El amor de madre no tiene límites. No conoce restricciones de lugar ni de tiempo. Las mamás amamos de una manera indescriptible y cuando finalmente tenemos a nuestros hijos por primera vez en brazos, entendemos que estaríamos dispuestas a todo. A entregar y arriesgar nuestra propia vida por la de cualquier de nuestros hijos. Antes de convertirme en una me parecía que algunas mujeres exageraban cuando hablaban de sus hijos. Pero ahora que tengo la fortuna de ser mamá, me doy cuenta que este amor no se compara con nada.

Este post va dedicado a las mujeres que son madres de uno o varios varones. Tener la oportunidad de criar a un niño es maravilloso, sin que esto quiera decir que no suceda lo mismo con las niñas. Aquí va una pequeña lista de las cosas que una mamá debería enseñarle a un hijo varón.



1. Enséñale a amar a María

¿Qué mejor modelo que ella? María es el fiel ejemplo de dulzura y amor. Es importante que le hablemos a nuestros hijos de Ella desde que son pequeños. Familiarizarlos con su imagen y su figura maternal hará que María este en sus vidas para siempre. Explícales quién es ella, que rol desempeñó en la Salvación y por qué debemos recurrir a ella como intercesora. Crecer junto a la Virgen es un regalo muy hermoso de Dios.



2. Ser caballeroso nunca está de sobra

Que el cariño y el afán por darles lo mejor a nuestros hijos no se convierta nunca en una excusa para hacer de ellos, seres perezosos e indiferentes. Qué lindo es ver a un niño, a un adolescente o un hombre acomedido y siempre dispuesto a servir. Sembremos la bondad en el corazón de nuestros hijos. Hagámosles entender que aunque pasen los años y muchos los señalen de «anticuados», nunca estará de sobra que quieran abrir una puerta, que se ofrezcan a hacer alguna tarea, a llevar los paquetes u ofrecer su abrigo en un día frío.

3. Que no tema expresar sus sentimientos

Hemos crecido pensando que los hombres no deben ir por ahí hablando de sus sentimientos. De sus miedos, sus frustraciones o sus inseguridades, «eso es para las mujeres». Como madres, démosle la oportunidad a nuestros hijos de encontrar en nosotras un refugio. De hacerles saber que expresar libremente lo que sienten no tiene nada de malo y al contrario puede ayudarlos a crecer más confiados de sí mismos. Con los años, esta habilidad de saber hablar y aceptar sus emociones, les permitirá construir mejores relaciones interpersonales.

4. Está bien llorar

Aquí salen a relucir tantas frases que ya conocemos «solo las niñas lloran», «llorar es para débiles y perdedores», «llorar te hace menos hombre» etc. Hagamos a un lado este pensamiento y expliquémosle a nuestros hijos que también tienen derecho a llorar. Cuando son pequeños todos lloran por igual, niñas y niños. Pero a medida que van creciendo a los niños se les restringe de a pocos y casi de manera involuntaria, el llanto. Hacerlo no les quitará la hombría, al contrario, les ayudará a desahogarse, a sentirse más livianos y a disminuir el estrés o la angustia. Llorar también es una forma de recordar que somos frágiles y que necesitamos de amor y comprensión. Todos somos seres humanos, pero a veces se nos olvida que lo primero que hicimos al nacer, fue llorar.

5. La cocina también es para ti

Qué lindo es compartir este espacio con los hijos. No solo para que después puedan decir «sí, yo sé cocinar», sino porque en la cocina también se forjan otras habilidades, como la del trabajo en equipo y la escucha. Se refuerza la concentración y se afinan los sentidos. Y como si fuera poco, se construyen recuerdos. Esa idea de que la cocina es un lugar exclusivo para la mujer, está mandada a recoger. Los niños deben participar activamente en ella desde que son pequeños, allí también pueden descubrir talentos ocultos. Seguro tú también tienes lindos recuerdos con tu madre o tu abuela en la cocina. No olvidemos que la comida tiene el poder de unir corazones.

6. No a los golpes, sí al diálogo 

Borremos esa idea de la mente de nuestros hijos. Esa, que dice que por ser hombres las cosas se pueden arreglar a los golpes o que es la única alternativa cuando alguien se ha «pasado de la raya». La violencia solo trae más violencia, elegir lastimar a otra persona nunca será una buena opción. Pero para que nuestros hijos lo entiendan, el ejemplo debe venir de casa. En el hogar deben encontrar un espacio en el que el diálogo sea el protagonista para solucionar cualquier conflicto.

7. Deporte, deporte y más deporte

Inculcarle a nuestros hijos el hábito del deporte es muy importante. No importa cuál de todos sea su preferido, si vez que tiene potencial en alguno, no lo dudes, dale rienda suelta a su energía y permítele ser parte de un equipo. Esto no solo los ayuda a ser disciplinados sino que también los hace personas más saludables. Vale, ¿y si no le gusta ningún deporte? haz que escoja otro tipo de actividad, como el teatro, el canto, la música, la pintura, la fotografía etc. Todos tenemos dones y talentos, alimenta los de tus hijos.

Espero que este post te haya gustado, sabemos que la lista puede ser más larga, así que déjanos saber qué otros agregarías y cuéntanos qué es lo mejor de ser la madre de un varón.❤️