primero. Solo permaneciendo en el amor de Dios podremos dar los frutos abundantes a los que estamos llamados.