¿Quién no ha sentido envidia? No nos digamos mentiras, en algún punto de nuestra vida hemos deseado tener lo que otros tienen, o simplemente no hemos llegado a emocionarnos sinceramente por los logros de los demás. Sonreímos cordialmente pero por dentro se remueve el incómodo sentimiento de la envidia.

El video que les comparto a continuación es el reflejo vivo de lo que muchos vivimos en este ajetreado tiempo en el que las redes sociales, parecen ser el diario abierto de nuestras vidas.



Aterricemos el método a nuestra vida y veamos qué tal estamos con el tema de la envidia.



Una bofetada de realidad

¿Será que necesitamos una para valorar más lo que tenemos? Creo que de vez en cuando nos hace falta una buena bofetada o un buen golpe que nos recuerde de qué estamos hechos. Comparar nuestra vida y los logros de los demás con los nuestros, es inevitable, pero lo que no debemos hacer es caer en este horrible vicio, que de a pocos, se convierte en defecto.

Todos avanzamos a un ritmo distinto, para algunos el camino es más fácil y para otros, un poco más complicado. Rodearnos de personas que aporten cosas buenas a nuestra vida, es fundamental. Recuerda que tu actitud también puede influir en el modo en que otros te tratan. ¿Eres de los que se anda quejando todo el tiempo por lo que no tiene? o por el contrario ¿compartes con alegría las metas que otros alcanzan?

Una píldora de amor propio

Esta sí que nos hace falta. Cada uno ha nacido con dones y talentos distintos, lo que ocurre a menudo, es que nos olvidamos de ellos. Olvidamos que aunque la vida de otras personas parezca ser más emocionante y exitosa que la nuestra, nosotros también somos arquitectos de nuestro destino. Dios nos ayuda, nos guía, nos orienta a diario, pero hay que tener presente que una inmensa parte del resultado de lo que queremos alcanzar, reposa en nuestras manos.

Amarnos a nosotros mismos, es el primer paso para amar correctamente a los demás. Si mi autoestima está por el piso, transmito negatividad todo el tiempo y no trabajo en tratar de mejorar mis defectos ¿Quién lo hará por mi?, ¿quién me amará lo suficiente si yo no me amo primero? Amarnos a nosotros mismos nos permite entender y valorar más a las personas que llegan a nuestra vida, nos convierte en personas más seguras y confiadas y nos brinda la increíble capacidad de saber entregarnos por completo a los demás, siendo conscientes del lugar que nos pertenece y del amor que merecemos.

Una inyección de aprecio por lo que tienes

Ocurre algo curioso cuando obtenemos algo por lo que hemos luchado bastante, y es que en el mismo instante en que lo logramos, queremos más. Deseamos seguir con la siguiente meta, a veces sin disfrutar plenamente de lo que tenemos en frente.

Nos hace falta ser más conscientes y agradecidos por lo que tenemos. El significado de «mucho» o «poco» en nuestras vidas, siempre va a depender de las cosas con las que nos comparemos y del valor que le demos no solo a lo material, sino a las relaciones que construimos con los demás.

Tal vez para muchos, los amigos y la familia sean suficientes para sentirse felices, mientras que para otros, esta idea de felicidad puede parecer inconcebible sin una fortuna material. Para ti ¿Qué es suficiente?, ¿te sientes insatisfecho o inconforme la mayor parte del tiempo?, ¿eres agradecido por lo que tienes hoy, por tu salud, tu esposa, tu novio, tus hijos, tus amigos, tu trabajo, tu estudio?, ¿la envidia se ha convertido en el pan de cada día?

Déjanos saber en los comentarios qué otras formas conoces para combatir la envidia. Como tarea, siéntete agradecido el día de hoy por todo lo que tienes, por todo lo que has logrado con esfuerzo y empeño.