En estos momentos, por la emergencia del COVID-19, los Obispos han dispensado del precepto de asistir a la misa dominical. Nos han invitado a participar de ella de manera online, y esto para los cristianos debe ser también motivo de alegría y agradecimiento.

Son muchas las personas que tenían la costumbre de participar en la santa misa todos los días, no por cumplir un precepto sino por pura devoción. Sin embargo, en estas circunstancias de aislamiento, estamos viviendo un verdadero tiempo de abstinencia, pues muchos no pueden recibir el cuerpo de Cristo.

Situación que jamás habíamos previsto y que para muchos es muy dolorosa. Para paliar un poco este problema los pastores salen al encuentro y nos recomiendan ver la misa a través de las distintas plataformas que nos ofrece Internet.

Pero, nos podemos preguntar ¿es lo mismo?, ¿qué tengo que hacer para aprovecharla de mejor forma? Sobre todo ahora en Semana Santa, momento litúrgico culmen para la fe cristiana. ¿Cómo puedo acompañar mejor a Jesús?

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Esta problemática es tan nueva que no hay una normativa sobre las retransmisiones de la Santa Misa, de todas formas es preferible unirse a una transmisión en vivo, pues, aunque no se puede equiparar la participación directa y real a la virtual, por lo menos ofrece la posibilidad de unirse a una celebración eucarística cuando tiene lugar en un lugar sagrado. Además, la Santa Sede ha establecido que para la asistencia a los Oficios de Semana Santa Podrán ser de gran ayuda los medios de comunicación telemática en directo, no grabados. Animate a buscar los horarios de las ceremonias on line para seguirlas en vivo, y unirte de corazón a lo que ves en la pantalla. #misasonline #oficiosdesemanasanta #nuevaevangelización

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Investigación y fundamento sobre la misa en directo

Formarnos e informarnos es una tarea por excelencia para todos los cristianos. La Iglesia se enfrenta con nuevos retos, y es lógico que los teólogos estudien los nuevos escenarios y nos den luces para el actuar diario.

Después de buscar en el Vaticano y las distintas Conferencias Episcopales, encontramos que los teólogos italianos ya han dicho cosas muy interesantes en el transcurso del tiempo sobre este tema. En un documento que se llama «Comunicazione e missione direttorio sulle comunicazioni social nella missione della Chiesa», en el n. 65 (si te interesa puedes adquirirlo aquí) encontramos:

«Debido a la naturaleza y las necesidades del acto sacramental, la participación directa y real no puede equipararse con la participación mediada y virtual, a través de las herramientas de comunicación social.

Aunque representa una forma muy válida de ayuda en la oración, especialmente para aquellos que están enfermos o no pueden estar presentes, ya que ofrece «la posibilidad de unirse a una celebración eucarística cuando tiene lugar en un lugar sagrado«, debe evitarse cualquier comparación.

Por esta misma razón, es engañoso transmitir celebraciones sacramentales de manera diferida o repetitiva a través de los medios de comunicación».

La Palabra de Dios es proclamada y comentada en directo

Además, los obispos italianos lo dejaron claro en su nota II giorno del Signore (1984): en estas celebraciones retransmitidas: «La palabra de Dios es proclamada y comentada ‘en directo’, y puede suscitar la oración. El enfermo y el anciano pueden unirse espiritualmente a la comunidad que en ese mismo momento celebra el rito eucarístico; la oración universal puede ser compartida» (n. 35).

Finalmente quiero apuntar al reciente Decreto de la Congregación de los Santos sobre las ceremonias de Semana Santa: «Los fieles sean avisados de la hora del inicio de las celebraciones, de modo que puedan unirse en oración desde sus propias casas. Podrán ser de gran ayuda los medios de comunicación telemática en directo, no grabados».

¿Qué significan estas palabras tan claras y en algún sentido estrictas?

Pienso que significan comunión. Unión de hermanos en Cristo. Si la congregación física para la celebración de la misa no nos es permitida, la comunión en espíritu sí. Unirnos desde distintos lugares del mundo, levantando no solo nuestra plegaria a Dios sino con la alegría de alabarlo, es algo maravilloso, libre, que nada ni nadie nos puede quitar.

El espíritu se une a Dios y a la comunidad de los santos. Tomemos pues en cuenta las claras recomendaciones de nuestros pastores y asistamos a los ritos litúrgicos, a la misa especialmente en el momento presente.

Entendamos que, aunque no hay una normativa sobre las retransmisiones de la santa misa, es preferible unirse a una transmisión en vivo, por lo ya expuesto. Recordemos que participar de estas transmisiones no se puede equiparar a la participación directa y real, pero nos ofrece «la posibilidad de unirnos a una celebración eucarística cuando tiene lugar en un lugar sagrado». Todo juntos en comunidad de espíritus.

Como recurso adicional les dejo estos consejos para seguir la misa desde casa que podrán ser de mucha ayuda para esta cuarentena en la que estamos casi todos. Recuerda prepararte con tiempo para celebrar la santa misa, disponer el corazón y el espíritu para unirte al encuentro de amor más grande del universo.